Archivo de la etiqueta 'Cataluña'
27.11.07
Presiento que tal vez esta entrada me cueste algo, o que provoque cosas que preferiría que no sucedieran, pero es que me encanta provocar. Y no puedo contenerme.
Entro hoy a la portada de Red Progresista y me encuentro de repente con este banner que tienen ustedes aquí a la derecha. Lo primero que pienso es que el diseñador se ha calentado poco el cabezón, porque el cartelito es feo y simple. Recórcholis, que yo podría haberlo hecho mucho mejor en 15 minutos, añado. Y claro, me pongo a leer el texto que acompaña esa obra de arte y me encuentro con que no es propiamente dicho un banner anunciando una manifestación por el derecho a decidir, que es lo que pone en logo cutre y se sobreentiende del pretendido golpe en la mesa del texto final (pretendido porque son cuatro y se creen los 300). Suerte que tiene uno de entender el catalán (viví por allí como 9 años).
Total, que entro en materia para comprobar de qué va el tema. El tema va de que parece ser que muchos vecinos están muy descontentos con lo que está pasando en Catalunya (o Cataluña, me vale igual) con el tema de las Cercanías de Renfe. Tienen motivos, yo estaría subiéndome por las paredes y me concentraría cada vez que pudiera para pedir la dimisión o el cese de la Ministra del ramo (aprovecho la entrega de este premio para pedirlo, que quede constancia, y bla bla bla). Pero luego me lo mezclan con no sé qué plataforma PDD que pretende exigir al Parlamento Español que vulnere su propia Constitución y transfiera la totalidad de las competencias a la Generalitat. En una página francamente mejorable (no tienen siquiera un qui som (quiénes somos) operativo) muestran una vez más que ni siquiera ellos se aclaran. Vean el punto 4 de este FAQ: a la pregunta de si esto es, así por casualidad, una campaña acerca del derecho de autodeterminación, contesta que NO y necesita cuatro lineas y media más para explicar que ese NO en realidad es un SÍ, pero sin decirlo. Es francamente divertido.
¿Pero qué tiene que ver el caos de Cercanías de Renfe con el derecho a la autodeterminación? ¿Se creen ustedes que si tuvieran esas tranferencias no tendrían esos problemas? Déjenme explicarles cómo funcionan las cosas en el MundoRealTM.
Ustedes han tenido gobiernos autonómicos nacionalistas durante décadas. Serán de derechas, pero defienden como ustedes, en el fondo, el «derecho a decidir». Son, pues, sus aliados en esa campaña del PDD, aunque no se sumen dando palmas. Esos gobiernos nacionalistas, esto es, de su cuerda, han estado negociando con gobiernos centrales durante muchas legislaturas, avanzando en el necesario y beneficioso Estado de las Autonomías y descentralizando la Administración. Pero luego, a la hora de gestionar esas transferencias sus líderes han demostrado ser unos auténticos incompetentes. Primero, porque no logran gestionar correctamente aquello que ya han conseguido. Segundo, porque ni siquiera son capaces de intentar obligar al Estado a tener presente las graves carencias estructurales en la competencias que sólo un Ministro tiene. Las infraestructuras catalanas son malas, caras y no funcionan. Eso ya lo sabemos todos, y llevan estando así años. Los peajes no aparecieron ayer. Y durante todos esos años sus gobernantes han mirado a otro lado, vendiéndoles a ustedes el cuento de la nación mientras hacían la vista gorda en problemas básicos que terminan como terminan.
Y terminan con ustedes mezclando el que se sientan una nación con que los trenes vayan mal. Pues es una pena.
Les diré cómo se ve esto desde Murcia. Aquí también tenemos problemas con el tren, no se crean. Cercanías es una palabra que sólo escuchamos en las noticias, aquí de eso no gastamos. Tenemos un tranvía popular recién inaugurado que es sencillamente una chapuza. Y de la conexión con Madrid ni le cuento. Revise hemerotecas, hay accidentes bastante recientes. Aún así, no entiendo en qué país de estúpidos vivimos que no potenciamos las relaciones continentales mejorando infraestructuras a saco en el Norte. Pasos fronterizos en Aragón. Carreteras en condiciones en todo el Pirineo. Y la locura de no aprovechar las excepcionales condiciones de Catalunya y su salida al Mar Mediterráneo es otra muestra de que muy listos no somos, no. Hace falta mucha inversión, mucha modernización, y encima hay que hacer eso teniendo en cuenta que España es más que Catalunya, y que las demás regiones no se pueden quedar rezagadas en servicios. Pero cortar la principal plataforma de intercambio con nuestros socios naturales es un suicidio para todos.
También desde Murcia hemos visto cómo abrieron ustedes, nacionalistas, el melón del reparto autonómico. Muchas gracias. Creo firmemente en la Administración descentralizada, y eso implica competencias y presupuestos para comunidades y ayuntamientos, para tener al gobierno cercano al ciudadano. Y hemos visto cómo se tranferían competencias, y se aumentaban partidas presupuestarias. Pero no hemos visto una mejora en sus servicios, ni en sus infraestructuras. Las casas se les caen. Los trenes ni les cuento. Y siempre aparecen por ahí fantasmas que van del 3% al 20% encadenados a líderes políticos regionales. Y uno se pregunta qué han hecho esos líderes ahora loados como gloriosas figuras históricas con todo lo que consiguieron.
Pero lo que más me sorprende es su corporativismo. Su corporativismo nacionalista, obviamente. De compañerismo izquierdista, ahora les cuento. O algo muy gordo se me escapa o todavía no he escuchado a nadie desde sus filas quejarse de la clara ineptitud de sus anteriores gobernantes. O de una facción de los de ahora. La culpa es del PSOE, y del PSC si no se pone de su lado. CiU no tiene nada que ver, aunque gobernó años y años. ERC tampoco, aunque gobierna ahora. Me da vergüenza escribir esto, pero es que huele mucho. Aquí todos mirando por el país que aparezca en su carnet de identidad, observando el vuelo de sobres de comisiones, mientras las carreteras se agrietan y encima son de pago, caen pisos a peso muerto y los trenes parecen prehistóricos, y la culpa es de Madrid.
Sí, señores, Madrid tiene mucha parte de culpa. Lo primero porque debía haber estado mucho más atento a la situación real de Catalunya aunque desde allí no se dijera nada. Era su obligación, y ha fallado estrepitosamente. Pero también es culpa suya porque en vez de darles caramelos en forma de «ves como no odiamos a Cataluña» cada vez que alguien lloraba por la maldad madrileña se debería haber dicho alto y claro «Oigan, tenemos X millones para gastar. Podemos hacerlo en carreteras sin peajes, trenes, túneles y demás, conexión con Francia, o podemos ponernos a discutir si somos una nación, si incluímos Valencia hasta Elx o si sacamos una normativa que no sea obligatoria sobre rotulaciones en catalán».
Porque esa es otra. Es sorprendente ver cómo a unas personas que se llaman izquierdistas les importan tres pepinos los derechos, las necesidades y las mejoras que puedan obtener determinadas personas si viven 15 km al otro lado de su imaginaria frontera nacional, que encima varía de grupo en grupo (el blog del nacionalista catalán que enlazo arriba es, sorpresa, balear). Nunca he conseguido entender el izquierdismo que reclama privilegios en función de dónde vivas. Yo pensé, ingenuamente, que eso era cosa de la derecha. Fíjense lo poco que me ha costado crear un anti-banner muy similar al suyo, con el mismo texto en castellano, a falta de logo feo. Mírenlo, y no se soprendan si alguna vez, en una manifa de esas del PP o en una web de HazteOir ven algo similar, con ese mismo lenguaje nacional/nacionalista, con esa manía de que todo es culpa de los de la otra nación. No se sorprendan digo, porque son lo mismo en el fondo.
Renuncian ustedes a poder ayudar al mayor número posible de personas mediante su supuesta idelogía progresista, y voluntariamente restringen el conjunto de beneficiados a aquéllos que son iguales a ustedes en no sé qué baremos culturales. Derecha pura y dura.
Señores, lo que les pasa con los trenes es cosa de incompetencia. De los españolazos de Madrid en sus Ministerios desde hace décadas, que ni se enteraban de que a sus máquinas se les caían pedazos. Y de los catalanes de Barcelona, que con reivindicar su identidad cultural y su orgullo irracional creían tener suficiente para contentar a la gente.
Ustedes han preferido nación a pueblo, víscera a razón. Y piden más. Háganse a un lado, su tiempo ha terminado. Ahora nos toca arreglar todo lo que han roto. Ya han demostrado su fracaso.
17.08.07
Nuestra común patria nace con los Reyes Católicos. Bueno, eso es lo que se dice, eso es lo que se expone como base.
Yo tengo mi propia opinión, pero para el caso es irrelevante.
Si mi memoria de estudiante de Historia en el instituto no me falla (no sería la primera vez), estos Reyes Católicos tienen también su guasa. No sólo Isabel de Castilla no era reina legítima de su reino, sino que ella y Fernando de Aragón eran familiares consanguíneos. Esto les obligaba a pedir una expensa papal para poder contraer matrimonio y unificar lo que luego sería Patria Una, Grande y Libre bajo un palio que desde sus tiempos medievales no se separó del poder (nadie parece recordar que la Iglesia fue una especie de SS en España durante mucho tiempo, expulsando judíos). Pero esa expensa papal no llegó antes de la boda.
Podemos, pues, afirmar que España se funda sobre una suplantación en la línea dinástica, un incesto familiar y un revestimiento de santidad asesina. Y todo esto sin ruborizarnos.
Pero tampoco es esto de lo que quiero hablar hoy. Estamos en viernes, y hoy toca Batiburrillo.
La introducción que acaba de leer simplemente tiene un objetivo: mostrar a Isabel de Castilla y a Fernando de Aragón como los “padres” de la patria (cosa con la que repito estoy poco de acuerdo, pero que muchos patriotas acceden a creer). Recuerde: Castilla y Aragón, los gérmenes de lo que luego sería España.
Pero resulta que algunas firmas invitadas en el blog de nuestros conservadores recalcitrantes favoritos (Lüzbel dixit) tienen mucho más en cuenta a Castilla que a Aragón al pensar en sus ancestros nacionales. Por ejemplo, en esta maravillosa disertación sobre el problema de la plaga de topillos que asola el campo castellano, podemos leer cosas como esta:
El castillo de Fuensaldaña se había quedado pequeño para albergar la sede de los padres de esta “patria chica” que es Castilla y León y no han parado hasta contar con un edificio amplio, suficiente y, sin lugar a dudas, necesario.
A lo que el siempre solícito Smith responde, en el primer comentario, que qué acertado análisis, qué maravilla. Claro, es evidente que los ¿padres? de Castilla y León necesitan un hogar, y lo lógico es que se hagan una buena choza, aunque no hagan nada más.
Uno no duda de que Smith, puesto a hablar de una patria chica, prefiere a Castilla que a Aragón, dónde va a parar. Basta ver quién gobierna en cada sitio, y claro, unos son españoles de bien, y los otros, bueno, algunos son valencianos, mallorquines y peperos. A esos no los tenemos en cuenta, que aunque sean tan talibanes con sus lenguas como los catalanes, lo hacen sólo para fastidiarlos al diferenciarse de su catalán.
El caso de la entrada que enlazo es interesante, porque contiene una perla de sabiduría inmensa. Verán ustedes, el señor Juan Vicente Herrera es el presidente de la comunidad de Castilla y León, del Partido Popular para más señas. Pero claro, la culpa de que no haga nada en absoluto en casi ningún tema no es del todo suya:
Ahora entenderá la población el apoltronamiento de los consejeros de Herrera. No hay oposición y, por tanto, no hay que molestarse en exceso para seguir disfrutando de secretario, despacho, Internet y coche oficial.
Es decir, la culpa de que el señor Herrera no haga nada por su comunidad no es del señor Herrera, sino de que la oposición socialista es tan mediocre que el señor Herrera puede rascarse la barriga cuatro años, que como no tiene contra quién perder no importa. Si es que claro, si los malditos sociatas metieran más caña, alguno de nuestros insignes peperos despertarían y harían esas cosas maravillosas por la gente que no hacen porque, bueno, es que nadie se las recuerda. Como sólo han tenido cuatro legislaturas de mayoría absoluta…
Vamos, que a eso lo llaman criticar al PP. Y luego hablan de lo serviciales que somos en la izquierda para con el PSOE, del “desastre” en Andalucía por los gobiernos sucesivos socialistas que “no hacen nada por los ciudadanos” y demás. Como dije el otro día, yo quiero saber la tienda donde venden esas varas de medir tan convenientes.
Pero vaya, que este tampoco era el tema principal de hoy.
Lo que hoy quiero mostraros es un nuevo ejemplo que descalifica al señor Smith como analista político o simple opinador a tener en cuenta. Por mí, que grite en su blog lo que quiera, no se me malinterprete. Pero queda retratado como lo que es: alguien a no tener muy en cuenta a la hora de hacerse una opinión sobre cualquier tema.
Antes de que se me adelanten, lo digo. Sé que estoy descalificando a sus lectores. Lo sé y lo asumo. Si alguien, después de leer a Smith en esta expresión que mostraré, o cualquier otra de las mostradas o futuras mostradas, cree que es una persona cabal, sensata y con una opinión política medianamente objetiva, esa persona tiene un problema. Con la realidad. Y lamento no poder ayudarle. Su problema sólo se cura de una forma: pensando. Racionalmente. Y desde el principio, sin ideas preconcebidas.
Todo este rollo de los Reyes Católicos, las patrias chicas y Castilla y Aragón viene a cuento de la clara y evidente catalanofobia del señor Smith. No siente a Aragón como parte del germen de su querida España, porque parece que los considera más bien un agregado a su patria que le da problemas. Bueno, cada cual es libre de elegir su patria en su fuero interno (eso es lo que yo creo) y dejarnos a los demás en paz. Pero cuando uno insulta la inteligencia de los demás intentando espolear un sentimiento anti-otros, aún cuando esos otros forman parte de tu comunidad, se produce una situación bastante indignante. Yo estoy indignado.
No es que la frase sea la leche, no hay un insulto de esos a los que Smith acostumbra (al menos no uno de los más bastos), pero demuestra un cinismo, una intransigencia y un odio que provocan repulsa en quien lo lee. Destaca, como iluminado por neon.
Luego está Antoni Castells, sociata empeñado en que la Agencia Tributaria de Cataluña devenga en Administración tributaria de Cataluña. Tema este con el que los catalanes, todos sin excepción, sueñan y se despiertan cada mañana. Bien, pues este jacobino catalán, este centralista barcelonista, ha prometido “firmeza” contra Endesa y Red Eléctrica por el apagón de Barcelona.
No sólo es vergonzoso que apele al sentimiento españolista-centralista-irracional-nacionalista del “los catalanes no sólo son insolidarios, sino que encima quieren robarnos” sino que causa rubor carmesí esa determinación al asegurar que conoce los pensamientos de todos y cada uno de los catalanes cuando se despiertan. Es, en fin, la típica falacia del espantapájaros pero disfrazada en un blog en el que, como alguien dijo, sobran adjetivos y faltan argumentos.
Odio. Esa frase destila odio por los cuatro costados a cualquier forma diferente de ver la Administración Pública que no sea un modo centralista y claramente estatista. Ese párrafo muestra cómo odia el señor Smith a aquellos que piensan diferente. Quien piensa diferente sueña, se despierta y piensa todo el día en la forma de destrozar este bonito país. Está obsesionado en hacer que mi gran nación deje de serlo. Yo, que escribo entradas como churros, no me preocupo tanto. Yo, Smith, no estoy obsesionado por estos temas, aunque les dedico miles de entradas en las que incluso insto a la detención de los parlamentarios catalanes por delito de traición.
Así funciona el señor Smith, proyectando sus filias y fobias, invirtiéndolas y tratando de que su “enemigo” cuadre en ellas. Si no lo consigue, no pasa nada. Se lo inventa. Por eso lo llaman falacia del espantapájaros.
¿Y qué dirá un liberal ante esto? Nada, que en Red Liberal existe libertad de expresión. Y una mierda. Lo que hay es mucho apoltronado que no se atreve a dar un golpe en la mesa, levantarse, despedirse e irse a montarse un chiringuito con clientes deseables. Con las ganas que tengo de tomarme una copa. Tendré que montarme un bar y repartir invitaciones. Al creador de RL no le fue mal, aunque admito que resultaría extraño que un izquierdista tuviera que desarrollar algo para ayudar a personas de otras ideologías a tender puentes, mientras ellos, amantes de la libertad y la iniciativa privada, están felizmente acomodados con sus totalitarios compañeros de viaje.
07.08.07
Me resulta extraño que nadie, entre todas las cabezas pensantes que pueblan la blogosfera y la Red en general, haya dedicado un segundo a comparar algo que aparece como comparable de manera natural.
El pasado 17 de julio, el señor Josep Piqué presentó su dimisión irrevocable como dirigente máximo del PPC, mediante una carta dirigida a Mariano Rajoy (cuyo texto íntegro puede leerse aquí).
El pasado 6 de agosto, el señor Fernando Puras presentó su dimisión como líder del PSN-PSOE, y la hizo pública mediante un comunicado que puede leerse casi íntegramente aquí (no he encontrado la transcripción completa tras mucho buscar).
El principal hecho común es que ambas dimisiones se producen tras unos comicios. Existen, evidentemente, muchas diferencias en las situaciones que propiciaron una y otra dimisión. Por nombrar algunas, el PSN ha conseguido aumentar este año el número de votos recibidos en los comicios respecto a las elecciones anteriores en casi 10.000, que de un total de casi 75.000 le reporta un escaño más en el parlamento navarro (fuente). Mientras, el PPC consiguió en 2006 casi 80.000 votos menos, pero sobre un total de más de 300.000, lo que le restó solamente un escaño en el Parlament (fuente1 fuente2).
Sin embargo, no ha sido lo de Puras un morir de éxito (relativo), como tampoco fue lo de Piqué un morir de fracaso. Ambas defunciones políticas tienen más que ver con claves estatales que con claves electorales regionales. En ambos casos, las direcciones nacionales de sus partidos les obligaron a comulgar con ruedas de molino. Puras ha tenido que templar sus deseos (y los de sus electores) por un punto para algunos insignificante: principios. Si una persona adulta se compromete a seguir ciertos patrones y reglas de juego a cambio de formar parte de un partido político, cuando desde la dirección de ese partido se define una estrategia sólo caben dos cosas: acatar o largarse. Parece claro que Puras ha intentado hacer valer su propia opinión (y la de sus bases), pero que la dirección federal de su partido ha desestimado sus argumentos. Ante eso, poco más que dimitir se puede hacer.
El caso de Piqué es similar. Tras aguantar los hooligans de su propio partido haciendo campaña para todos menos para él (ERC se frota las manos cada vez que Acebes, Zaplana o similares nombran Cataluña, la derecha mediática apoyando a Ciutadans para convertirlos en ese partido liberal-losantiano que no quieren ser, la satanización del PSC que sin duda despertó su voto útil…) y cosechar un resultado electoral que tampoco puede traducirse como catástrofe (en votos, malo, pero en diputados salva la cara), tuvo que ver cómo la cúpula de su partido intentaba dejarlo en la cuneta pero sin que se notara. Desde Génova se decidió que era importante cambiar el equipo de Piqué y, aunque ambas partes llegaron a un acuerdo que en teoría afianzaba la figura del dirigente catalán, la Dirección del Partido decidió filtrar la noticia y dejar al presidente popular catalán a los pies de los caballos, devaluando el trabajo político de muchos.
Ambos casos muestran cómo se consigue tener cadáveres en el armario sin que nadie te pida explicaciones por ellos. Piqué se despidió disparando con balas de plata. Aunque en su carta de renuncia se cuida de dejar bien claro que no considera responsable a Rajoy de la situación, al desligarlo de las decisiones lo que hace implícitamente es poner en duda su autoridad. Le viene a decir que los demás se están portanto mal pero que él, el que debe controlarlos y dirigirlos, no es culpable de no controlarlos ni de que se dirijan solos. Puras, por otro lado, también dispara saetas envenenadas (felizmente envenenadas) al advertir que este tipo de situaciones, en las que una dirección política priva a un colectivo miembro de libertad de actuación puede provocar (debería provocar) una espantada de la que su dimisión debería ser la punta de lanza.
Ambas dimisiones ponen en evidencia una forma de hacer política y controlar los partidos. Demasiado vertical. Demasiado televisiva en un caso (o consigues la imposible cuota de pantalla que queramos o te ponemos de colores en nuestra prensa afín) y demasiado en la linea del despotismo ilustrado en el otro (lo mejor para los navarros es lo que decidamos nosotros en nuestro despacho, y encima nos ahorramos tener que ponernos a explicar cosas, que la gente es muy tonta y no tiene ni que decidir ni mucho menos entender).
Sin embargo, sí existen diferencias. Vaya si existen. Cuando Piqué dimitió, muchos en la izquierda sentimos cierta solidaridad hacia él. No se iba porque quisiera irse, ni porque se hubiera llevado un varapalo en las urnas (que, en cualquier caso, poca culpa suya habría sido…) sino porque quisieron pasarle por encima desde Madrid a la hora de dirigir lo que se supone que él dirige. Y sin embargo, desde la derecha sólo se atisbaba alivio (a veces encubierto, otras veces ni eso) con la desaparición del espectro de Piqué. Nadie (que yo recuerde) se planteó las causas ni las criticó. Con Puras, sin embargo, la izquierda sí se ha mostrado indignada, hasta el punto de que peligra la mayoría que permitió a Zapatero llegar a la Moncloa (que ese es otro despropósito del PSOE, creer que lo sucedido en Navarra puede restarle sus votos allí pero salvando los del resto de España… gran error). Y sin embargo, desde la derecha se aplaude la decisión de Ferraz y de nuevo no se atiende a lo que han dicho los cuidadanos con su voto, que era Cambio (ya que tanto PSN como NaBai y IUN dejaron clara su idea de pacto antes de las votaciones).
Así las cosas, nada cambiará en un corto plazo. En Cataluña el PPC tiene nueva dirección, que iniciará un nuevo tiempo político y, si se produce la esperada renovación a nivel estatal, es probable que consigan algo en los próximos comicios (si se desligan del anticatalanismo que transpiran algunos dirigentes nacionales actuales). En Navarra, gobernará UPN en coalición con CDN (que suman el 47% de los votos, no hay que olvidarlo) mientras la izquierda federada en el PSOE se hundirá en una crisis larga y terrible y NaBai tendrá por fin la oportunidad de mostrarnos si hacernos quedar embobados al ver a Uxue Barkos en el Congreso de los Diputados era mérito suyo solamente o es que hay ideas y argumentos en todo el partido.
Quién sabe, tal vez en un futuro próximo exista un partido socialista en Navarra que no tenga miedo a cerrar programas de gobierno progresista con nacionalistas (sin ceder a sus pretensiones soberanistas, claro) y NaBai cuente con experiencia suficiente como para ser un socio preferente. Dentro de cuatro años lo sabremos. O tal vez antes, si la dirección de Ferraz se decide a usar su cabeza y no su calculadora y permite lo que sus votantes demandan. En cualquier caso, el peor momento para cambiar de idea sería tras las generales del año que viene. Porque algo así puede mandar a un partido de izquierdas a la oposición durante décadas (uno de derechas no, basta recordar quiénes dirigían el PP al perder las elecciones de 2004, por qué las perdieron y quién ha dimitido).
Y siguiendo en el mundo de los sueños, y me atrevería a pedir otra dimisión, ya que esán de moda. Creo que es hora de relevar a Pepe Blanco. Por nuestro bien como electores de izquierdas. Por el bien electoral del PSOE. Si Blanco no ha tenido reparos en dejar mal a un compañero hasta forzarle a dimitir por lo que él considera un bien mayor, su salida del PSOE sin duda nos brindará a los simpatizantes no afiliados un alivio incomparable.
||