El Destino del Iscariote

It's better a Kiss of Death than nothing...

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20.01.09

Laicismo es totalitarismo

Una de las primeras cosas que hacen los grupos reaccionarios cuando tratan de divulgar sus rancias ideas es envolverlas en las palabras adecuadas. Así, los homosexuales no existen en Irán porque eso es un problema de Occidente, nunca ningún país va a alcanzar el grado de desarrollo humano y ético de Cuba e imponer símbolos religiosos en actos y lugares públicos no puede ser otra cosa que una cerrada defensa de la libertad religiosa.

En España empiezan a proliferar, sin que sepamos muy bien quién los compone o de dónde obtienen la financiación, algunos grupos que pretenden imponer ciertas visiones anticuadas y retrógradas de y a la sociedad. Un elemento destacado en esta lista es Hazte Oír, una plataforma que pretende ser un altavoz de conciencia ciudadana frente a las medidas despóticas del gobierno de turno pero que es en realidad un intento de mantener a toda costa unos privilegios. Bajo la máscara de la defensa de cualquier (y digo bien, cualquier) posición u opinión (muy en la onda de ese liberalismo ecosionao que acepta pulpo como animal de compañía) se muestra la verdadera causa: el deseo de imponer un veto de silencio a todo aspecto de la sociedad que roce sus íntimos ideales religiosos. Sin duda, ésta es una muestra de un radicalismo religioso que a más de uno nos eriza el vello: muchos no estamos dispuestos a que desde un púlpito nos marquen sobre qué temas no tenemos derecho a tener opinión. Pero lo es más de incongruencia: no se puede apelar al derecho a tener cualquier opinión para acto seguido tachar todas menos la tuya particular de inmorales, asesinas y totalitarias.

Uno de sus temas fetiche es el aborto. Calificar de asesinato cualquier interrupción del embarazo no sólo es una afirmación arriesgada, sino que tiene unas connotaciones muy dirigidas: su finalidad es ir socializando esa asociación mental, de modo que terminen compartiendo campo semántico absoluto. Ellos dirían que eso no tiene nada de malo, si no fuera por las causas últimas que llevan a ese calificativo: el deseo de mantener una moral supranatural y coercitiva que invada la esfera privada con sus prohibiciones. Así, se afirma categóricamente que «toda vida humana empieza en la concepción», cuando los dos gametos se unen tras el coito, sin dejar lugar al debate que sobre el tema se mantiene desde hace milenios y que, a ciencia cierta, se va matizando poco a poco. Pero la última justificación de este hecho es la concepción etérea del ser humano, un ser extra-natura que alcanza plenitud cuando recibe cierto hálito indetectable e inmensurable (y por tanto, acientífico) de parte de alguna divinidad: precisamente al mezclarse las hebras de información genética del óvulo y el espermatozoide. Los resultados no pueden sino ser esperpénticos.

Sin embargo, estos días parece que este ariete fundamental, que se transforma en un Mundo Real sin amigos imaginarios en una lucha política en contra de un debate serio y sosegado acerca de una Ley de Plazos, debe compartir espacio con otra pretendida reivindicación de nuestras libertades que, también, se transforma en realidad en una imposición de silencio. El asunto que se quiere usar en esta ocasión para silenciar discrepancias es el laicismo.

No está solo Hazte Oir en este ruedo. Hace unos días la carcajada casi nos hace escupir el café a unos cuantos cuando vimos cómo en Libertad Digital se calificaba nada menos que de «nuevo ataque laicista» dirigido «contra la Iglesia» el que unos cuantos particulares decidieran gastar su dinero en unos anuncios que deben aparecer en autobuses de varias ciudades españolas. No se sabe si Libertad Digital se va a quejar también por el autobús evangélico en esos mismos términos, pero me figuro que aquéllos esperaran a que éstos saquen su vena antimariana e iconoclasta para exigirles respeto institucional.

De lo que cabe poca duda es de que el asunto del bus ateo ha levantado ciertas ampollas que de tan escondidas ya ni sus dueños parecían recordarlas. A mí, que soy un ateo furibundo, me pareció muy graciosa la idea original británica como respuesta a la también británica costumbre, al parecer, de desearte el fuego eterno desde los laterales de esos grandes buses de Londres. En España somos más de carteles santeros y virginales, y la simple fotocopia no termina de ser tan clara como el original, pero merece la pena sólo por ver algunas reacciones.

Si a estos movimientos netamente privados sumamos que el Gobierno anunció hace meses su intención de revisar los textos legales que versan sobre libertades religiosas, no es de extrañar que algunos se hayan decidido a enseñar los dientes. Porque, aún en el caso de que la mentada reforma no sea más que un intento de «democratizar» la religiosidad del Estado (incluyendo para otras confesiones los beneficios de los que ya goza el catolicismo) como muchos nos tememos, lo cierto es que todos los caminos conducen a un escenario donde los fieles al Vaticano no tengan más privilegios que los que oran a La Meca. Ciertamente algunos querríamos que nadie tuviera un privilegio simplemente por tener una fe, pero visto lo visto no parece que vaya ser el caso.

Sabiendo todo esto, no deja de ser sorprendente el intento de Hazte Oír y afines. Cuando la realidad nos dice que, más que eliminar privilegios, el Ejecutivo los va a repartir a manos llenas, la campaña de este grupo se centra en denunciar un imaginario intento por expulsar a la religión de la vida de las personas. Causa pasmo ver cómo se disfraza de acción ciudadana lo que no es más que una presión del lobby religioso bien adaptado ya a la forma de los sillones. Así, se convoca un acto «a favor de la libertad religiosa», se graba a dos docenas de personas coreando «dios existe y yo soy testigo» al más puro estilo jehovita y se roza el ridículo (si no se cae en él sin tocar aro, está por decidir) llegando al extremo de declarar a la vez que «laicismo es totalitarismo», pero que «libertad para los no creyentes y también para los creyentes», como si viviéramos en un estado de excepción anti-religioso. Se nos avisa casi con el alma en la mano, cargaditos de miedo e indignación, que el Gobierno pretende legislar sobre la vida y las creencias privadas de las personas, sin aportar más dato que, de nuevo, la fe en ello. Se pretende esconder bajo una indignada marea de beatas el simple hecho de que a unos cuantos ciudadanos nos parece estúpido, risible y hasta irrespetuoso que se utilicen símbolos religiosos en centros públicos y en actos públicos. Se enfrenta, una vez más, la reacción disfrazada de piedad contra el debate realista y la igualdad real de derechos. Cualquier atisbo de coherencia brilla por su clamorosa ausencia, pero donde hay fe no cabe razón.

Nada nuevo bajo el Sol. Pero ahora, al menos, nos podemos reír de sus tonterías.

Publicado también en HispaLibertas. Un abrazo muy muy grande, Manel

14.06.08

QNTC: Once ejecuciones en Irán en tres días

Boletín semanal de Que Nadie Toque a Caín

13 de junio de 2008: Once hombres han sido ejecutados recientemente en Irán por homicidio, violación y tráfico de drogas. Los ocho primeros han sido ahorcados en la cárcel de Evin en Teherán. Lo comunica la agencia Fars, precisando que se trata de cinco condenados a muerte por homicidio y tres por violación. Las autoridades, por otra parte, han retrasado un mes las ejecuciones de otros tres hombres para permitir llegar a un acuerdo con los familiares de las víctimas.

Los ajusticiados han sido identificados como Kiarash, de 32 años, condenado por haber dado muerte a puñaladas a un cierto Nader en 2005, en el curso de una riña; Alí Reza, de 28, que habría matado a un hombre, Ruhollah, en el curso de un robo en el domicilio de la víctima; Abdolhamid, de 34, declarado culpable de la violación de una muchacha a la que conoció en un quiosco de prensa en Teherán, Alí Akbar, ahorcado por haber apuñalado a muerte a un muchacho en 2005, Mohammad, de 27, que habría matado en 2001 a Mohammad Hossein, de 21 años, durante una riña, dos cuñados, ambos de nombre Alí, ajusticiados por el secuestro y violación de una joven en 2005, finalmente Farhad, de 31 años, condenado por el homicidio de un hombre ocurrido durante una pelea.

El 10 de junio un muchacho de 16 ó 17 años y un adulto fueron ahorcados en la cárcel de Sanandaj, capital de la provincia del Kurdistán. El joven, Mohammad Hassanzadeh, estaba condenado a muerte por el homicidio, cometido a la edad de 15 años, de un niño de diez años. De acuerdo con lo que se lee en el diario Kargozaran, el ayatollah Mahmud Hashemi Shahrudi, jefe del poder judicial iraní, recomendó al tribunal “resolver la cuestión mediante la reconciliación”, ya que en Irán un condenado a muerte puede evitar su ejecución si la familia de la víctima le concede el perdón, a cambio de una compensación. Sin embargo, ha dicho una fuente judicial citada por el diario, “Ninguno de nuestros intentos de alcanzar un acuerdo ha tenido éxito, por lo que la condena se ha ejecutado”. El segundo ajusticiado es Rahim Pashabadi, de 60 años, declarado culpable de homicidio.

El 9 de junio fue ahorcado un hombre por tráfico de drogas en la provincia de Jorasán Norte. Lo ha mencionado el diario Jomhouri Eslami, precisando que la ejecución se produjo en la prisión de la ciudad de Bojnourd. El hombre, cuya identidad no se ha facilitado, estaba condenado por tráfico de 4 kilos de metamfetaminas.

Para saber más: http://www.reuters.com/

Noticias Flash

Guantánamo: Los juicios de las comisiones militares seguirán adelante

Los juicios de las comisiones militares a los detenidos en Guantánamo seguirán adelante, a pesar de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos haya reconocido a estos detenidos el derecho a presentar recurso ante los tribunales ordinarios contra su detención.
Lo ha aclarado el Departamento de Justicia, sosteniendo que la decisión del Tribunal Supremo no se refiere a los juicios ante las comisiones militares, sino a los procedimientos establecidos por la Administración y el Congreso, para permitir a los “combatientes enemigos” recurrir contra su detención.

La decisión de los jueces de Washington, tomada por 5 votos contra 4, podría tener efectos inmediatos sobre el futuro de los 270 presos aún presentes en la base de Bahía de Guantánamo.

“Respetaremos la decisión del Tribunal Supremo, lo que no significa que la compartamos”, ha dicho el presidente George W. Bush, añadiendo que está considerando la posibilidad de nuevas leyes, mientras que el Pentágono ya está evaluando las implicaciones de la sentencia.(+info)

Zambia: Dos condenas a muerte por robo a mano armada

Dos hombres han sido condenados a muerte en Zambia por robo a mano armada. Las condenas fueron dictadas por el juez Timothy Kabalata contra Simon Nyierenda, de 70 años, y John Simfukwe, de 42, ambos residentes en el suburbio de Kuomboka, en Lusaka.
Armados con dos fusiles AK 27 los dos habrían sacado de la casa de Josphine Mupeta un fusil, una radio y otros bienes por valor de unos siete millones de kwachas.

Al dictar la condena a muerte, el juez no ha tenido en cuenta las súplicas de Nyirenda, que dijo tener 17 hijos y otras 11 personas a su cargo. El propio Nyierenda fue condenado a 20 años de cárcel en un segundo caso de robo a mano armada, cometido el 12 de noviembre de 2002 en la propiedad de Ngoza Zulu.

Las últimas ejecuciones en Zambia ocurrieron en enero de 1997, autorizadas por el ex presidente Frederick Chiluba. Desde entonces hay una moratoria de facto, gracias en no pequeña medida al presidente Mwanawasa, un cristiano baptista de sentimientos abolicionistas que desde que llegó al poder se ha negado a firmar decretos de ejecución y ha conmutado docenas de condenas capitales.

El 18 de diciembre de 2007 Zambia se abstuvo en la votación de la resolución pro moratoria de ejecuciones capitales en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Arabia Saudí: Decapitado por homicidio

Un hombre ha sido decapitado por homicidio en Arabia Saudí, en la ciudad meridional de Bishah. Informa de ello la agencia oficial SPA, precisando que Mohammed al-Bishi, ciudadano saudí, estaba condenado a muerte por haber dado muerte con arma de fuego a su compatriota Alí al-Aklabi, después de una riña.

La decapitación se efectuó después de que los hijos de la víctima rechazasen aceptar el “precio de la sangre”, circunstancia que le habría salvado la vida al homicida.

En Arabia Saudí las ejecuciones en 2004 fueron 38, el número más bajo de la historia reciente, que pronto se superó con las al menos 90 ejecuciones efectuadas en 2005. En 2006 se registraron al menos 39 ejecuciones y 166 en 2007. El 18 de diciembre de 2007 Arabia Saudí votó contra la resolución pro moratoria de ejecuciones capitales en la Asamblea General de las Naciones Unidas.(+info)

Indonesia: 60 nigerianos en el corredor de la muerte por drogas

Hay al menos 60 nigerianos encerrados en el corredor de la muerte en Indonesia por delitos relacionados con drogas, ha hecho saber el ministro de Exteriores nigeriano Ojo Madueekwe.

Durante una reunión mantenida en Abuja con periodistas, el ministro se ha preguntado de qué modo Nigeria podría defender las causas de una cifra tan grande de sus ciudadanos en espera de ejecución. “Con más de 60 nigerianos en el corredor de la muerte de Indonesia, ¿cómo puede el gobierno actuar en favor de todos?”, se ha preguntado Maduekwe, quien recientemente intervino ante el embajador indonesio en Abuja para que las autoridades de aquel país perdonasen la vida a un nigeriano condenado a muerte por tráfico de drogas.

28.05.08

La prueba de Abraham

Publicado originalmente en HispaLibertas

Érase una vez un hombre creyente. Uno de esos hombres que hablan con dioses, y a los cuales los dioses les responden. Uno de esos hombres que no necesitan tener fe para creer en dios, porque lo conocen personalmente. Puede llamarse Abraham. Abraham tuvo la mala suerte de ir a desposarse con una mujer estéril, pero su compañero invisible le prometió un hijo, un retoño que daría generaciones enteras de pueblo elegido, una nación que ocuparía por la fuerza aquella tierra que su dios le había dado en heredad perpetua. Y cumplió su promesa de paternidad, y Abraham engendró a Isaac.

Un buen día, dios le pidió a Abraham que le probara su obediencia. Como al fin y al cabo Isaac era su regalo, le ordenó llevarlo a un lugar apartado y ofrecerlo en holocausto en su divino honor. Ni corto ni perezoso Abraham cogió sus bártulos de asesinato y encaró camino con su hijo amado (el otro, el de la esclava, no valía tanto). No iba camino de su prueba, sino que estaba desplegando la suya.

Abraham, como mortal, sabía que no debía desobedecer una orden directa del dios altísimo. Hay cosas por encima del entendimiento humano, pensaría. Pero podía escoger. En realidad, dios no estaba poniendo a prueba la fe y la devoción de Abraham sino que Abraham estaba poniendo a prueba el carácter adorable de su dios. Un dios que no hubiese impedido en el último momento que el padre asesinara al hijo después de pedirle que le diera muerte no hubiese merecido ninguna adoración. Sería bárbaro, una personalidad a evitar. Abraham tentó a dios con su fe, y venció. Puso a prueba a dios y salió victorioso, permitiendo a ese mismo dios convertirse en el dios de su familia. La prueba de Abraham dignificó a dios, y lo puso en comunión con el hombre.

Pero dejemos el mito y volvamos a la realidad, que uno no cree ni en dios ni en Abraham.

No me gusta nada hablar de catolicismo y franquismo. Desde un prisma totalmente teórico, el que la religión vaticana no se opusiera a la política autoritaria del ferrolano no es algo que deba ni sorprendernos ni mucho menos enervarnos. Mirando por ese cristal, el catolicismo no es una opción política, sino espiritual, y debe ser capaz de vivir en cualquier medio, sea una dictadura o una democracia perfecta. No es su papel entrar en cómo se organiza el Estado, sino asistir al alma de los fieles (y si acaso, por exceso de celo, de los descreídos).

El problema es que la acción católica no consistió en la no ingerencia o la neutralidad política. De hecho, la Iglesia Católica Apostólica y Romana se alineó con la Dictadura. Esto, que en otros momentos de la Historia es perdonable recurriendo a localismos temporales y contextos variados, a las alturas del siglo XX se convierte en pecado casi mortal. Con la democracia revelándose como el sistema de gobierno menos dañino, de tomar parte por algo se debería haber tomado parte por ella.

Hay una diferencia de nivel importante entre no querer morir martirizado (versión de moda sobre el futuro de los curas en la II República) y empezar a martirizar disidentes. No entraré a juzgar las palabras de su salvador acerca de ofrecimientos de mejillas y cómo se olvidan cuando el humano miedo a la muerte llama a su amigo el olvido de principios y juntos corren a reunirse con la turba de odio autoindulgente. Baste decir que, siguiendo el mito, la Iglesia Católica española decidió tomar el lugar de dios y no detener a Abraham. De hecho, a cada puñalada del padre sobre el hijo la acompañaba una salmodía de apoyo, de justificación, de palabra de dios. La Iglesia Católica española, en fin, hizo imposible creer acríticamente en su bondad.

No me gusta, tampoco, que los hijos carguen los errores de sus padres, aunque sean estos puramente nominativos y latinos. Sería tremendamente injusto culpar a los padres católicos actuales de los errores cometidos por sus mandamases teológicos hace más de 70 años. De hecho, lo es. Pero lo no ya injusto sino ciego sería negar los hechos, mirar a otro lado y olvidarnos de que la religión, incluso hoy en día, influye en la política no sólo en nuestro país, sino en muchísimos sitios. En Gran Bretaña discuten acerca de incluír la Sharia en su ordenamiento. En Estados Unidos hablan acerca de restaurar la autoridad divina. Si miramos al sur o al este nos llevaremos un susto gigantesco. La presión demográfica en Occidente junto con el inamovible sistema de votaciones electorales nos lleva a pensar que en un futuro no muy lejano algún cargo público de renombre pueda pertenecer a una confesión, digamos, no estandar, como el evangelismo iluminado o el islamismo, siquiera moderado. Y contra eso sólo tenemos un arma: laicismo administrativo.

No es una cuestión de falta de confianza. No parece que a corto plazo la Iglesia Católica española se vaya a alinear con un nuevo golpista peninsular. Más bien conviven con sus cosillas en esta imperfecta democracia que (podríamos decir) sufrimos. Sin embargo, los bailes de encíclicas, concilios y demás papeles internos nos hacen ver que a lo largo de la Historia la Iglesia ha bailado al son que más le gustaba, por lo que aunque ahora se porten de manera medianamente civilizada nada nos asegura que en el futuro no reclamarán otra vez como propio lo que no es suyo. Tampoco es que a los ateos nos haga mucha gracia pensar que en ese mismo futuro los ministros jurarán su cargo sobre un Corán si es que son musulmanes, o prometerán en lenguas angélicas si son evangelistas. No nos hace mucha gracia porque esos cargos son funcionarios a nuestro servicio, y queremos que dejen sus creencias a un lado cuando se trata de administrar nuestros papeleos. Y, por qué no decirlo, porque sus promesas sobre sus libros míticos no valen un carajo para nosotros.

Las excusas habituales suelen pasar por dos estaciones. Por hache: toda la vida se ha jurado ante un crucifijo, no hay necesidad de cambiar algo que es meramente simbólico. Por be: gran parte de la población reconoce esos objetos como sagrados. Lo absurdo de la primera como argumento es evidente, así que no merece más que mirar a otro lado más interesante. La segunda es falaz: las mayorías sociales, incluso las religiosas, son mutables. Hoy en día el porcentaje de católicos nominales (los famosos bodas-bautizos-comuniones-funerales+semana-santa) dentro de la grey apacentada es inmenso (basta asomarse a una iglesia en hora punta, contar y restar del total), los ateos somos cada vez más, los agnósticos mantienen su indecisión a pesar de su inexperiencia religiosa. El número de otras confesiones aumenta. El mapa metafísico de la piel de toro cambia de colores, y si los no católicos arrugamos la frente cuando vemos al Presidente del Gobierno ante un trozo de metal con forma de tortura humana mientras esperamos el fin de esa situación, no quieran ustedes imaginar lo que arrugaríamos de verlo ante una estatua de ocho brazos pintada de azul. Resumiendo, que son mosqueantes, pero al ser nuestros mosqueantes, y antes de que lleguen otros, les pedimos amablemente que se vayan de donde nunca debieron ser invitados, pues no es su sitio. Mientras, ellos se siguen creyendo únicos. Es como hablar con la pared.

El partido socialista se ha equivocado mucho. Da un poco de grima ver el resultado de la votación de la Proposición No de Ley 162/000014 sobre la Revisión de los acuerdos Estado-Santa Sede. Digo que da un poco de grima porque el PSOE ha votado en contra alineado con toda la derecha parlamentaria: PP, CiU; PNV y CC, todos nacionalistas, todos historicistas, todos esencialistas (menos CC, que es un partido raro). Mientras, el resto que se llama de izquierdas ha votado a favor. Incluído UPyD. Prometieron y prometieron hasta que metieron nuestro voto en sus urnas (el mío, por lo visto, afortunadamente no), y una vez metido se olvidó lo prometido. Y eso que todo parece estar a su favor: la oposición, ariete la pasada legislatura de las posiciones episcopales, única fuerza parlamentaria que, por número de diputados, puede dar guerra a la efectiva separación Iglesia-Estado, está jugando al Risk con sus propias lentejas. Lo cual en vez de ser una benidición para este PSOE puede convertirse, como siga este camino, en una maldición de proporciones mosaicas.

En estas pasadas elecciones, el nacionalismo regionalista ha perdido un peso enorme en el Congreso de los Diputados. Además, el gran partido de la derecha parece más partido (y valga) que nunca. Zapatero tiene manos mediáticas libres para hacer y deshacer según su programa electoral y sus supuestos principios. Sin embargo, parece que cree que los símbolos religiosos van a salir por su propio pie de los organismos oficiales. No sé si será muy blasfemo imaginarse a un Cristo bajando de su cruz de plata y llevándosela a través de las puertas detectoras de metales, pero lo cierto es que a lo mejor un empujoncito le vendría bien. Porque si en esto, que en el fondo es una forma, Zapatero demuestra su nula iniciativa, no sé en base a qué espera mi confianza en asuntos de fondo. Es posible, en estas, que una vez partido el popular y escondidos los nacionalismos se encuentre, en las próximas Elecciones Generales, con una legión de izquierdistas y progresistas que se sienten estafados, engañados y usados, cansados en definitiva del «ahora no toca» como coletilla en esos temas (aborto, eutanasia, educación) que llaman sensibles.

Y entonces sí que será divertido el recuento de votos.

07.05.08

Y griega

Generación Y es un Blog inspirado en gente como yo, con nombres que comienzan o contienen una “y griega”. Nacidos en la Cuba de los años 70s y los 80s, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración. Así que invito especialmente a Yanisleidi, Yoandri, Yusimí, Yuniesky y otros que arrastran sus “y griegas” a que me lean y me escriban.

Yoani Sánchez, cubana

Yoani no ha podido venir a España. No le han explicado por qué, pero al final (que es lo que cuenta) el premio Ortega y Gasset se ha quedado esperándola.

Yoani es irónica, directa a la vez, cruda y real. Tremendamente real. Su blog se llama Generación Y.

Bienvenida a mi BlogRoll.