El Destino del Iscariote

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21.01.09

whitehouse.gov

Todos lo hemos visto. Algunos lncluso a propósito, buscando un canal de Internet que nos permitiera disfrutar del sonido ambiente sin los siempre escorados comentarios de cualquier televisión local. Ya está hecho, Barack Obama es el Presidente número 44 de los Estados Unidos de América, so help him god. Personalmente, me ha parecido una ceremonia muy emocionante, un sentimiento causado casi a ciencia cierta por la práctica imposibilidad que da España de sentir patriotismo. No creo que deba ser obligatorio, pero sentirse orgulloso del lugar en que se vive por de dónde se viene y cómo se ha llegado ahí no tiene nada de malo. También influyen la pompa, el protocolo y la miríada de detalles, «costumbres y tradiciones» propias de un evento político así en un país también así, que me parecen artes sublimes que casan poco con el espíritu castizo de esta mi tierra.

Pero antes de enredarme en valoraciones subjetivas y políticas, entremos en materia. De manera paralela a la toma de posesión física, el equipo de Obama asaltaba la Web del gobierno estadounidense:

whitehouse.gov

Me propongo hacer unas cuantas valoraciones acerca de la construcción y usabilidad del sitio, nada muy a fondo pero sí dando algunas pistas. Lo primero que llama la atención es la cuidada estética de la Web. Destacan los degradados suaves, los brillos y los colores de una paleta clásica y agradable (que por sí sola no hace milagros tampoco, claro). La estructura se divide netamente en tres partes claramente diferenciadas. La cabecera es simple y contiene un menú completo e intuitivo que se va desplegando según se desplace el puntero. El cuerpo reparte sus contenidos en un slide de artículos destacados (basado en jQuery y en la linea del original slide que el mismo Obama inspiró) y una lista más convencional de artículos, entre los que destaca por motivos obvios un blog. Para los menos realistas: no, no es el blog de Barack Obama y no, no admite comentarios. Pero sí tiene un feed RSS y explicaciones de qué es esa cosa. El pie de página de nuevo está partido: una reproducción extendida del menú superior y un pie clásico con enlaces externos e informaciones internas varias y típicas.

Pero hay algo más allá del aspecto meramente estético de la portada. Se nota cierto gusto por las cosas bien hechas y se nota también que ha sido un trabajo de personas muy cercanas a la Red actual. Por ejemplo, echemos un vistazo a la lista de palabras clave que se define en la cabecera de la página (y que ayuda a los buscadores a saber de qué se habla): President, Barack Obama, White House, United States of America, 44th President, White House history, President Obama, Barck, Barek, Barak, Barrack, Barrak, Obma, Barack. Todas las formas posibles de escribir mal «Barack» u «Obama». Los que han hecho esto se lo han tomado bastante en serio.

O eso es lo que ellos mismos dicen. Como explican allí mismo, en la creación de la Web se ha tratado de mantener un cierto cuidado para mantener la accesibilidad y usabilidad, lo que se traduce en seguir ciertas reglas de implementación de los elementos para hacer más sencilla la experiencia de personas que navegan por ella con visión reducida, o que utilicen un navegador en modo texto. Se agradece, por ejemplo, la existencia de una hoja de estilos propia para imprimir (muy muy útil), la utilización de etiquetas alt para todas las imágenes e incluso el clásico you are here que tenemos en la parte superior del pie de página. Incluso el gigante slide de la portada, en ausencia de javascript, degrada bastante bien aunque se coma parte del contenido que debería mostrar. Para terminar los elogios, la tipografía es preciosa y clara.

Eso no les libra de cometer unos cuantos errores. Uno de ellos, mínimo hasta el extremo pero real como la vida misma, es un pequeño problema de alineado entre cabecera y cuerpo en una sección algo rara: WhiteHouse 101. Al menos en mi pantalla el menú superior excede en un par de pìxeles el ancho del cuerpo anaranjado. Pero también hay errores de accesibilidad que sí deberían tenerse en cuenta. Porque aunque el código de la página es bastante claro (el Mundo ha avanzado mucho en este tema desde que se desterraron para siempre las tablas) se cometen unos cuantos errores. En el slide principal de la portada, sin ir más lejos, corren el riesgo de tener hasta cuatro títulos que, por jerarquía, deberían ser el título de página. Y es que cada elemento del slide cuenta con su propio título h1, cuando este elemento debe ser único. Esto produce un empacho de títulos que luego termina como termina: en las páginas interiores no existe un sólo título de este primer nivel y casi podríamos decir que esas páginas no tienen quién las describa. También se echan mucho en falta los atributos title en las etiquetas de enlace, que ayudan a contextualizar los hipervínculos y son una recomendación (aunque no prioritaria ni obligatoria) de la W3C.

Otro problema, derivado del propio estilo del sitio, es lo muy rezagado que aparece el contenido principal y más interesante en la página. Es una consecuencia de tener un menú tan amplio y completo en la parte superior de la Web: automáticamente, todo el contenido se debe poner tras decenas de enlaces anidados en varias listas. Decenas de enlaces anidados en varias listas que se duplican en cada página, ya que hay una réplica del menú superior en cada pie del sitio: contenido duplicado, y por tanto que engorda innecesariamente el peso final.

Le podríamos dar un aprobado alto, casi un notable, al sitio en general. Tiene pequeños grandes detalles, como un principio de traducción al español (¡con Ñ!) no forzada (es decir, no automática) que se agradece y que esperemos no sea sólo un proyecto a abandonar, y otros más comunes pero no por ello menos necesarios, como es un favicon reconocible. Me atrevería incluso a aventurar que el sistema de gestión de contenidos de ese sitio no dista mucho de un WordPress de los que usamos muchos. En resumen, no está nada mal para el primer Presidente de los Estados Unidos que podrá tener un portátil en el escritorio del Despacho Oval. Mientras, en España sufrimos Microsoft Visual Studio .NET 7.1 y no sabemos qué es un favicon, y así nos luce el pelo. No sé qué nos cobraron por esa Web de la-moncloa.es, pero ahora que la visito con un poco de interés y miro el desastre a la cara por diez veces menos hasta yo haría algo mejor. De verdad.

05.01.09

Usabilidad

Después de un mes de uso, hoy he descubierto el botón Actualizar de Microsoft Internet Explorer 7. Que vivan las localizaciones novedosas.

P.D. Sí, ya sé que prometí actualizar más a menudo, pero estoy trabajando en algo importante y, por tanto, secreto…

03.09.08

Google Chrome

Salió ayer y ya le sacan los colores: I, II y III. «Google, however, is using an older version of WebKit as the basis for Chrome». Y aún no ha salido la versión para Linux.

21.06.08

Piensa en verde (o en azul)

Ya se ha liberado openSUSE 11.0 y no he querido esperar más antes de instalarlo. Tienes las dos formas tradicionales de hacerlo: DVD o liveCD. La opción con DVD proporciona muchos más programas a instalar y nos deja elegir el tipo de escritorio, mientras muestra un entorno gráfico de instalación muy trabajado sin que por ello se haga complicado. Una vez bajada y quemada la .iso del DVD, tenemos que arrancar el ordenador con el disco en una unidad y configurar la BIOS si es necesario para que arranque desde él. El resto es leer y escribir. La opción del liveCD nos condiciona el tipo de escritorio, ya que existe una versión con Gnome y otra con KDE (que es KDE 4.0). Bajamos y quemamos la .iso que elijamos (yo elegí KDE, of course), arrancamos con ella y con el permiso de la BIOS se nos carga una versión reducida del Sistema Operativo que corre en nuestra RAM. Doble click sobre el icono de instalación y en 20 minutos tendremos nuestra flamante openSUSE 11.0 corriendo.

Lo primero que llama la atención es eso: la rapidez con que se instala el sistema. openSUSE cuenta con una gran ventaja sobre otras distribuciones de Linux: YaST (Yet another Setup Tool u Otra herramienta de configuración) que viene a ser como el Centro de Control de Windows® pero funcionando. Una de las misiones de YaST es instalar/desinstalar programas. En Linux cada paquete de un programa tiene lo que se llaman dependencias, formando una lista de requisitos que necesitamos tener antes de instalar este paquete. Sólo cuando las dependencias de un paquete están satisfechas podemos instalarlo, así que en un sistema con miles de paquetes el lío puede ser atroz. Por suerte, la comunidad Linux ofrece algo que no se da en las demás: los repositorios. Un repositorio es un servidor web que aloja paquetes listos para descargar e instalar. Así, si una dependencia necesita un paquete determinado, es bastante probable que dicho paquete esté en algún repositorio. En versiones anteriores, YaST era tremendamente lento a la hora de revisar cada versión de cada paquete de cada repositorio, y es lógico: yo tengo configurados normalmente unos 7 u 8, es decir, 7 u 8 servidores con miles de paquetes y versiones. En esta nueva versión de openSuSE 11.0 por fin ha llegado la velocidad. Velocidad y muchísimas mejoras: en la Guía para openSuSE 11.0 tienes una lista detallada de cambios.

Una vez instalado el Sistema Operativo, ya está viejo. Si normalmente al formatear tu Windows® tienes que pasarte un ratillo (horas y horas diría yo si tu disco no es un ServicePack Inside) por WindowsUpdate® a ponerlo a punto en temas de seguridad, openSUSE tiene por defecto activados tres repositorios que te ayudan a mantenerte al día: Oss (con todos los paquetes incluídos en el DVD de instalación), Non-Oss (con aplicaciones extra como java, flash, etc) y Update (para las actualizaciones del sistema). Hay mucho más y puedes añadir los que quieras. De hecho muchos desarrolladores de openSUSE tienen repos propios donde van subiendo mejoras en determinados paquetes. Pero si te va algo más seguro, te vendrá bien esta lista:

  • http://download.opensuse.org/repositories/KDE:/KDE3/openSUSE_11.0/ es el repositorio para KDE 3.5, la versión estable del gestor de escritorio.
  • http://download.opensuse.org/repositories/KDE:/KDE4:/STABLE:/Desktop/o penSUSE_11.0/ para KDE 4.0
  • http://download.opensuse.org/repositories/KDE:/KDE4:/STABLE:/Community  /openSUSE_11.0/ es el repositorio de la comunidad de KDE4, repleto de aplicaciones mejoradas y modificadas
  • http://download.opensuse.org/repositories/KDE:/KDE4:/STABLE:/Extra-App s/openSUSE_11.0/ contiene más aplicaciones para KDE4
  • http://download.opensuse.org/repositories/GNOME:/STABLE/openSUSE_11.0/ para el entorno de escritorio Gnome
  • http://download.opensuse.org/repositories/GNOME:/Community/openSUSE_11 .0/ con aplicaciones extra para Gnome
  • http://download.opensuse.org/repositories/X11:/XOrg/openSUSE_11.0/ para XOrg y Compiz Fusion, con paquetes adicionales como el decorador de ventanas Emerald
  • http://ftp.skynet.be/pub/packman/suse/11.0/ es el famoso repo Packman con muchísimas aplicaciones, soporte multimedia y una lista de paquetes para pasarte un buen rato leyendo
  • http://download.opensuse.org/repositories/mozilla/openSUSE_11.0/ para los productos Mozilla (Firefox, Thunderbird…)

Con esos ya se puede empezar a jugar un ratillo. Y es que esta vez he instalado los tres gestores de escritorio: KDE 3.5.9, KDE 4.0.4 y Gnome 2.22, aunque use principalmente el primero. Me gusta tener instalado y accesible Gnome, para ir trastocando con él. Y KDE 4.0.4 pronto se actualizará a 4.1, que promete unas mejoras en usabilidad que se echan mucho en falta en la versión disponible. Pero si estás pensando en jugártela e instalarte una distro de Linux por primera vez, te recomiendo que instales mediante el DVD y que escojas el gestor de escritorio KDE 3.5. Si tienes una partición decente (entre 15 y 20 GB estaría bien, para particionar y dar 7 GB a /, otro GB para swap y el resto para /home) no te lo pienses. Normalmente, el gestor de arranque que instala openSUSE (GRUB) respeta los demás Sistemas Operativos instalados, así que no deberías perder nada (aunque Vista® es muy rarito, así que ve con ciudado).

Lo primero que tienes que hacer al instalarte openSUSE 11.0 es añadir esos repositorios. Y justo después instalar el soporte multimedia. openSUSE, como la mayoría de distribuciones Linux, viene sin códecs multimedia para reproducir formatos de audio o video propietarios, como .mp3, .mpg o los DVDs con menús (aunque openSUSE 11.0 incluye un códec, Fluendo, para .mp3 no es suficiente ni de lejos). Basta ir aquí y hacer click donde te dice. YaST se encargará de todo.

Perfecto. Sistema instalado, repos listos y multimedia rodando. Nos queda lo mejor: personalizar el escritorio Más allá de la ayuda que encontrarás en sitios como KDE-Look.org lo mejor es que juegues con las opciones y configuraciones del escritorio, de los paneles y de la decoración y estilo de ventanas. openSUSE viene con unos detalles predefinidos de color verde vibrante, pero esta vez me he pasado al azul. Y es que si la última vez tuve que trastocar con archivos de configuración, esta vez Compiz viene activado out-off-the box con AIGLX para las tarjetas que lo soportan, como mi Intel 945G, así que activar la aceleración gráfica 3D es tan sencillo como marcar una casilla en el apartado correspondiente de YaST. He estado revolviendo un ratillo con Emerald y Compiz Config Settings Manager, creando un panel lateral que se oculte automáticamente, buscando un Skydome y un buen Cubecap para el cubo de Compiz, y el resultado es este (click para ampliar):


Los chicos del equipo de openSUSE han hecho un trabajo salvaje. Han tomado una gran distro de Linux como openSUSE 10.3 y la han mejorado, ofreciendo una versión x.0 realmente ciudada y bien acabada a pesar de que su escritorio estrella (KDE 4.0) está en fase beta no declarada. Y es que, a pesar de todo, siempre hay un par de cosas que no terminan de encajar, aunque sea por razones externas. Además de lo limitado de KDE 4.0, los que nos hemos instalado la versión x86_64 (es decir, los que tenemos un procesador de doble núcleo y queremos aprovecharlo) tenemos nuestra pelea interminable con Java® (Sun® no proporciona paquetes para Linux en arquitectura de 64 bits para el plugin de Java® del navegador web) y nuestro periplo para conseguir que los complementos de video del naveragor web funcionen correctamente. De momento, con el mplayerplugin consigo audio pero no video, pero todo se andará. ¿La solución rápida? Instalar una versión de 32 bits, que funcionará perfecta. Pero es que no me da la gana.

Linkografía

Ben Kevan’s Blog »» Usefull openSUSE 11.0 Repositories for the best SUSE Experience