Siempre hay una historia que ofrecer
Sé de la ola de abierto apaleamiento al inmigrante que viene. Me hago a la idea de que mi idea de creer que son seres humanos va a tener una histérica oposición cada vez que la formule públicamente en los próximos meses-años.
Sé de la inmensa calamidad que será el que por acá dejemos de ir de vacaciones-comer fuera de casa y el que por allá dejen directamente de comer. Me hago a la idea de que nos centraremos en el empeoramiento propio y no en el desastre de fuera de nuestras fronteras administrativas, a las que algunos dicen amar más que a las personas que están fuera de ellas. Unos cuantos de estos se dicen “no-nacionalistas” e incluso “partidarios del individuo frente al abuso estatal” (pero que nadie se escandalice: desde el primer mundo no tenemos la culpa de nada, qué va).
Sé que soy un psicólogo con expediente vulgar que escribe en un lugar oscuro de internet…y sobre política. Sé que da igual lo que combata ideas tan bárbaras como la última de la directiva europea o las de Berslusconi: su acogida es sorprendentemente buena en personas bien informadas, cultas e incluso de izquierdas.
En estas circunstancias podría pensarse que para qué tanta energía desperdiciada en estas cosas. Para qué seguir discutiendo siempre yo solo contra tres o cuatro a la vez con tan poco talento y éxito por mi parte.
Pero entonces, del puro cansancio, en mi cabeza vuelve a sonar esa maldita y bendita canción de aquel canalla:
“Salí de la oscuridad y en la voz tuve
todas las miradas sobre ti
Te vas a dejar la piel o te pilla el acomodo
Mal que bien siempre hay una historia que ofrecer
Tienes mucho rato para atarte los zapatos
dame algún fleco que te estoy haciendo un hueco
todo te da igual porque no eres diferente
quítate de enfrente que yo estoy tirando al plato.
Adiós lo dijiste ya puesto en tu papel
que me queda mas que sonreír
te das media vuelta y ves como te has quedado solo
Mal que bien siempre hay una historia que ofrecer
Y al fin da igual
Pasa lo que tiene que pasar”
Y entonces del puro cansancio, no te queda más que sonreír. Aunque veas que te has quedado solo.
Tipo de Pecado: Pensamiento Pagano (PP) |









June 24th, 2008 at 04:27
Lüzbel, nunca te quedarás solo. Y deja de amagar con irte o cerrar o insinuar, que sabes que tampoco te dejaré. Usaré el chantaje emocional si hace falta.
Gritemos. Aunque sólo sea para oírnos nosotros mismos. Yo cada vez tengo más ganas de armas ruido.
June 24th, 2008 at 21:32
Y yo también tengo ganas. Pero no amago nada. Hablo del mísero día a día.
June 30th, 2008 at 07:43
Le noto en horas bajas diabólico amigo, ¿Acaso el bien se ha instalado en el mundo y yo no me he enterado?. No se hurgue más con el tridente de la desesperanza, esos que aplauden las leyes xenófobas, o no están bien informadas, o no son cultas o, desde luego, no son de izquierdas.
June 30th, 2008 at 17:55
No se crea, J. G. Centeno, no me desanimo, me hago a la idea de que en esto mi opinion no es la dominante. Pero no se preocupe: el Bien necesita mucho más para imponerse.
Un saludo.