Nuevo año, nuevo diseño, nuevos propósitos de activismo en Red. Empieza 2008, un año que presiento va a ser crucial. Y no sólo para mí.
Hoy arranca la versión (2x)2.0 de El Destino del Iscariote, y espero que sea bastante distinta a la versión anterior. Inauguro piel, pero también planteo este nuevo año como un reto. En los próximos días y semanas irán surgiendo los detalles.
Pero hablemos de mi nuevo traje.
La base del theme para WordPress es la misma: Upstart Blogger Minim. Por su claridad y flexiblidad. Y porque mantiene un sidebar de una columna que se parte en dos. Sin embargo, el código original es prácticamente irreconocible. He editado desde los comentarios hasta el famoso loop de WordPress pasando por las tres barras laterales, y terminando añadiendo un footer propio. Y eso sin dar detalles ni contar más ediciones. Aún así, es de ley que mantenga el enlace de reconocimiento.
La imagen principal del blog, la que va a servir de logo o identificador, es una modificación de una obra de d-b-c que encontré en Deviantart: End of summer W. Me cautiva. No puedo evitar usarla. Estoy ligeramente obsesionado con esa imagen. Es mi fondo de escritorio desde hace más de un año. Lamentablemente, he intentado contactar sin éxito con la autora para recabar su permiso y poder liberar el theme que uso, así que lamento comunicaros que este theme no puede ser liberado para su uso por terceros ya que no dispongo del permiso para hacer trabajos derivados no personales. Los colores denotan calidez, pero semánticamente también fuego. Nada más apropiado si hablamos de El Destino del Iscariote.
Como nota al márgen, y para que veáis lo escrupuloso que soy, el hecho de no disponer de esos derechos sobre la imagen es lo que me impide insertar publicidad en el blog. Sería muy poco ético. Y eso que ya tengo localizado un servicio que me gusta…
La imagen ha sido obviamente retocada. Los colores originales son naranjas y azules, no naranjas y rojos, pero lo cierto es que tras un diseño de prueba con el azul como color básico me di cuenta de que esto parecía la página oficial del Partido Popular. Justo a pocos meses de elecciones. Y suponía renunciar al rojo (concretamente #801a1a) que siempre había usado. Un brochazo de rojo más claro en el lugar del azul y listo. Y conseguí una paleta de colores a mi juicio más coherente.
Una lista de pequeños detalles:
- El sidebar varía dependiendo de por dónde navegues (de momento, sólo hay un ligero cambio si visitas la página de una entrada concreta y un cambio total en la Biblioteca, pero poco a poco iré profundizando en la diferenciación)
- Si una entrada se guarda en una categoría hija, aparecen listada tanto su categoría padre como ella misma en esa entrada separadas con el símbolo »
- La parte de los comentarios ha sufrido una grave transformación; Pings y Trackbacks aparecen separados y con un estilo diferente; mis comentarios se resaltan con un estilo diferenciado
De todas formas, me quedan algunas cosas que limar. Mi código CSS es redundante en algunos puntos, y bastante sucio en general. Me toca hacer limpieza.
Pero sin duda la parte a la que más esfuerzos he dedicado es a mi Biblioteca. Gracias a Rob Miller y su imprescindible plugin Now Reading, y con varias noches de edición de plantillas y de tanteo con php y bases de datos (como si fueran chino y japonés respectivamente hace 6 meses) he conseguido dejarlo todo a mi gusto, o casi casi. Incorporo algunas mejoras que no provee el plugin, como la diferenciación de libros según su género, y otras que se sugieren en los foros del autor, como mostrar la suma de páginas leídas.
He potenciado la Biblioteca porque va a ser una parte muy importante a partir de ahora. He decidido sumarme a una iniciativa que no sé de dónde surge pero que he visto comentar a muchas personas: 52 in 52. Se trata de leer y comentar por escrito 52 libros en un año, esto es, 52 semanas. Espero que mis listas de libros pendientes y de libros terminados aumenten rápidamente. Y con ellas, las de autores, etiquetas y géneros.
Por lo demás, creo que el diseño aporta paz y serenidad, y eso es algo que yo agradezco. Es limpio, claro y amable y su estilo de ancho variable lo adapta a tu resolución, si bien para verlo perfecto recomiendo usar un tamaño de 1280×1024. A 1024×768 lo cierto es que la cabecera resulta quizás demasiado grande, espero comentarios al respecto. Tampoco he podido probar el resultado en Internet Explorer, y temo un estropicio (no en vano, mi página valida), ni realmente en ningún navegador en Windows. Pero tampoco me preocupa. Me gusta cómo se ve en Linux, me gusta cómo se ve en Firefox, Konqueror y Opera, y si no lo veis bien en vuestra casa dejadme un comentario indicando el problema y trataré de arreglarlo.
Poco más. Bienvenido a esta casa en este nuevo año. Ponte cómodo, pienso dar guerra.

















