El Destino del Iscariote

Lookin' for someone to betray...

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04.02.08

Judas en campaña (I) - Motivaciones

La política española apesta en su práctica totalidad. No es que de repente me haya hecho antisistema, no, es que los directores de ese sistema apestan.

Siguiendo una conversación que todo hijo de vecino con derecho a voto debería leer (uno, dos, tres, cuatro…) me he replanteado muchas cosas. Muchas cosas importantes. En estos momentos en que por encima de proyectos pongo personas y derechos, me replanteo ciertas decisiones tomadas, como sólo pueden serlo las incorrectas, sin meditación y con desgana. Como levantarse un domingo, es algo que sabes que tienes que hacer, que se espera que hagas, que en cierto modo tu propia conciencia te indica que es positivo. Algo que en el fondo de tu alma sabes que representa la antítesis de tus deseos. Aún no sé por qué es tan negativo pasar todo el domingo en la cama.

No vivimos en una democracia genial: sufrimos una partitocracia horrible. Tenemos dos estructuras gigantescas cuyo único fin es vendernos la moto para dejarles hacer lo que consideran mejor para nosotros.

Da la impresión de que, con las cadenas sacudidas en 1789 en el corazón de Europa, se perdió la oportunidad de hacer las cosas bien. Parece que el tren, caso por comodidad, caso por una idea de finalización del trayecto, pasó y no hay billetes de vuelta nii ruta alternativa. Una vez nosotros, el pueblo, la fuerza legitimadora de las cosas, nos quitamos de encima reyes (ejem) y tiranos, una vez conseguido el poder para disponer de nuestra vida y conciencia, una vez que decidimos dotarnos, como pueblo, de unas leyes justas y virtuosas… creamos una nueva casta político-sacerdotal y les permitimos que pensaran por nosotros. Es como pretender que el pan saqueado en la toma de la Bastilla calmará el hambre de toda la Historia, a base de mandar latas de conserva a Bolivia según acuerdo parlamentario. Hasta les dejamos tener lenguaje propio, y encima vemos sus peleas en la tele de vez en cuando, como si de unos Sims cualquiera se tratara. Incluso en la Tierra de las Oportunidades hizo falta que se creara es casta para que alguien pudiera firmar la Independencia.

Es francamente triste haber cambiado a reyes, cortesanos y similares por secretarios generales, secretarios de organización y responsables de economía. Nos hemos lavado las manos en opinar sobre las cosas, confiando en que en el fondo los políticos no son tan malos. Que choricean, pero tampoco tanto y es medio normal. Que se doblan más que un junco para no desentonar, pero al menos son moderados. Hemos devuelto los reyes a la tienda pero a cambio nos han endosado una profesión de fe en la bondad del pastor.

Hombre, todo no está igual. Ahora votamos. Y existe la Iniciativa Legislativa Popular. Ya. También votan en Cuba. La cantidad de cosas sonrojantes que se leen al respecto es para dejar boquiabierto al más pintado. El próximo 9 de Marzo nada más y nada menos que se nos convoca a las urnas. Toma ya. Tenemos para escoger entre los que meten miedo con el contrario y… los que meten miedo con el contrario.

El miedo es algo muy humano (nota mental: incluír el miedo en mis pullas a los liberales acerca de su Ley Natural que comprende la Naturaleza Humana). Por miedo a la muerte hemos creado una fábula increíble que apuesto que matará de risa al primer extraterrestre que tenga la desgracia de ver su grado de aceptación, y dejamos gustosos que los contadores de ese cuento nos digan con quién es bueno o no meternos en la cama, a quién votar o a qué hora cenar (si la Comunión es la Cena del Señor, ¿por qué se hace a mediodía?). Pero en nombre del miedo no se construye sociedad. Se crean bandos, amistades convenientes, pero no sociedad.

En realidad, las acusaciones de miedo sobran. El PSOE no va a romper España, véase lo que hizo en Navarra. Aunque alguno de sus militantes y/o directivos del norte tengan convicciones algo más matizadas, el PSOE nunca hará nada que ponga en riesgo su chiringuito, que dicta que al menos la mitad de las legislaturas son suyas. Con mantener el tipo en las vacas flacas de votos ya tienen bastante para repartirse cargos y, cuando toque, hacer algo por la gente (Ley de Dependencia, Matrimonio Homosexual). Tampoco van a empezar a hacer nada real contra la Iglesia y su posición destacada, ni contra los que desde sus púlpitos cedidos cometen presuntos delitos, cuando tanto a unos como a otros les viene de perlas que su gente esté cerrando filas en torno a la última parida de su jefe. Rediós, que el programa socialista ni siquiera es laicista.

No soy habitante ni visitante de Equidistán, así que mentiría si dijera que no quiero ver un varapalo gigante al PP en estas elecciones. Que quiero ver a toda la generación Aznar fuera de ese parrtido antes de considerar que sus interlocutores son éticamente válidos. Acebes hace ya tiempo debería estar esquiando, y no Lamela. Aguirre y sus cosas «liberales». Zaplana o el morro personalizado. O cierto candidato por Murcia, que es de vómito directo. Rajoy ya tiene bastante con lo que tiene. Hace tiempo dije que esta campaña yo la haría contra el PP. Voy a ir más lejos.

Se habla del voto útil. Algunos, en esa conversación a la que espero no llegar tarde, dicen que el voto útil es el más inútil, pues mantiene la situación que lo fuerza. Discrepo: el voto útil es útil en la medida en que has aceptado como normal el votar a la contra, con miedo, con la nariz tapada. Cuando no te importa tanto que se implementen políticas reales de izquierda como que el directivo derechista de turno se coma los mocos. Cuando, en definitiva, tragas almacenes de ruedas de molino porque Acebes te cae, cosa objetivamente normal, peor que De La Vega (¿dotar a la Ley de Dependencia de ese presupuesto estaría tan mal visto?). Si votas para parar a la derecha, no esperes políticas de izquierdas. Para eso, vota activamente esas políticas. Otros hablan de matemáticas para obtener el mejor resultado posible para los grupos mayoritarios, para aupar algo que asombre a la derecha, o agradeciendo lo hecho esta legislatura por Zapatero.

Muchas gracias Zapatero. No me has fallado, has hecho exactamente lo que te pedí, lo que pensaba que ibas a hacer en esos temas en que confié en ti. Irak. ETA. Dependencia. Matrimonio homosexual. Muchas gracias. Pero adiós. Todo tu agradecible talante (nada mejor que un político que no pierde los nervios) es insuficiente cuando yo busco radicalidad. Sí, Zapatero, para mi gusto, se ha quedado muy corto, y lo que le demando no puede ofrecerlo porque tiene que contentar a demasiada gente, a demasiados votantes con los que no comparto casi nada. No hace falta ser áspero para ser firme, y hay demasiadas cosas que no puedo compartir en sus propuestas, demasiadas omisiones importantes, demasiada falta de solidez en la base. Demasiadas, eso sí, coincidencias con sus mayores adversarios en relación a cómo impedir que les quiten la licencia exclusiva del carrito de helados.

Tengo apenas 27 años y no cumpliré 28 antes de las elecciones. He participado en dos comicios generales. Y me quedan muchos más donde hacerlo. Sé que el tiempo conservifica a la gente, y que tendré momentos en el futuro lejano de pensar pragmáticamente en el valor de mi voto, en la media necesaria para un escaño en mi circunscripción, en comparaciones y estimaciones. Pero no esta vez. Esta vez voy a por un programa de máximos. No quiero votar en contra, quiero ilusionarme con un proyecto, quiero depositar mi voto, si lo hago, satisfecho de que las personas que lo reciben no son los enemigos de mis enemigos sino mis amigos. No me fío de quienes se postulan como únicos salvadores de la mitad de España frente a la muerte cívica. No si se lo arrojan meméticamente entre ellos, sin la decencia de exponer el propio modelo ciudadano.

Por primera vez, quiero que mi voto sirva para lo que realmente debería emitirse: valorar las propuestas que los grupos políticos nos lanzan. De momento me debato entre el voto en blanco o el voto válido, pero…

Judas toma partido y entra en campaña. Poco a poco iré desgranando los programas electorales de diferentes partidos, comparando los enfoques de cada uno a diferentes aspectos de la vida pública. Comentando las diferentes soluciones a los mismos problemas. Destacando positivamente y criticando si corresponde.

He de decir que ya tengo un favorito. Pero eso mejor lo cuento otro día, que más de uno necesitará frotarse los ojos cuando lo lea.

16.01.08

10 de Marzo de 2008

Fuentes del entorno del alcalde no dudan en admitir que «Aguirre ha ganado el pulso y así lo reconoce Gallardón. Asume la derrota que le ha infligido ésta y su sector», lamentaron a ABC, para agregar, a modo de advertencia, que Ruiz-Gallardón «hablará» a partir de la cita electoral de marzo.

ABC: Un ultimátum de Aguirre a Rajoy acaba con la carrera política de Ruiz-Gallardón

Hacía frío esa mañana. La primavera se retrasaba, y en Madrid los termómetros se desperezaban. Los ecos de los aplausos decepcionados de anoche todavía resonaban en sus oídos. No se levantó de la cama; se limitó a apagar de un manotazo el radio-despertador que le chillaba desde la mesilla.

Fue una noche dura en la sede del partido. A pesar de las encuestas, todavía mantenían la esperanza de la victoria. Qué irónica, la esperanza… Pasó de la espectación ilusoria a la realidad aplastante. Se cerraba un ciclo. Y aún así, era lo mejor para el partido.

Recordaba unos meses antes, en aquel despacho, cuando trataron de degollarlo políticamente y prefirió el suicidio propio a la muerte del partido. ¿Qué más podía hacer? La amenaza de Esperanza era firme. Añadir a Gallardón a las listas provocaría una crisis a nivel nacional evidente, porque eso incluía necesariamente a Esperanza, que debía dimitir como Presidenta de la Comunidad de Madrid. Amén de que tener a sus dos postulantes a sucederle en el Congreso durante 4 años provocaría sin duda una rivalidad que empujaría peligrosamente al partido hacia una escisión. Él ya asumía que si perdía estas elecciones se iría, y había aceptado sin mucha alegría que Gallardón había ganado en inteligencia y era su momento. Estaba dispuesto a dejarle. Pero las ansias de poder de éste sólo eran equiparables a las de aquélla, que no dudó en tensar la cuerda que ata a las familias del PP hasta ver a una estangulada.

Terminó de remolonear por la cama. Era ya media mañana y no tenía ganas de hacer nada, pero sabía que debía practicar la cara de serenidad. Hoy todos le mirarían con lupa. Su partido dependía de su capacidad de interpretar.

Recordaba los semblantes de la noche anterior. Mentes calculando con fachada de empatía. Evaluando cuánto les había afectado el desastre. Sopesando grupos, poderes y facciones, esbozando alianzas incipientes en la lucha de poder. Sólo Zaplana estaba abiertamente alegre: además de su innata sinceridad en círculos cercanos que le impedía fingir pena por nadie salvo él mismo delante de colegas, tenía asegurado sillón para cuatro años, un último regalo a un amigo. Lo que creyó antaño un amigo. Esperaba haber tomado la decisión correcta. Si había lucha, que fuera en casa. Que no se mostrara en el Congreso de los Diputados con dos dirigentes del partido enfrentados a muerte.

Se levantó con desgana. Le daba vueltas todo, su mente se contraía en una suma de ideas negativas. Pensó en qué le esperaría en el despacho hoy cuando llegara. ¿Le habría redactado ya alguien la carta de renuncia? ¿Le mirarían ya de soslayo incluso los que una semana antes se sentaban a su lado en maitines? Había captado miradas cómplices poco antes de irse a casa anoche. Quedaban los justos, el nucleo, y anunció que se marchaba. Un par de destellos en los ojos. No hacía falta añadir más.

Decidió tomarse un café. Él había hecho todo cuanto estaba en su mano; ahora ellos debían poner la sangre fría por el bien del partido.

Encendió el televisor y sintonizó una cadena nacional. La imagen anunciaba una rueda de prensa de Alberto. Empieza la guerra. Era duro saberse la primera e inevitable baja. Nunca tuvo deseos de grandeza, pero tampoco pensó que su carrera política acabara así, marcada por la locura de la conspiranoia y las luchas intestinas para sucederle desde el momento en que perdió por primera vez. Espero que la Historia me olvide, pensó para sí.

Mariano Rajoy rompió a llorar.

29.11.07

¿Es España una democracia?

Respuesta sencilla: evidentemente sí. Pero también existe al menos una respuesta compleja, y no es tan afirmativa.

Definamos primero los términos que uso, para no liarnos. Democracia es aquel sistema de gobierno en el que los ciudadanos eligen las normas de su convivencia (es decir, las leyes) de manera directa o indirecta (parlamentaria). Un sistema político es humanista si es respetuoso con los derechos de todos los que lo forman, incluyendo explícitamente sus Derechos Humanos. Así, una democracia puede ser participativa o partitocrácica, humanista o impositiva.

Decir que España es una democracia equivale a decir que los españoles tenemos la posibilidad de votar para elegir representantes que formen nuestro órgano legislativo. Nada más. Según ese criterio, podríamos decir sin equivocarnos mucho que Cuba es una democracia. Pero Cuba también es una dictadura. Y es que, sorpresa, ambos términos no son a priori excluyentes. Sin embargo, un sistema humanista siempre será democrático, pues entre las libertades y derechos que garantiza por serlo incluye los referentes a la soberanía popular a la hora de definir sus legislaciones.

Resumiendo, declararse demócrata no es suficiente. La democracia sin humanismo es indistinguible de la dictadura (de la dictadura de la mayoría, al menos).

Por eso, desde aquí se bloguea por la democracia humanista (y participativa, añado).

Una vez sentadas las bases para entendernos, la pregunta clave ya no es si España es una democracia, sino qué tipo de democracia tenemos. Me interesa sobre todo saber si nuestra democracia «formal», esto es, a secas, se distingue de otras, y si le podemos endilgar el apelativo de humanista para quedarnos tranquilos. Pero para mi intranquilidad, no se puede.

Clásicamente, ahora tocaría hablar de reyes e inviolabilidades, de irresponsabilidades e indisolubilidades nacionales. No voy por ahí. El hecho de que exista una persona fuera de la Ley en España es escandaloso, y tal vez algo pintoresco en frío, pero no determinante precisamente por irelevante.

El día 27 de Febrero del año 2002 un servidor no recuerda qué hizo. Pero sí sabe qué dijo otra persona, que para eso están las hemerotecas. Ese día, Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces portavoz de Ciencia y Tecnología del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, decía que el PSOE pediría la retirada de la LSSI (llamada Ley de comercio electrónico) propugnada por el PP porque, a su juicio, pretendía «regular los contenidos» y, en definitiva, «controlar el flujo de información en la Red» ya que introducía el «ambigüo» concepto de «autoridad competente», que era quien, según la LSSI, podía decretar el cierre cautelar de una página web.

El día 31 de Octubre de 2007 tampoco recuerdo qué hice. Mi memoria, ya saben. Pero en la hemeroteca encontramos que ese día el Congreso de los Diputados aprobó la LISI, Ley de medidas de Impulso de la Sociedad de la Información, con los votos a favor del grupo socialista. En ella se declara que en casos que afecten a la libertad de expresión e información, sólo un juez podrá determinar el cierre de un sitio web, pero no dice nada de qué ocurre en otros casos, ni explica en base a qué se juzgará que un caso responde a esas premisas o no. Una ambiguedad testaruda, ya que aunque fue señalada hasta la saciedad nadie pareció querer verla, como sí vieron otra barbaridad que intentaban colar pero que les pillaron.

Una noticia intenta abrirse paso por la blogosfera. No lo tiene fácil, pues las víctimas se han ido ganando con el tiempo la indiferencia, en el mejor de los casos, de muchos de nosotros. Pero eso no hace que dejen de ser víctimas. Son zafios y groseros, como los dibujantes de El Jueves, pero eso no les priva de su calidad de víctimas. Y defienden algo completamente opuesto a lo que yo defiendo, pero deben tener derecho a defenderlo. Insultan y se mofan, pero eso no es razón para callarles la boca. Son amigos de los aspavientos, las grandes y graves palabras y están, a mi juicio, muy equivocados. Pero tienen todo el derecho del mundo a estarlo.

Lo más probable es que no sepas de qué te estoy hablando. Y me va a ser difícil indicar un enlace para explicarlo, porque el único medio que lo ha publicado es Libertad Digital (a quienes no pienso enlazar), y si no hubiera comprobado por mis propios ojos la veracidad de la noticia, no lo creería. Pero es así. A ver si me explico.

El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Barcelona ordenó bloquear el acceso desde España a diez páginas web en las que, de forma más o menos clara, se animaba a comprar productos alternativos con origen fuera de Catalunya, como medida cautelar con motivo de una denuncia presentada por la Cámara de Comercio catalana hace más de un año. La causa parece ser una lista elaborada en el año 2005 por el autor de una de esas páginas, recogida en las demás, donde aparecían productos de empresas con sede catalana y marcas competidoras con sede fuera de esa comunidad. Como corresponde, el Ministerio de Industria cursó el día 13 de Noviembre una orden a los operadores para que cumplieran esa medida judicial. No era la única vez.

Según mis investigaciones interneteras, todo parte de la web http://hastaloshuevos-com.blogspot.com, inaccesible por orden judicial. Ingenuos. Y sonriendo en las fauces de esos jueces analógicos, me he paseado un rato por esa web. No me gusta nada. Son zafios y groseros, como ya he dicho. Son grandes insultadores, de la escuela de un viejo amigo mío batiburrillesco. Pero esos no son motivos para cerrarles la boca, sino para no leerlos. Yo no los leo, salvo ahora. Y lo que es más importante: son inocentes de cualquier delito hasta que se demuestre lo contrario. Si han cometido un delito, que los juzguen. Si no, ¿quién cuantifica las pérdidas morales causadas por una decisión cautelar injusta? He estado navegando por esa web durante horas, y he encontrado golpes bajos, barbaridades lingüísticas y bastante mala bada, o mala leche, o ambas dos juntas. Descalificaciones e insultos a veces sumamente malintencionados. Pero nada que un lego en la materia como yo pueda considerar delito contra el honor de ninguna Cámara de Comercio, ni contra ninguno de sus miembros. Espero que el juez, si los encontró, tenga a bien hacerlos públicos.

Las medidas cautelares son necesarias en muchos ámbitos. Legislar sobre malos tratos sin posibilitar medidas cautelares es simplemente absurdo. Pero en asuntos de injurias, calumnias y/o daños al honor (como parece el caso) esas medidas cautelares son francamente absurdas. Ya es absurdo que tengamos asuntos de honra tipificados como delitos, imagínense las medidas cautelares sobre esos delitos… Ya nos pasó con El Jueves y su secuestro. Ahora bloquean webs por los presuntos daños morales que puede (puede, ojo, puede) causar lo allí escrito. Hacemos las cosas al revés y nos quedamos tan panchos.

Amordazamos primero y juzgamos después. Señores, compañeros de Red Progresista: creo que es hora de que nuestros colegas de Red afiliados a cualquier partido político exijan explicaciones a sus jefes. Fíjense que yo no estoy afiliado a nada salvo la Seguridad Social y tengo unas ganas locas de exijirlas…

En estas condiciones, domde los legisladores aprueban leyes sobre Internet de espaldas, precisamente, a los internautas y domde un juez puede, cautelasrmente, cerrar una web por el honor de una institución… podemos decir que no, que España no es una democracia humanista. Ni de lejos.

27.11.07

Manifiesta tu irracionalidad (Sobre el nacionalismo)

Presiento que tal vez esta entrada me cueste algo, o que provoque cosas que preferiría que no sucedieran, pero es que me encanta provocar. Y no puedo contenerme.

Mani nacionalistaEntro hoy a la portada de Red Progresista y me encuentro de repente con este banner que tienen ustedes aquí a la derecha. Lo primero que pienso es que el diseñador se ha calentado poco el cabezón, porque el cartelito es feo y simple. Recórcholis, que yo podría haberlo hecho mucho mejor en 15 minutos, añado. Y claro, me pongo a leer el texto que acompaña esa obra de arte y me encuentro con que no es propiamente dicho un banner anunciando una manifestación por el derecho a decidir, que es lo que pone en logo cutre y se sobreentiende del pretendido golpe en la mesa del texto final (pretendido porque son cuatro y se creen los 300). Suerte que tiene uno de entender el catalán (viví por allí como 9 años).

Total, que entro en materia para comprobar de qué va el tema. El tema va de que parece ser que muchos vecinos están muy descontentos con lo que está pasando en Catalunya (o Cataluña, me vale igual) con el tema de las Cercanías de Renfe. Tienen motivos, yo estaría subiéndome por las paredes y me concentraría cada vez que pudiera para pedir la dimisión o el cese de la Ministra del ramo (aprovecho la entrega de este premio para pedirlo, que quede constancia, y bla bla bla). Pero luego me lo mezclan con no sé qué plataforma PDD que pretende exigir al Parlamento Español que vulnere su propia Constitución y transfiera la totalidad de las competencias a la Generalitat. En una página francamente mejorable (no tienen siquiera un qui som (quiénes somos) operativo) muestran una vez más que ni siquiera ellos se aclaran. Vean el punto 4 de este FAQ: a la pregunta de si esto es, así por casualidad, una campaña acerca del derecho de autodeterminación, contesta que NO y necesita cuatro lineas y media más para explicar que ese NO en realidad es un SÍ, pero sin decirlo. Es francamente divertido.

¿Pero qué tiene que ver el caos de Cercanías de Renfe con el derecho a la autodeterminación? ¿Se creen ustedes que si tuvieran esas tranferencias no tendrían esos problemas? Déjenme explicarles cómo funcionan las cosas en el MundoRealTM.

Ustedes han tenido gobiernos autonómicos nacionalistas durante décadas. Serán de derechas, pero defienden como ustedes, en el fondo, el «derecho a decidir». Son, pues, sus aliados en esa campaña del PDD, aunque no se sumen dando palmas. Esos gobiernos nacionalistas, esto es, de su cuerda, han estado negociando con gobiernos centrales durante muchas legislaturas, avanzando en el necesario y beneficioso Estado de las Autonomías y descentralizando la Administración. Pero luego, a la hora de gestionar esas transferencias sus líderes han demostrado ser unos auténticos incompetentes. Primero, porque no logran gestionar correctamente aquello que ya han conseguido. Segundo, porque ni siquiera son capaces de intentar obligar al Estado a tener presente las graves carencias estructurales en la competencias que sólo un Ministro tiene. Las infraestructuras catalanas son malas, caras y no funcionan. Eso ya lo sabemos todos, y llevan estando así años. Los peajes no aparecieron ayer. Y durante todos esos años sus gobernantes han mirado a otro lado, vendiéndoles a ustedes el cuento de la nación mientras hacían la vista gorda en problemas básicos que terminan como terminan.

Y terminan con ustedes mezclando el que se sientan una nación con que los trenes vayan mal. Pues es una pena.

Les diré cómo se ve esto desde Murcia. Aquí también tenemos problemas con el tren, no se crean. Cercanías es una palabra que sólo escuchamos en las noticias, aquí de eso no gastamos. Tenemos un tranvía popular recién inaugurado que es sencillamente una chapuza. Y de la conexión con Madrid ni le cuento. Revise hemerotecas, hay accidentes bastante recientes. Aún así, no entiendo en qué país de estúpidos vivimos que no potenciamos las relaciones continentales mejorando infraestructuras a saco en el Norte. Pasos fronterizos en Aragón. Carreteras en condiciones en todo el Pirineo. Y la locura de no aprovechar las excepcionales condiciones de Catalunya y su salida al Mar Mediterráneo es otra muestra de que muy listos no somos, no. Hace falta mucha inversión, mucha modernización, y encima hay que hacer eso teniendo en cuenta que España es más que Catalunya, y que las demás regiones no se pueden quedar rezagadas en servicios. Pero cortar la principal plataforma de intercambio con nuestros socios naturales es un suicidio para todos.

También desde Murcia hemos visto cómo abrieron ustedes, nacionalistas, el melón del reparto autonómico. Muchas gracias. Creo firmemente en la Administración descentralizada, y eso implica competencias y presupuestos para comunidades y ayuntamientos, para tener al gobierno cercano al ciudadano. Y hemos visto cómo se tranferían competencias, y se aumentaban partidas presupuestarias. Pero no hemos visto una mejora en sus servicios, ni en sus infraestructuras. Las casas se les caen. Los trenes ni les cuento. Y siempre aparecen por ahí fantasmas que van del 3% al 20% encadenados a líderes políticos regionales. Y uno se pregunta qué han hecho esos líderes ahora loados como gloriosas figuras históricas con todo lo que consiguieron.

Pero lo que más me sorprende es su corporativismo. Su corporativismo nacionalista, obviamente. De compañerismo izquierdista, ahora les cuento. O algo muy gordo se me escapa o todavía no he escuchado a nadie desde sus filas quejarse de la clara ineptitud de sus anteriores gobernantes. O de una facción de los de ahora. La culpa es del PSOE, y del PSC si no se pone de su lado. CiU no tiene nada que ver, aunque gobernó años y años. ERC tampoco, aunque gobierna ahora. Me da vergüenza escribir esto, pero es que huele mucho. Aquí todos mirando por el país que aparezca en su carnet de identidad, observando el vuelo de sobres de comisiones, mientras las carreteras se agrietan y encima son de pago, caen pisos a peso muerto y los trenes parecen prehistóricos, y la culpa es de Madrid.

Sí, señores, Madrid tiene mucha parte de culpa. Lo primero porque debía haber estado mucho más atento a la situación real de Catalunya aunque desde allí no se dijera nada. Era su obligación, y ha fallado estrepitosamente. Pero también es culpa suya porque en vez de darles caramelos en forma de «ves como no odiamos a Cataluña» cada vez que alguien lloraba por la maldad madrileña se debería haber dicho alto y claro «Oigan, tenemos X millones para gastar. Podemos hacerlo en carreteras sin peajes, trenes, túneles y demás, conexión con Francia, o podemos ponernos a discutir si somos una nación, si incluímos Valencia hasta Elx o si sacamos una normativa que no sea obligatoria sobre rotulaciones en catalán».

Mani nacionalistaPorque esa es otra. Es sorprendente ver cómo a unas personas que se llaman izquierdistas les importan tres pepinos los derechos, las necesidades y las mejoras que puedan obtener determinadas personas si viven 15 km al otro lado de su imaginaria frontera nacional, que encima varía de grupo en grupo (el blog del nacionalista catalán que enlazo arriba es, sorpresa, balear). Nunca he conseguido entender el izquierdismo que reclama privilegios en función de dónde vivas. Yo pensé, ingenuamente, que eso era cosa de la derecha. Fíjense lo poco que me ha costado crear un anti-banner muy similar al suyo, con el mismo texto en castellano, a falta de logo feo. Mírenlo, y no se soprendan si alguna vez, en una manifa de esas del PP o en una web de HazteOir ven algo similar, con ese mismo lenguaje nacional/nacionalista, con esa manía de que todo es culpa de los de la otra nación. No se sorprendan digo, porque son lo mismo en el fondo.

Renuncian ustedes a poder ayudar al mayor número posible de personas mediante su supuesta idelogía progresista, y voluntariamente restringen el conjunto de beneficiados a aquéllos que son iguales a ustedes en no sé qué baremos culturales. Derecha pura y dura.

Señores, lo que les pasa con los trenes es cosa de incompetencia. De los españolazos de Madrid en sus Ministerios desde hace décadas, que ni se enteraban de que a sus máquinas se les caían pedazos. Y de los catalanes de Barcelona, que con reivindicar su identidad cultural y su orgullo irracional creían tener suficiente para contentar a la gente.

Ustedes han preferido nación a pueblo, víscera a razón. Y piden más. Háganse a un lado, su tiempo ha terminado. Ahora nos toca arreglar todo lo que han roto. Ya han demostrado su fracaso.