Como leyéndome la mente, Dem Loa me susurró:
-La Hélice del Espectro de Amoiete exige una comunicación discreta entre todos los hogares. Sobre todo durante la Doble Oscuridad.
-¿Doble Oscuridad? -repetí, agachándome bajo uno de los globos. Ya nos habíamos alejado más de veinte metros del río o canal, y el pasaje aún seguía curvándose a la derecha.
-El lento y doble eclipse del sol por las dos lunas de este mundo -susurró Dem Loa-. Dura precisamente diecinueve minutos. Es la razón primaria por la cual elegimos este mundo… con perdón del retruécano.Dan Simmons, El Ascenso de Endymion


















