Alucinando en la Oficina de Vivienda de la CAM
Ha sido increible. De verdad.
Yo había solicitado la renta de emancipación hace cuatro meses. La semana pasada, el jueves, me llegó una carta de la Comunidad de Madrid solicitando más documentación para poder tramitar la solicitud (básicamente nóminas y el contrato de trabajo).
He ido hoy.
La oficina es como todas: tienes que pedir un ticket, como antes en la carnicería, para pedir el turno. Y me puse a la cola. Eran las 12:30h.
A los pocos minutos viene un chico joven, que se iba a poner al final de la cola cuando ve algo en las mesas en las que se atiende a los de la cola. Se sale de la cola, se acerca y saluda a una chica que estaba detrás de una de las mesas. De detrás mío oigo a la gente diciendo cosas del estilo “qué morro”, “joder, qué cara” y demás. No es por nada, pero es que el chico sacaba los papeles que tuviera y la chica empezaba a teclear en el ordenador.
Vamos, que se había colado.
Me acerqué a los dos y dije: “Perdonad, pero creo que unos cuantos ibamos antes”. La chica que atendía al que se había colado va conmigo hasta la cola. Nos dice (lo prometo, de verdad, parece increible pero lo es) que es que ese chico al que atendía ella era su primo.
Su primo.
Nos dice a la cara que atiende antes a ese que llega el último por que es su primo.
Hay un silencio tenso. Y después, lo normal: barullo, griterío, confusión. Entonces la chica nos dice que es que su caso es un “caso particular”. “El mío también es particular” dije yo. La chica entonces dice que ella en el fondo no tenía que estar atendiendo, que atender a su primo es una cosa aparte. Una mujer dice que si hay que tener un primo para que atendiendan antes en las enormes colas de la Oficina de la Vivienda de la Comunidad de Madrid.
La chica se va y sigue atendiendo al chico, le coge papeles, mira cosas en el ordenador, le grapa cosas y luego se va. Tras un rato me atienden. Tras cogerme los papeles correspondientes, la señora que me ha atendido me dice que no me enfade. Yo estaba sentado justo al lado de “la del primo”. La respuesta que se me ocurría me la callé.
Pido una hoja de reclamación, la relleno y voy a Información. Allí alucinan (como yo) con la historia, y pregunto si los funcionarios que gestionan solicitudes tienen la obligación de dar su nombre, sobre todo de cara a la reclamación, por que no lo sé. En Información me dicen que en esa oficina hay funcionarios, interinos, contratados y subcontratados, y que es imposible saber las obligaciones de cada uno.
Me da un poco la risa. De verdad.
Vuelvo a la zona de la cola. Ya tengo la reclamación y pido hablar con el superior de la chica “del primo”. Viene una mujer al poco tiempo…¡defendiéndola!
La razón que da es la siguiente: en esa oficina hay dos mesas que atienden a la gente, a las cuales se llega con un ticket que establece el orden. La chica “del primo” no estaba en ninguna de esas dos mesas, de hecho hoy no tenía que atender al público, por lo que si un familiar o conocido se acerca y hace lo que sea no hay ningún problema ni perjudica a nadie.
A esta parrafada le digo (aproximadamente): “Entiendo. Es decir, es teóricamente posible entonces que para las dos mesas haya una cola que de dos vueltas a la manzana pero que esa chica vaya pasando a todos sus familiares y amigos si está en una mesa que no sea una de las dos primeras, ¿correcto? Pues eso es discriminación y amigachismo”.
Se nota, eso sí, que la responsable tiene tablas y usa la ya famosa técnica del frontón: no hace ni caso a lo que yo digo, no responde a nada concreto que le pregunto, sólo tiene un argumento (el anteriormente expuesto) y no para de repetirlo exactamente de la misma forma. Tras desahogarme en la línea anteriormente expuesta, le doy las gracias por el tiempo. Y le digo que pondré otra reclamación. Pero dedicada a ella, la responsable de la chica “del primo”.
Se las pasarán por el ano. Lo sé. Pero no se trataba de eso. Hay chanchulleos y amiguismos, por supuesto. Pero de ahí a rebozar por la cara de la gente que cuelas a tus primos hay un paso. Por lo menos hay que quejarse y que pasen un mal rato aguantando cómo te desahogas. Es lo mínimo.
Ha sido un gran día en la Oficina de la Vivienda de la Comunidad de Madrid. Tienes que esperar en torno a 2 horas si quieres que te atiendan, pero si tienes un primo dentro la cosa va más rápido.
Tipo de Pecado: Demonios Personales |








June 19th, 2008 at 17:35
Y si eres el de rajoy debe ser la caña ya, vamos!!
June 21st, 2008 at 10:54
Luzbel, fantástico. Es una mezcla de los artículos de elvira lindo en el país en Verano y el Vuelva usted mañana de Larra. El problema es que el mérito creativo no es tuyo; la realidad supera a la ficción.
June 21st, 2008 at 16:40
Maripuchi:
Y depende de qué primo! Del meteorólogo o del implicado en asuntos turbios!
Citoyen:
La realidad tiene siempre más sentido del humor que el mejor humorista.
June 22nd, 2008 at 20:01
THIS… IS… ESPAÑAAAA!!!
La verdad es que no me sorprende en absoluto esta historia. Pero en absoluto.
June 23rd, 2008 at 03:06
Hombre, no sé si es typical spanish, pero…bueno, qué demonios, tengo tantas anécdotas de luchas “Yo vs Administraciones Públicas” que darían para que este blog sólo fuera de eso.
Ayh.
June 24th, 2008 at 11:28
Yo cuento una historia parecida, pero desde el lado afortunado, en un país de mierda.
June 24th, 2008 at 21:35
Gracias por el enlace y felicidades por sus contactos. El pollo que vd. se ahorra es tremendo.