Sólo un par de pequeños apuntes al evento del momento:
- Si yo fuera deportista español y me dijeran que para ir a Pekin me tengo que dejar mi libertad de expresión en casa, respondería que va a competir la señora madre del ministro chino de turno.
- La ceremonia de inauguración ha sido lenta y aburrida. Si te ha impresionado es que no has visto La Maldición de la Flor Dorada, La Casa de las Dagas Voladoras ni, lo que es peor, Hero. Y eso sí tiene delito. No, Tigre y Dragón no es obligatoria ni casi recomendable.
Nada más. Sigan con sus vidas.
Hoy he visto la última de Tarantino. La verdad, no estaba seguro de verla, porque me gustó tanto Kill Bill que pensaba que me iba a decepcionar.
Por Tux, me ha parecido un peliculón.
No tenía ni idea del argumento de la película. Es más, pensaba que Death Proof venía a significar «prueba de muerte», y no como ha resultado, «a prueba de muerte». Incluso me había montado el argumento de que la rubia de Planet Terror y Embrujadas tenía una especie de iniciación en vete a saber qué mierda y que esa prueba consistía en un cogorcio con el coche. De ahí lo de «prueba de muerte». Pero Tarantino me demuestra que es mejor que yo, obviamente.
Los más freaks descubrirán además que aparece una chica que todos recordamos bailando a los Jackson en el tejado de un Mooby’s en Clerks II. La recordamos porque… bufff, hay que reconocer que sabe moverse. Incluso con canciones infantiles. A riesgo de parecer un machista cavernícola, añado que esta vez está más delgada. De casi todo.
Si no te ríes cuando nombren las Leyes de Newton tienes un problema. En serio, háztelo mirar.