El Destino del Iscariote

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31.01.08

Me toca tirar

Perdonaréis el tono lacrimoso, pero es lo obligado estos días y estas noches de gasto desmedido en pañuelos.

El ruido del avión, y el mundo se perdió
Y todas las miradas se centraron en mi voz
Sabía qué decir, aunque
Lo dijeras al revés, yo estaría sin dormir
y las líneas de mi mano seguirían sin decir, que no se me pasó
sólo fue que olvidé, que una parte en las cosas es pura
y la otra sufrió una especie de crisis de angustia
que la devolvió sin querer dar la vuelta.
Dije si, lo noté, como todas las cosas se vuelven de plata
Y la luz se apagó, enseñando a su vez una estrella
Que indica el lugar donde pierdes el sueño
Y logré que esta vez, los fantasmas pagaran la cuenta y yo tiro otra vez
Y ahora, ya sé lo que tengo que hacer
Conseguir otro par de zapatos…

De cuero y de cordón, de lagrimas y pan
Con todas las canciones que nunca llegué a tocar
Donde se durmió, esa voz ese lugar
Se hace oír, aunque no llegó a sonar
Y las palabras no surgieron en el viento
Es verdad que una vez yo también intenté conseguir lo que tú
Y me encontré, rodeado de gente que no conocía
Y todos sabían mi nombre.
Mi nombre es ese que tu me has dado
Mi nombre es ese que llama por ti
Tu nombre es ese que guarda mil horas
Es verdad, que esta vez
Los fantasmas pagaron la cuenta y yo tiro otra vez…
Y ahora, sé lo que tengo que hacer
Conseguir otro par de zapatos..

El ruido del avión.

Iván Ferreiro, Me toca tirar

15.01.08

Señor Llamazares, un consejo

Haga algo. Pero algo de provecho.

Despida a los responsables de esto. Inmediatamente. Págueles lo que pidan de indemnización: le aseguro que le saldrá barato. Entiéndalo usted, y explíqueselo a todos los que de un modo u otro tienen algo que ver en su campaña electoral: SecondLife no nos dice nada. Nos deja fríos. La Red política española ni se ha planteado entrar ahí, pero no porque seamos carcas analógicos 1.0 o incluso 0.9, sino porque sabemos lo que es, y no nos dice nada interesante. ¿A usted sí? Pues vaya un representante que dice ser… Pero si va a ir por SecondLife, haga el favor de no disfrazarse de bufón, porque el mundo es muy grande y a mí personalmente me da vergüenza que se sepa por ahí que ese de verde y rojo es el dirigente de la tercera fuerza política de mi país.

Decídase de una vez en lo de Canon. Escuche a sus bases, sobre todo a las afectadas: los red-geeks (free neologismo). Ya no se llevan las chaquetas de pana, señor Llamazares. Ni siquiera entre la juventud de su partido. Ahora se lleva tener una cuenta en Twitter, una identidad en Facebook, una página interactiva de verdad, mantener un blog,… Conversación, señor Llamazares. Y en esa conversación entenderá por qué todos dicen que no al Canon. Lo entenderá porque es sencillísimo de entender.

Haga algo, señor Llamazares, porque le están ninguneando. Y me temo que parece que con razón.

Usted representa, como cabeza de su partido, el voto de más de 1 millón de españoles. Y se dedica a hacer el ridículo con pantaloncitos ajustados y capa al viento. No me extraña que no le inviten al debate abierto, que confunde el dospuntocero con el dos y punto!, pero que tal vez se huela alguna supertrampa de superheroe para acabar con los supervillanos del PSOE y del PP.

Señor Llamazares, haga usted el favor y dé un golpe en la mesa de una vez. Pida amablemente a sus asesores sobre Internet que se vayan a hacer puñetas. Después, encienda su ordenador y navegue en la Red política española. Ahí es donde tiene usted que dar el campanazo.

Quisiera comentarle algunas cosas sobre esto. Hace poco discutía yo del tema en casa de uno de los mayores activos de su partido en la Red española (y que misteriosamente ustedes ignoran), incluso respondí al llamamiento y envié un mail a la persona que decía pertenecer al equipo responsable culpable de eso. Ignoro si esa persona era un farsante, pero caso de no serlo ni un Recibí siquiera. Y me esmeré. Tanto como para hacerles un mirror en 20 minutos. Me alegra muchísimo ver que parte de mis recomendaciones (que seguro les llegaron de muchas otras bocas, porque eran de sentido común) se han tenido en cuenta. Es un comienzo, porque espero que eso no sea el resultado definitivo de sus mejoras. La web es mejor, pero sigue siendo pobre. Le sobra, comparando con lo que yo hice, la mitad del código.

Más felicitaciones: su blog. Ya hasta parece un blog, fíjese usted. Pero le falta algo: pasión. Parece que es escrito por necesidad, para mantener el ritmo de publicación semanal. Señor Llamazares, diga algo interesante de verdad, algo que no sea Hemos añadido un video al youtube. Leche, qué menos que poner ese video en el blog, y explicar qué se quiere decir con él. Porque si lo que pretende es tener el blog sólo para las elecciones, vaya birria. Dice que espera cogerle el truco para no depender de su equipo cuando lleguen las elecciones. Y yo ingenuamente creía que usted tenía un blog porque quería decir cosas que en los medios normales no le dejan contar porque sencillamente no le hacen caso.

Ese es el epicentro de su error, señor Llamazares. Creer que puede usar la Red para obtener ventaja política pero sin mojarse mucho, cuatro cosas moderniquis y listo. Y se está usted perdiendo su mayor oportunidad de despuntar, de ser el foco de atención, de que la gente le escuche en este bipartidista país. No está usted entendiendo nada. O eso, o su equipo es irremediablemente incompetente, porque se lo llevan diciendo mucho tiempo y no hacen ni caso.

Abra de nuevo su portátil, o encienda usted su ordenador de sobremesa. Déjese de SecondLife y abra ya una cuenta en Twiitter. Fíjese que los mismos mensajes de MySpace le valdrían aunque Twitter sólo admite 140 caracteres. Pero permite la conversación directa. Después abra otra cuenta en Facebook y descubrirá muchos miembros de su partido despuntando allí. Lea blogs, vea cómo escribir cosas interesantes en blogs, cómo crear un público fiel. Pásese por ILoveIU.

Lea bien: encienda usted, abra usted, busque usted, pásese usted. Nadie le va a enseñar a usar esas herramientas si usted no se pone, por la noche, justo después de acostar a los niños y mientras la señora ve Anatomía de Grey, un ratito a ver qué es eso de las redes sociales, qué es eso de la comunicación y el feedback, qué es y cómo funciona un blog de verdad. Escriba sus impresiones personales en su blog justo después de un mitin. Lea a gente de su propio partido y descubra sus argumentos, hágalos suyos. Vea cómo nos organizamos en redes, en agregadores, en foros, cómo queremos participar. Y si descubre qué es todo eso, asegúrese de estar bien sentado. Es su oportunidad. Es su gran momento. Sea parte de la Red y la Red le recompensará con votos. Pero no trate de usar su blog en elecciones y poner a su altersuperego a rebanar pescuezos, porque entonces de la Red sólo le llegarán los ecos de las risas y el desprecio al oportunismo.

Está usted, señor Llamazares, en muy mala posición. Tienen un buen puñado de votos que se traducen en unos míseros escaños, y encima no tienen la potencia de voz suficiente como para poner y con razón el grito en el cielo por ese hecho. De cambiar la situación, ni hablamos. No le invitan a debates. Su equipo de Internet parece afiliado a algún otro partido por lo lento que hacen todo y lo poco que escuchan lo importante.

Fíjese bien. Le prometí un consejo en el título de esta entrada. Ese en concreto no se lo he dado aún. Aquí va: abra usted el debate. Si no le invitan al de 20Minutos, haga usted su propio encuentro con los internautas. Una vez a la semana, añado. Concentre su campaña en la Red, señor Llamazares. No recuerdo la última vez que vi su cara en televisión, pero sí la última vez que la ví en la Red. Entre y descubra todo lo que se ha montado, las posibilidades tan interesantes que ofrece para alguien precisamente en su situación. Forme parte de esto.

O siga sin voz y perdiendo votos elección tras elección. Yo, en su caso, ni me lo pensaba.

13.01.08

TagCloud

He añadido la Nube de Etiquetas a la barra lateral. No veas qué gustito ver lo gande que sale Derechos Humanos

20.11.07

Meme: estoy de rebajas

Manolo Millón, aka The Happy Butcher, me ofrece unas lonchas me pasa un nuevo meme que se ha inventado él mismo.

Esto pone punto y final a mi infancia. Ya sé que los Reyes Magos son los padres, que Ratoncito Pérez y Cía. también son los padres y que el creador de memes es Manolo Millón. Saber de dónde vienen los condenados memes es algo que siempre he querido. Ya puedo dormir tranquilo. Adiós Valium.

No quiere saber Manolo mis sitios preferidos de vacaciones, ni que le escriba la séptima palabra de la quinta línea de la página 123 del libro que me quede más cerca según métrica no euclídea (menos mal, porque para eso primero necesito lápiz y papel para saber qué es lo que quiere) ni tampoco que cuente esas cosas que no he contado y nadie sabe, como si el hecho de que no las hubiese contado no estuviera provocado, precisamente, porque no quiero contarlas. Me pide que ponga precio a mi cabeza. En sentido figurado.

El juego es el siguiente: ¿por cuánto venderías tu blog a un partido político que no te cae bien? Pero Manolo me tiene manía cual profe tocagónadas, y al pedirle que concretara un poco más (¿Escribo yo bien de ellos? ¿Escriben ellos firmando como si fueran yo? ¿Tengo derecho a réplica en una hipotética nueva casa?) se me ha columpiado un poco. Sí, tengo que fijar el precio por el que yo escribiría bien acerca de un partido político que no me guste, pero Manolo en sus ejemplos me pide presupuesto para hablar bien de Smith de Batiburrillo o del Papa de Roma, ambos dos extraños a la categoría de «asociación poítica con fines gubernativos». Pero vale, recojo el guante. Se trata de soltar la barbaridad más gorda.

Si he de empezar por el principio, destacaría a José Blanco, el político que más sentimientos negativos me provoca. Ya sé que decir eso en un país donde Acebes, Zaplana y (por añadir algo de cosecha propia) Valcárcel son personajes de primera linea es harto comprometedor, máxime cuando uno es de izquierdas, pero es que no puedo con Pepiño. Al señor Blanco le saldría caro, muy caro, que yo hablara bien de él. Tan caro que no sé si se cancelarían de golpe el cheque-bebé, las guarderías para niños de 0 a 3 años, las becas y alguna que otra pensión no contributiva. Le costaría al señor Blanco una partida presupuestaria anual, de cuantía no inferior a lo dedicado a cuestiones religiosas, pero que pudiera verificarse que sale de su bolsillo. No quiero que toda España, vía impuestos, me pague para hablar bien de éste. No les odio tanto, compatriotas. Por extensión, mi precio para hablar bien del PSOE contra mi voluntad (que a veces hablo bien de ellos, pero lo hago adrede y gratis) sería causa de crisis financiera global.

Mariano Rajoy es una persona de la que es muy fácil hablar bien. Tiene pinta de ser el tío que, en todas las reuniones familiares, se convierte en el yerno ansiado: ayuda con la mesa, corta el pan, abre el vino, prepara los postres… El yerno perfecto, pero el novio sin novia. Que las señoras los quieran para sus hijas provoca que las hijas no los quieran ni en pintura. De Mariano hablaría bien por poco. Total, para lo que le queda en política serían loas al futuro (cercano) cadáver político, y no hay nada más autoagradecido que hablar bien de alguien justo antes de que desaparezca. Quedas como su último «amigo» antes de que los que dicen serlo pero lo llaman «maricomplejines» le den la patada. Resumiendo, querido Mariano, que si quieres que hable bien de ti me vas a tener que pagar conforme a qué quieres que diga. Si te conformas con que te quiera algo más que Losantos, te sale por unos 2500 mensuales. Si quieres que te alabe más que José María Aznar un poco más caro, sobre los 3000 mensuales. Ahora, si quieres que te babee el cuerpo aún más que Esperanza Aguirre eso sí que se cotiza, porque es un trabajo a tiempo completo. Eso te saldría por unos 6000 del ala. Y que sepas que en mi oferta no van incluídas las puñaladas por la espalda que sí llevan todos los otros paquetes. Puedes acomodar esos precios a todo tu partido, Mariano, con una excepción: nunca, nunca hablaría bien ni de Acebes, ni de Zaplana. De Aznar habría que negociar mucho, pero para esos dos necesitarás no ya el oro de Moscú, sino el tesoro de El Dorado.

Mi colega Lüzbel ha incluído en su listado a partidos pequeños, independentistas y/o nacionalistas. Yo no me pienso molestar. Que yo hablara bien de un partido nacionalista saldría tan pero tan caro (con mirar lo que le cobraría a Mariano del PP doy una idea…) que tendrían que declarar la independencia de su región, vendérnosla a nosotros los españoles y apostar lo que les diéramos en una carrera de caballos 100 a 1, ganar y hacerme el primer pago de una serie de no menos que 10. Señores de CIU, ERC, PNV, NaBai, BNG, EA, EHAK, ANV y demás: ya saben. Una mente como la mía, que muchos nacionalismos ni han olido en décadas (sí, me quiero un montón), no trabaja por menos. Caso aparte para el señor Labordeta, de la ChA, con el que me iría de tapas y hasta le pagaría por poder hablar no ya bien de él, sino con él. Y a la señora Uxue Barkos también la pondría aparte. No me costaría nada hablar bien de ella. De su ideal nacionalista, ya veríamos, pero de ella, ella, me encanta.

Con «agentes sociales» la cosa es mucho más senclla. Como dije en tu casa, Manolo, voy a soltarla bastante gorda. Por ejemplo, con la Iglesia. A la Iglesia Católica Apostólica y Romana no le va a costar un duro que hable bien de ella. La semana que viene hablaré de ella, todo lo bien que pueda, y espero sorprender a muchos que tienen esa trasnochada idea del «anticlericalismo de izquierdas» como algo patológico, irracional, fruto de la manipulación o simplemente sectarismo. Gratis, señor Rouco. Gratis.

Pero es que ya que estamos, from lost to the river y campana y se acabó. Sé que Manolo tiene un especial interés en saber cuánto constaría que yo hablara bien de Smith, autor de Batiburrillo. Yo también tengo un especial interés en saber cuánto le pediría, y me he pasado toda la noche pensándolo. Seguro que más de uno tiene curiosidad. Nada. Cero. Neich. Null. NaN. Lo he intentado. He intentado pensar en Smith tratando de que ni su ideología ni la mía fueran impedimento, he tratado de verlo como a un vecino del bloque de pisos con el que puede que no tengas afinidad, pero sabes que saca la basura y te saluda en el ascensor con frialdad pero con educación. He tratado de separar el ideólogo, el opinador, del ser humano y ver si era capaz de pensar en alguna cosa buena de éste que no se viera influenciada por aquél. Puedo hacerlo, claro, porque Smith es un ser humano de manera evidente, pero no consigo sacar nada de él que me provoque empatía más allá de esas características comunes que definen la humanidad de un ser vivo. En otras palabras, que no encuentro ninguna forma de hablar bien de él sin recurrir a los lugares comunes más tristes. Pero eso no significa que me rinda. Me hace sentirme tal mal no poder empatizar con una persona que necesito redimirme. Smith, sé que me lees. Ya has podido ver que no encuentro nada para poder alabarte, pero confío en que haya millones de razones para poder hacerlo. Tú debes conocerlas. Y por eso necesito tu ayuda. Pásame un texto que te describa, escribe un parrafillo de autobombo en el que muestres tu valía, tus activos y tus principios, y yo te juro, te prometo y te garantizo (por triplicado) que lo pongo aquí, en mi casa, con mi firma (aunque diga que es obra tuya). Sería un honor. Y sería gratuito.

He dicho.

Por cierto, que paso este meme a…

  • Jessica, del ChesiBlog, porque me interesa saber cuánto les costaría al PP catalán y a ERC que ella hablara bien de ambos. Toma…
  • Don Ricardo, que seguro que con el oro de Moscú no necesita financiación, pero la soltará bastante gorda.
  • Policronio… pero se lo tiene que decir alguien de Red Liberal, que yo no me atrevo. Tengo un ansia bestial por saber a cuánto el kilo de piropos al PSOE en su casa… Y además es paisano mío. ¿Le avisas tú, Manolo? Gracias.