
¿Qué hace un (proyecto de) matemático como yo en un Curso de Verano del Área de Humanidades/Social? Pues muchas cosas, como asistir a conferencias sobre laicismo, teocracia y terrorismo de origen religioso. Como tomar miles de páginas de notas. Como satisfacer parte de mi hambre de saber aunque sea un poco de casi todo. Como salir un poco de esta rutina que me está matando. Como agradecer en persona lo que no me canso de agradecer por mail.
La semana que viene, especifico, estaré en la Villa. Desde la tarde de este domingo 29 hasta la mañana del sábado 5. Tendré algunos ratos libres, y hay algunas personas que me gustaría conocer: si tienes un hueco y ganas déjame un comentario y hablamos. Por si fuera poco, el jueves 3 cumplimos años Ángel Acebes Paniagua y yo.
Lo cierto es que las relaciones sociales se me dan bastante mal. Sirva esto de aviso también. Y que nadie se asuste de mi aspecto ni de mi vestimenta: van todos ustedes a conocer a un auténtico mileurista de provincias.
Es un tema recurrente. Cada cierto tiempo se vuelve a encender la llama de la controversia. Que si Sociedad Alkoholika hacen apología del terrorismo, que si son proetarras. Al final nunca se demuestra nada, pero parece que a algunos el tema les viene bien para quedar de chupiguays. Oigan, de derechas pero metalero. Me parecen unos cabronazos por sus letras pero a)no les entiendo b)tienen derecho a ser unos hijoputas que vitorean a ETA.
Como les han contado que SA son malotes y proetarras, son malotes y proetarras. De nada sirve que se explique (o no, que en realidad el tema SA es secundario aquí). Pero claro, otros a la vez se han creído el cuento ese de la ética de la libertad y la no agresión hasta el punto de que muchos llegarían a editar a Goebbels diciendo que lo hacen por puro altruísmo libertario y poniendo como excusa que ya se encargaría el mercado de demostrar, con sus pocas ventas, la escasa calidad del literato. Hay quien parece abogar por la despenalizción de la apología del terrorismo. Con semejante revoltijo la tortilla sale bien regordeta y cuajadita. Yo ya no puedo llamar a determinadas personas liberal sin torcer el gesto, hasta duele la mentira en la garganta. No sé lo que son (¿mezcladores? ¿productos de la necesidad de respuestas fáciles? ¿simples amanuenses de lo primero que les conecta una neurona?), pero por simple honestidad intelectual miremos con cierto ángulo de reojo y boca fruncida que esconde una carcajada tras una risa burlona al leerles que son liberales. Muchachada Nui.
Así, no sorprende cuando alguien afirma que otro tiene el perfecto derecho describir a una víctima del terrorismo como un «puto cerdo», celebrar su asesinato, pedir más sangre… mientras ese otro no toque a nadie. No sólo se puede ser, como ya sabíamos, homófobo y liberal (simplemente odiando homosexuales pero sin querer matarlos) o racista y liberal (aplicando el mismo criterio). Ya no sólo aceptamos que las ideas personales no tienen consecuencias en las relaciones con los demás (y mira que costó aceptar esto…). Ahora vamos a ser defensores del Gara. Abogados de HB. Sin metáforas, directamente. Es tal el grado de candor que seguramente enviaría al paro a toda una plantilla de jovenzuelas princesas de cuentos de hadas clásicos y modernos. Si hasta tienen la solución a estos comportamientos:
Eso sí, si luego las familias de las víctimas de ETA les insultan por la calle, que se jodan.
Fonseca, De lo imaginario vol. 526
He llegado a la solemne conclusión de que debo sin duda ser de otro planeta. No creo que seamos productos de la misma evolución.

Un lazo azul contra 300 kilos de explosivos.
Descanse en paz, don Juan Manuel Piñuel Villalón.
…estas iniciativas no conducen a escenarios de normalización
Joseba Eguibar, ayer
…los abertzales debemos ser los primeros en no quedarnos de brazos cruzados ante comunicados de ETA como el de ayer, en ser los primeros quienes lideremos, en ser la vanguardia de plantar cara a ETA
Uxue Barkos, hoy