Archivo de la etiqueta 'Irán'
30.12.09
Intro
Pues sí: yo también me he decidido a poner un crucifijo en mi blog. Y no sólo eso: también estoy de acuerdo con la iniciativa de llenar los blogs de crucifijos. Te animo de verdad a que pongas uno en tu página web. No me he equivocado de fecha (ya no es 28 de Diciembre) ni se me ha escapado una errata. Si no ves el crucifijo en ningún lado, te lo puedo explicar: he buscado intensamente el modelo exacto que quiero poner, pero no lo encuentro. Es el que sale en The Omen III, con el crucificado clavado de cara a la cruz y dando la espalda al respetable, ya que puestos a ser blasfemos la cruz invertida se me antoja poca cosa y la rana crucificada demasiado infantil (¡si ni siquiera sangra!). Pero el pueblo reclama banners que ilustren este tipo de cosas y yo al pueblo no le puedo negar nada, así que más abajo está el premio.
Además, y sin contradicción, exijo la retirada inmediata de símbolos religiosos de lugares institucionales. Ya verás, ya.
El Manifiesto del nuevo Sanedrin
Puede que me equivoque (a fin de cuentas sólo he leído unas cuantas veces los evangelios), pero me parece que el protagonista acaba condenado precisamente porque unos cuantos no terminaban de entender la diferencia entre delito y pecado o, por decirlo con otras palabras, la separación de lo civil y lo religioso. Resulta, desde este punto de vista, muy curioso ver cómo los que mantienen posturas ideológicas tan inmutables como los verdugos piden que pongamos una imagen de la víctima como recuerdo, pero lo más probable es que no se hayan dado cuenta de ese paralelismo.
Anda muy soliviantado el sector católico, área practicante, con la posibilidad cada vez más cercana de que todos los símbolos religiosos tengan que salir de los espacios institucionales. Hasta han redactado un manifiesto, demostrando que es posible escribir cosas sin idearlas porque simplemente no pretenden contener ideas:
queremos hacer notar que desde hace más de 2.000 años, el Crucifijo no sólo ha sido un símbolo exclusivo de los cristianos –para los que significa sin duda la salvación realizada por Jesús a través de su muerte y resurrección-, sino también es expresión de todos los valores que aporta la civilización occidental
… por lo que se ve que tampoco pretende contener verdad histórica…
en aquellos lugares donde la cruz ha sido retirada o postergada, existe no sólo una falta de tolerancia, sino que es notoria la merma democrática, y por ello, tanto la libertad como los derechos humanos subsisten de un modo muy precario o incluso llegan a desaparecer
… véase, por ejemplo, Francia.
Vista la introducción la manifiesto, uno espera encontrarse los lugares comunes en su redacción y no consigue sorprenderse, me temo. Se empeñan estos creyentes en enseñarnos mediante textos legales qué es la libertad religiosa, pero fallan estrepitosamente a la hora de justificar por qué retirar los símbolos de las distintas confesiones de los espacios institucionales quebranta ese derecho. Fallan estrepitosamente porque no hay manera de hacerlo sin caer en la imposición, claro, pero de eso tampoco se dan cuenta o intentan maquillarlo:
una inmensa mayoría de la población española, ya sean creyentes o ateos, ven en la cruz un símbolo de amor, entrega, esfuerzo y solidaridad
Y dos huevos duros, majo.
Gracias por hacernos el trabajo
Rebobinemos. Hay un creciente rumor de librepensadores que viene a decir que ya está bien de mirar para otro lado cuando los creyentes se empeñan en imponer sus amigos imaginarios. Existe una sentencia del Tribunal Europero de Derechos Humanos que dice, y nadie sabe contradecir, que la presencia de símbolos religiosos en clase va en contra del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias conviciones (lo que viene siendo, a fin de cuentas, el reconocimiento de que el crucifijo va contra la libertad religiosa). En conjunto pedimos la retirada de esos símbolos de espacios institucionales. Y van y montan una campaña que consiste, precisamente, en llenar los lugares privados de crucifijos. Y lo llaman rebeldía y dicen que lo hacen porque se va a recortar su libertad.
Uno duda si llamar estúpido este comportamiento es ir demasiado lejos, pero huele un poco a estupidez ciertamente. Más cuando una de las razones para llenar Internet de crucifijos es molestar a aquellos a quienes, según ellos, la sola visión de la cruz pone de mal humor. Sin entrar en la esquizofrenia propia de quien cree vivir una guerra cósmica maniquea (y todas las implicaciones que eso conlleva), nuestros creyentes son tan poco dados a calentarse la cabeza que sólo conciben un origen demoníaco a todo esto. Los que pedimos la retirada de los símbolos somos o malos o tontos útiles del maligno. Se puede estar más perdido, pero hay que entrenar y consumir cosas ilegales. Y mientras lloran, se rasgan las vestiduras y echan cenizas sobre sus cabezas, ocupan las tres pistas del circo y eluden mediante golpes de pecho el asunto. ¿Qué asunto? Pues el asunto de que, reitero, la retirada de los símbolos religiosos de los espacios institucionales no sólo no vulnera sus derechos sino que empieza a hacer efectivos los míos. Libertad, de eso se trataba creo recordar. Si acaso hablarán -vagamente, que ni saben profundizar ni podrían aunque quisieran pero el caso es hacer ruido- de la herencia judeocristiana de Occidente, como si los avances en la libertad individual de este continente no fueran producto, precisamente, del progresivo desalojo de lo religioso del ámbito institucional. Aunque claro, para eso hay que negar que la cruz lleve 2000 años siendo símbolo de democracia o terminar la ESO.
No conozco a nadie que se moleste al ver un crucifijo en una iglesia, sobre el campanario. O en una bandera colgada de un balcón. A mí no me molesta ver crucifijos en blogs, sólo me sirve de aviso para saber de qué pie cojea el autor (igual que ver su blogroll o si tiene el banner de Red Liberal) y creo que tiene perfecto derecho a decorar su casa como quiera. Así que por eso recomiendo la iniciativa.
Pon un crucifijo en tu blog, sí, pero sácalo de mi colegio.
Licencia Libre: copia, modifica, distribuye…
blasfema, hermano.
Pon un ahorcado en tu blog
Hay que hacer un gran esfuerzo, pero es posible incluso entender lo irracional. Como antiguo fundamentalista comprendo perfectamente que los católicos se echen las manos a la cabeza: queremos una escuela sin dios, y una niñez sin dios es algo aberrante en su mundo. Pero sigo sin ver la agresión en ningún lado: pon la cruz en tu blog, en tu casa, en tu escalera, en tu edificio; haz procesiones, manifestaciones y vigilias; vive tu vida religiosa tal y como la has vivido hasta ahora, pero saca tu cruz de mi colegio. Creo que es una petición bastante educada.
Donde sí veo la agresión es en otros muchos sitios, donde apelan a tradición milenaria, historia, moral y demás pajas mentales de quien cree que sin dios no hay empatía. La veo constantemente en Irán, pero esos son homosexuales y no creo que veamos una campaña católica invitando a poner un ahorcado en tu blog. Y razones hay: como símbolo de odio irracional, para recordar cómo una fe desmedida se olvida de la humanidad que dice tener cuando no domina, como recordatorio de cómo una imposición puede colarse hasta en aspectos tan íntimos del individuio como su sexualidad… Vamos, que de homofobia no hay justo ni aún dios.
Maldito el hombre que cuelga del madero, dice la Biblia. A Jesús parece que le salva de eso el morir por amor a sus amigos. Los gays de Irán deben morir porque odian a sus parejas, supongo, y no merecen reconocimiento. Si tan sólo resucitasen…
P.D. Dedicado a Daniel Ballesteros (curioso blog, curiosa dirección, curioso cacao mental).
22.06.09
El sábado pasado llegué de Madrid a eso de la una de la madrugada. Había estado desconectado apenas dos días, pero llegué a tiempo de presenciar el nacimiento de algo, un movimiento que se ha dado en llamar la Revolución Verde. Es bastante probable que aún hoy, más de una semana después, no sepas de qué se trata. No debe extrañarte: a pesar de lo que algún gurú de Internet te quiera vender, al menos la parte internacional de dicha Revolución es un asunto principalmente virtual, con de momento escasas aunque sonoras expresiones en el Mundo Real. Hace falta una cronología.
Esa noche, mientras yo conducía por la Autovía del Mediterráneo y pensaba en que acababa de perder un cómic por no poder sintonizar la TDT, llamar por el móvil y evitar un accidente a la vez, miles de iraníes se echaban a la calle. El día anterior, viernes 12, habían acudido masivamente a las urnas para elegir a su Presidente, y una parte significativa de la población no dudaba de los resultados, sino que los consideraba un disparate de esos que provocan que te vayas a gritar a la puerta de tu casa. No han dejado de salir desde ese día.
Los dos días siguientes fueron un pequeño infierno. Rumores contradictorios apuntaban a la detención del principal líder opositor, de toda la oposición, de ninguno… A la vez, noticias contrastables confirmaban asaltos nocturnos a la residencia universitaria, donde milicias basij vestidas de paisano y armadas de porras apaleaban a los estudiantes. Cientos de vídeos inundan internet sin apenas ofrecer imágenes: son grabaciones nocturnas que recogen el grito poderoso desde los tejados rompiendo el silencio en señal de protesta. Aparecen testimonios de personal hospitalario que dan escalofríos, hasta el punto de que los médicos y enfermeros terminan manifestándose contra la represión que está llenando sus salas de heridos de bala. El miércoles se convoca una gran marcha en memoria de los asesinados que inunda de nuevo las calles. La respuesta del régimen es declarar nulos los visados de los periodistas extranjeros. Poco después les pedirá que dejen el país.
Durante todas esas noches de gritos en los tejados, las milicias (algunas importadas, como los miembros de Ansar-e Hezbollah) se dedican a destrozar mobiliario público y coches aparcados en la calles para poder culpar a los manifestantes. No contentos con ello, la televisión oficial PressTV muestra imágenes de las manifestaciones y las presenta como de apoyo al Presidente. En el exterior, The Pirate Bay se convierte en The Persian Bay durante unas horas, y el equipo de fútbol de Irán se juega las pelotas literalmente al atreverse a mostrar públicamente su apoyo al movimiento. La historia llega, si bien con documentos cuestionables, al Parlamento Europeo, donde en vez de amplificarse muere en el silencio.
Los días pasan, y se suceden los rumores acerca de división el el Parlamento iraní, en el ejército iraní, entre los propios clérigos de Irán. Una noticia de PressTV paraliza un instante la marea: una explosión en el santuario del líder de la Revolución; lamentablemente, y a pesar de lo sencillo que sería en comparación con las pruebas clandestinas de las demostraciones opositoras, no hay una sola imagen del suceso. Las manifestaciones siguen: cada día sirve de memoria de los caídos en el anterior. La represión también continúa. Ayer una joven de 26 años fue asesinada por un francotirador en los brazos de su padre. Hoy el Consejo de Guardianes reconoce que en 50 mesas electorales hay más votos que censados. Hay convocada una huelga general en un futuro aún no determinado. Hay cientos de detenidos y las comunicaciones están caídas casi todo el día. Nadie sabe a ciencia cierta cómo va a acabar esto, pero vamos a ser testigos directos si tenemos interés. Las cifras más conservadoras (esto es, las oficiales) reconocen poco más de diez muertos hasta el momento; otras fuentes hablan de un centenar y medio.
La mejor cobertura al detalle está en The Huffington Post, podéis bucear en su archivo de los días pasados. También siguiendo la etiqueta #iranelection en Twitter, aunque lo cierto es que el canal está lleno de ruido y es mucho más directo seguir a los twitters desde el propio Irán (los que hemos seguido el tema desde el principio sabemos quiénes son). Si uno presta atención y tiene algo dentro de la cabeza puede diferenciar entre rumores y noticias, y luego está la basura. Porque desde el inicio de esta crisis no pocos han preferido mantener una posición insostenible, basada principalmente en dos aspectos: la injerencia exterior y el elitismo de los twitters.
Sobre el primer aspecto caben pocas dudas, dada la marea de imágenes que nos muestran manifestaciones multitudinarias todos los días y en varias ciudades del país: Irán debería estar plagado de espías occidentales. La diplomacia internacional está actuando con un guante de seda, limitándose a condenar genéricamente la violencia contra los manifestantes pacíficos mientras muestra su deseo de que todos puedan expresarse pacíficamente. Lo más grave que Obama ha dicho al respecto es que el Mundo está observando, y que la calidad de Irán en el extranjero se mide por cómo trata a sus propios ciudadanos. De hecho, la injerencia extranjera actúa más bien al contrario: Siemens y Nokia ayudaron al régimen a montar su represión.
Otros prefieren apostar su carta a la pobreza, y nos presentan una situación donde las clases más bajas, auxiliados por el anterior Presidente mediante subsidios y demagogia, tienen derecho a imponer su visión a un grupo reducido de jóvenes ricos con acceso a internet. Para ello, alguno aporta como prueba cifras de la penetración de internet en Irán de 2005, cuando Twitter no existía. Para quien quiera actualizar su visión de las cosas, puede consultar los datos: desde 2005 a 2008 se ha triplicado el uso de internet, llegando el año pasado a una penetración del 35% y 23 millones de usuarios sobre un censo de 65 millones. Lo cierto es que hace ya meses que se habla del despunte de las redes sociales en Irán, donde han jugado un papel muy importante en la campaña del líder de la oposición en las pasadas elecciones. De hecho, si el tejido que permite las comunicaciones (no sólo internet, también móviles) no fuera tan extenso ni Irán hubiese necesitado a Nokia o Siemens ni se habría dado tanta prisa en dejar la Red al 10% de velocidad.
Es posible que quienes gritan un lunes por la desaparición de símbolos religiosos en centros oficiales el martes nos cuenten que hay que respetar a una mayoría de iraníes que piensan que las mujeres son seres inferiores, o que los homosexuales deben ser colgados (sin dar un sólo dato que certifique que, en efecto, una mayoría de iraníes acepta esas premisas), pero nunca se darán cuenta de su incoherencia. Hay quien ha llevado todo esto a su conclusión lógica: los twitters que dicen ser iraníes en realidad son tres amigos israelitas que están movilizando millones en Teherán, contra su propia voluntad y guiados por las noticias que no les llegan de agencias exteriores, gracias a la financiación de la CIA. No me lo invento, pero me ahorro el enlace. Es bastante probable que en círculos pseudo-revolucionarios dentro de no mucho se recuerden estas fechas como, en efecto, una inaceptable injerencia exterior en la nación soberana de Irán. De hecho, en España ya sobran los ejemplos.
A falta de ver para qué va a servir este levantamiento en el interior de Irán (se empiezan a oír voces que cuestionan la convivencia de la República y el islamismo en pie de igualdad ya que siempre termina lo primero bajo lo segundo), en el exterior ha servido para constatar algunas cosas. Como por ejemplo, que mucha gente no necesita información para tomar una posición sobre un tema, sino que sólo necesita que aquellos con los que quiere disentir se posicionen. O ni siquiera eso, sólo necesitan imaginar qué posición van a tomar aquellos de quienes quieren discrepar y automáticamente disienten. Es el caso de todos aquellos que llaman a no tomar posiciones mientras repiten incansablemente que los medios de comunicación mienten, a pesar de que las imágenes son tremendamente gráficas, el flujo de noticias fiables estable y nadie esté hablando de medios de comunicación. Te contarán alguna milonga sobre los intereses occidentales en la zona mientras les muestras a jóvenes valientes que salen a manifestarse con la cabeza descubierta hartas de que cuelguen homosexuales en la plaza pública, hartas de ser ciudadanas de segunda. Ciudadanos cansados, en definitiva, de no ser quienes dirigen su propia vida, sus propias costumbres, hartos de no poder expresar sus ideas ni desarrollar sus relaciones en libertad. Hartos, en suma, de ser tan distintos a nuestras democracias. Pero el bienestar y la libertad son algo que muchos hijos de estas democracias no están dispuestos a compartir.
Estas personas, que se quejan con razón cuando Estados Unidos bombardea un mercado en Irak o cuando Israel se excede en sus medidas militares, parecen incapaces de mover un dedo cuando los propios dirigentes maltratan a sus ciudadanos. No levantarán la voz si Hamas plantea una limpieza ideológica en Gaza, ni si el régimen iraní aplasta a unos jóvenes que sólo quieren tener la misma libertad que cualquiera de nosotros. En estos casos, siempre hay un bien mayor que empuja al silencio, si no a la comprensión, en una actitud que sorprendentemente es su principal acusación a los demás.
Estas personas no son de los míos. ¿Dónde están los nuestros, izquierda?
09.05.09
Decía el otro día Jorge Marirrodriga que Europa no subestima al Irán de Ahmadineyad, sino que realmente está encantado con la idea de una tener una potencia armamentística en la zona. Yo no soy tan optimista: no creo realmente que haya conciencias definidas a favor (que siempre podrían volverse reacias), sino una total apatía hacia el asunto sin visos de cambio futuro. Apatía que quizás podría explicarse apelando al histórico aislamiento español y el afán de llevarse bien con todo el mundo, si no fuera porque afecta a todo el continente salvo pequeñas excepciones.
El pasado mes de Abril, entre aspavientos mediáticos, los representantes de nuestras democracias occidentales tuvieron a bien no hacernos pasar demasiada vergüenza y plantaron al presidente iraní en su discurso de apertura ante la Conferencia de Examen de Durban que tuvo lugar en Ginebra. Una parte de Occidente, y sorprendentemente una gran mayoría de ellos se hace llamar de izquierdas, reaccionó al hecho como si el plantado fuera un presidente de la mismísima UE. En La Vanguardia se presentó como una mala noticia para la lucha contra la creciente xenofobia e intolerancia del mundo, mientras se despachaba la evidente megalomanía del líder iraní rebajando su deseo de echar Israel al mar a una mera bravuconada. A la vez, y sin que ello provoque ningún cortocircuito neuronal, se enlaza otra noticia: Irán se prepara para vender combustible nuclear a otros países.
Mientras tanto, a la población el asunto principalmente no le importa mucho. Hasta existe una respuesta estándar y acomodada, que viene a ser algo así: Sí, Irán es un país un poco raro y quizás extremista en sus costumbres, pero mientras no se metan con nadie pueden hacer lo que quieran. Porque lo importante es eso: que hagan lo que quieran. Y si Israel es una potencia nuclear, no existe razón para que no pueda haber otra en la zona para defenderse de la primera.
Sin entrar en el eterno tema del derecho de Israel a existir (que es la verdadera madre del cordero invisible), quizá sea por un periodo tan raramente largo sin guerras o por un exceso de acomodo debido al Estado del Bienestar, pero la consciencia occidental sobre la realidad del mundo ha conseguido adormecerse y casi desaparecer. En el pasado revolucionó el continente por hambre y deseo de justicia e igualdad y ahora se conforma con muy poco. Se libró del absolutismo pero no tiene problemas en hablar con absolutistas y tratarlos como iguales. Ahmadineyad sí se quiere meter con alguien (y hace regalitos a Hamas que harían las delicias de cualquier etarra) y su pueblo no tiene derecho efectivo a elegir mientras Irán sea una República Islámica que somete a la mitad de su población. Ya no se oye en la boca de la propaganda izquierdista la apelación a lo que está bien o mal, sino a lo que se decide por mayoría o lo que es impuesto. Hay puñados de personas ahí fuera que constituyen mayorías aberrantes, pero en una especie de indulto general parece que es demasiado políticamente incorrecto decir que ciertos hábitos son crueles, aunque sean una costumbre arraigada en la cultura y por mucho respeto que se pueda exigir hacia ellos. Y hay cosas que no se deben permitir, como la posesión de ciertas armas, por mucho que el pueblo soberano de aquel lugar lo desee. Precisamente aquí, en este país y en este continente, deberíamos tener bastante claro que no todo está permitido ni por las urnas ni por las costumbres, pero por alguna razón que se me escapa hemos acabado creyéndonos la historia de que en el fondo todos somos buenos, o al menos no tan malos, y que si algo lo decidimos entre todos nunca podrá ser malo.
Se me olvidaba comentar una cosa. Al alba del 1º de mayo fue ahorcada Delara Darabi, en la prisión de Rasht, al norte de la República Islámica. Tenía 23 años, y fue condenada por colaborar en un homicidio cometido cuando contaba 17. pero en Irán si cometes un crimen siendo menor esperan sin problemas a que cumplas 18 para matarte. ¿Y he mencionado ya que el pasado día 5 se apedreó a un hombre por adulterio? Quizás no debería comentar estas cosas, ya que dicen que fomentan la islamofobia, pero es que no termino de entender cómo celebramos tanto una moratoria en la pena de muerte en Estados Unidos (y es algo que yo celebro), teniendo en cuenta la seguridad jurídica propia de una democracia garantista, mientras de Irán y su sistema de justicia no se habla aunque en la última semana haya ejecutado a más de 20 personas.
No es ya que veamos a estos presidentes como iguales a los nuestros, es que los creemos libres de pecado y les damos piedras en forma de sillón en las reuniones. Y claro, las tiran. Mientras tanto, en Pakistán…
19.07.08
Boletín semanal de Que Nadie Toque a Caín
El próximo 24 de julio, a las 11:00 en Via di Torrre Argentina 76, Que Nadie Toque a Caín entrega el premio Abolicionista del Año 2008 y presenta su Informe 2008 sobre «La pena de muerte en el mundo».
La aprobación por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pasado 18 de diciembre, de la resolución pro moratoria de ejecuciones capitales ha sido indudablemente el acontecimiento más importante de 2007, un hito hacia la abolición de la pena de muerte en el mundo, y además la coronación de una campaña dirigida durante quince años por Que Nadie Toque a Caín y el Partido Radical Noviolento.
Esta iniciativa ha tenido a Italia por líder indiscutido en el Palacio de Cristal y en el mundo. Por ello, QNTC, ha decidido conceder el premio Abolicionista del Año 2008 al presidente del gobierno Romano Prodi que en diciembre pasado –en nombre del gobierno, del parlamento y del pueblo italiano- alcanzó el éxito de la iniciativa. Durante la ceremonia de entrega del premio, se presentará también el Informe 2008 de Que Nadie toque a Caín: «La pena de muerte en el mundo», que contiene los hechos más importantesde 2007 y de los primeros seis meses de 2008.
Aparte del secretario y de la tesorera de Que Nadie Toque a Caín, Sergio D’Elia y Elisabetta Zamparutti, estarán presentes en el acto parlamentarios, ente ellos Emma Bonino y Marco Pannella, representantes de las instituciones italianas y de embajadas extranjeras en Italia.
Para saber más: http://www.nessunotocchicaino.it/
Noticias Flash
Iraq: Propuesta de visita a Tarek Aziz
Matteo Meccaci y Marco Perduca, parlamentarios radicales en Italia, han dirigido una carta a los presidentes de las comisiones de Exteriores de la Cámara y el Senado, de las que forman parte, pidiendo que se tomen todas las medidas necesarias para enviar una delegación a Iraq para hacer una visita a Tarek Aziz, ex segundo de Saddam Hussein, actualmente detenido y procesado por ciertos crímenes cometidos en los años ochenta.
La solicitud de los radicales se debe a las circunstancias oscuras en que se está desarrollando la acción legal contra el ex jerarca cristiano caldeo. «No sólo no está claro si se le ha dado la posibilidad de contar con un equipo de defensa y si éste puede recibir apoyo por abogados no iraquíes que se han ofrecido a ello en estas horas –se lee en la carta- , sino que tenemos motivos para pensar que esté ya escrita su condena a muerte, necesaria para la ejecución prevista para primeros de agosto».
Precisamente para evitar la condena a muerte y la ejecución de Tarek Aziz, Marco Pannella ha estado llevando a cabo una huelga de hambre, iniciativa a la que se han adherido casi 300 parlamentarios, entre italianos y europeos y que “en perfecta sintonía con lo que las Cámaras hicieron la pasada legislatura a favor de la resolución pro moratoria universal de la pena de muerte en la Asamblea General de la ONU”.(+info)
Irán: Seis ejecuciones públicas
Seis personas han sido ahorcadas en público en la ciudad iraní de Sabzevar, al noreste del país. Ha dado la noticia la radiodifusión estatal, que ha definido a las personas ejecutadas como «malvados», sin precisar su identidad ni los crímenes de los que se les acusaba. Es la segunda noticia en menos de una semana de ejecuciones públicas en la República Islámica. El jefe de la magistratura iraní, el ayatollah Mahmoud Hashemi Shahroudi, ordenó en enero pasado detener en el país las ejecuciones públicas, salvo las «basadas en necesidades sociales», que con todo requieren su autorización.
El 12 de julio, cuatro personas fueron ahorcadas en la plaza en la provincia iraní de Borazján. Según el diario Kargozaran, los cuatro, ente ellos un ciudadano afgano, fueron declarados culpables de numerosos homicidios.(+info)
Cina: Dos iugures ajusticiados en Xinjiang
Dos uigures han sido ejecutados en la provincia china de Xinjiang inmediatamente después de que se hiciesen públicas sus sentencias de muerte. Se trata de Mukhtar Setiwaldi y de Abduweli Imin, en principio condenados a muerte por el Tribunal Popular Intermedio de Kashgar el 9 de noviembre de 2007, como informó dos días más tarde la agencia oficial Xinhua. Citándoles por sus nombres chinos, Muhetaer Setiwaldi y Abuduwali Yiming, la agencia ha precisado que las condenas capitales fueron dictadas por separatismo, adiestramiento y actos terroristas, así como fabricación ilícita de explosivos.
A unos 10.000 uigures de Kashgar les ordenó la policía asistir al anuncio público de las sentencias capitales, que se hizo en el condado de Yengi Sheher, con prohibición de usar videocámaras, teléfonos móviles y otros instrumentos de grabación. Los dos fueron ejecutados inmediatamente después.
Las autoridades han añadido que otros tres uigures han sido condenados a muerte con suspensión por dos años de la pena y otros 12 a penas de entre 10 años y cadena perpetua. Los 17 estaban acusados de ser miembros del Movimiento Islámico de Turkestán Oriental, al que Pekín acusa de nexos con el terrorismo. Para la Uighur American Association, grupo para la defensa del pueblo y la cultura uigur con sede en Washington, las autoridades chinas intentan amedrentar a los uigures y reforzar el control social. «Mientras se acercan las Olimpíadas, en vez de conseguir mejoras en las relaciones con el pueblo uigur, la República Popular China aumenta la represión usando ejecuciones y encarcelamientos en su intento de eliminar la disidencia pacífica de los uigures», ha declarado Rebiya Kadeer, presidente de la asociación.(+info)
EE.UU. El Tribunal de La Haya ordena detener las ejecuciones de cinco mexicanos
El Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) de La Haya, ha ordenado a Estados Unidos suspender la ejecución de cinco mexicanos, en espera de un pronunciamiento solicitado a ese tribunal por México acerca del respeto por parte de EE.UU. de la obligación de revisar las condenas a muerte. Con siete votos a favor y cinco en contra el Tribunal Internacional de Justicia ha rechazado la petición de Estados Unidos de desestimar el recurso presentado por el gobierno mexicano a la tutela de los derechos de sus ciudadanos condenados a muerte más allá de la frontera.
La ordenanza dictada por el principal órgano judicial de la ONU indica, pues, que los Estados Unidos deben adoptar «todas las medidas necesarias» para que los cinco mexicanos no sean ajusticiados antes de que el Tribunal pronuncie su sentencia. Requiere además a las autoridades de Washington dar a conocer qué medidas se tomarán para hacer respetar las disposiciones del Tribunal. En la documentación publicada por La Haya se recoge, en particular, que la ejecución de uno de los condenados a muerte, José Ernesto Medellín Rojas, ha sido programada por el estado de Texas para el próximo 5 de agosto.
El proceso ante los jueces de las Naciones Unidas comenzó el pasado 5 de junio, cuando las autoridades mexicanas presentaron una demanda de interpretación de la sentencia dictada por el propio Tribunal el 31 de marzo de 2004 en la causa llamada «Avena y otros ciudadanos mexicanos». Una sentencia con la que el tribunal de La Haya reconoció que los Estados Unidos habían violado el artc. 36 de la Convención de Viena sobre relaciones consulares al no informar a los ciudadanos mexicanos –detenidos, juzgados y condenados a muerte en Estados Unidos- de su derecho a recurrir a la asistencia legal de su consulado. En dicha sentencia, según las autoridades mexicanas, el tribunal decidió que los Estados Unidos, como compensación, deberían proceder al reexamen y revisión de los veredictos dictados y de las penas reclamadas. En su recurso, las autoridades mexicanas han pedido en sustancia a La Haya que verifique si los Estados Unidos han satisfecho plenamente las obligaciones impuestas a ellos por la sentencia «Avena». Y los jueces de la ONU han dado orden a Estados Unidos que suspenda las ejecuciones hasta que no hayan dictado una sentencia definitiva, es decir, hasta que los condenados hayan obtenido la revisión de la sentencia y redefinición de la pena, como se preveía en «Avena».
El Tribunal Internacional de Justicia se ocupa de contenciosos ente países miembros de las Naciones Unidas. Sus decisiones son vinculantes e inapelables.(+info)