El Destino del Iscariote inicia una nueva etapa.
No me suelen gustar las entradas de autobombo o de autoreferencias sobre nuestros pasados (que siempre se dicen mejores, pero que en realidad suelen dar bastante vergüenza propia), así que me la ahorro. Esto no quiere decir que no haya algo salvable entre lo escrito. Para continuar temas, algunas entradas se republicarán aquí.
El Destino del Iscariote llega a su lugar definitivo. Esta va a ser mi casa a partir de ahora. Y la de quien quiera pasarse por aquí.
Tened siempre a mano vuestras bolsitas de monedas. Ya sabéis que no trabajo por menos.

















