Si no lo crees, no lo entenderás

La Auténtica Izquierda™ (VI): La Naturaleza del Hombre

Miércoles, 9 Julio 2008 por Lüzbel

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Hay quienes creen que el Hombre es bueno por naturaleza. También quienes creen que es malo por naturaleza. Tenemos a quienes creen que el Hombre es una tabla rasa y a quienes afirman que todo está repartido desde que tenemos unos genes determinados.

 

De este tema todo el mundo tiene una opinión, ya que es la piedra angular de casi cualquier visión global del mundo. En general, la izquierda ha tendido a ser más optimista respecto al Hombre, y la derecha ha tendido a ser más pesimista. La izquierda ha tendido más a creer que al Hombre le hace su entorno y la derecha ha tendido a creer que al Hombre le hacen sus genes.

 

Dicho en otros términos: la izquierda ha creído más en la capacidad del ser humano para cambiar, la derecha no ha confiado tanto en la posibilidad del cambio.

Uno de mis profesores de Neurociencia, cuando yo estudiaba Psicología, decía algo sobre esto: “El cerebro de todos vds. es estructural y funcionalmente el mismo que el de los griegos en la época de Aristóteles. Tampoco los genes han cambiado. Como verán, el mundo es muy distinto, el hombre es muy distinto al de entonces.”

 

El cambio no es que sea posible: es que se da sin más. No se trata de si somos buenos o malos, se trata de que la gente sí cambia de comportamiento y de pensamiento. Es tan posible que…de hecho es así. Nuestro cerebro cambia funcional y estructuralmente con cada aprendizaje concreto (además de cambiar nosotros, a nuestra vez, el entorno que nos ha cambiado). Personas totalmente normales y sin rasgos de sadismo pueden pasar a comportarse como verdugos sin sentimientos. La personalidad del ser humano cambia a lo largo de toda la vida, progresiva y sistemáticamente. La auténtica naturaleza del Hombre no es su Bondad o su Maldad, categorías morales al gusto de cada uno, es su capacidad para cambiar su conducta, su pensamiento, su vida.

 

Y esto es así por que somos libres. Esa es nuestra auténtica Naturaleza. Es la que nos permite cambiar.

 

Da igual lo fabuloso y perfecto que sea un supuesto sistema político: siempre habrá quien explote sus deficiencias para aprovecharse a costa de los demás. Da igual lo terrible y criminal de un supuesto sistema político: siempre habrá quien ayude a los demás, jugándose el pellejo si es necesario.

 

Los que se sienten abrumados por la capacidad de elección del hombre y los que peor soportan la incertidumbre que conlleva la actividad humana tienden a aferrarse a explicaciones de la conducta humana casi exclusivamente genéticas y/o hereditarias. Eliminan la ansiedad que les provoca la sensación de que el hombre es libre, reduciendo todo a un determinismo biológico reduccionista, que recorte la realidad de modo que les sea menos angustiosa para su ideología, aunque se autodenomine a ésta como defensora de la “Libertad”…”Libertad” teóricamente defendida, pero que es expulsada en la práctica al explicar la conducta humana únicamente en base a genes, herencias y demás.

 

Sólo el que cree en la Libertad del ser humano cree que el hombre puede cambiar. Y yo lo creo. Por eso apoyo las políticas de reinserción. Por eso apoyo al Estado de Bienestar. Creo que hay que ayudar a los cambios para mejor. Sin Libertad no podrían existir éstos. Y pueden darse, ya que esta es la auténtica Naturaleza del ser humano.

                                                                                                                                

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Últimas maldades del diablo

6 gritos en el Infierno

  1. La Auténtica Izquierda™ (V): Espíritu Estratégico | El Daño de Lüzbel gritó en el Infierno:

    […]                                                                                                                      >> La Auténtica Izquierda™ (VI): “La Naturaleza del Hombre” […]

  2. Santi Benítez gritó en el Infierno:

    Hay quien dice que no existe cambio social si no es desde una conciencia individual real. Bajo mi punto de vista es cierto. Tendemos a hablar de derechas e izquierdas, sin embargo, y hablo por experiencia personal, se puede oír hablar a un liberal, de los de verdad, y pensar que es de izquierdas, y a alguien de izquierdas y darse uno cuenta de que es lo más reaccionario que te puedas echar en cara.

    El progreso, tomado como una serie de cambios que permitan acercar al ser humano a un modo de vida que le permita vivir, no sobrevivir, hay que verlo desde la perspectiva de la adaptación y el aprovechamiento de la creación en función a ese acercamiento - tecnología, enseñanza, medicina… cosas que poco o nada deberían tener que ver con la economía, marcada por los mercados, cuando estos conceptos deberían depender por completo de los Estados-, no en función del acomodamiento. La comodidad de unos pocos frente al sobrevivir diario de los muchos, sin olvidar que los hay que incluso en el tener que sobrevivir llegan a acomodarse, es la madre de los reaccionarios, de los que se resisten al cambio como arma de consecución de más derechos, de más capacidad, de más libertad - palabro este último del que se ha apropiado el neoliberalismo. Lo que no he logrado nunca es que un neoliberal me explique como se puede ser libre siendo un niño de 12 años y trabajando 14 horas diarias en una fábrica asiática de Nike o Disney-.

    Y vuelvo al principio, si el hombre es consciente de que el cambio es necesario, aunque él no llegue a ver los frutos, pero sí sus nietos o biznietos, y eso se consigue a través de la educación, de un sistema de enseñanza que cree seres humanos capaces de pensar, no borregos iletrados, los reaccionarios no tienen nada que hacer. Porque ese ser humano consciente no se acomoda, ve, intuye, piensa por si mismo.

    Claro que, mirado desde ese punto de vista, habría que discutir a qué gobierno le interesa tener una mayoría de ciudadanos así pululando por las calles de su país.

    Bajo mi punto de vista no se trata de si la naturaleza del ser humano es básicamente buena o mala, se trata de si el ser humano es acomodaticio o consciente. Y me da la impresión de que no se nace ni una cosa ni la otra. No se nace siendo ciudadano - que es el paradigma de la calificación de ser consciente-, se hace.

    Y la cuestión es, como gente de izquierdas, conscientes, que nos preciamos de ser ciudadanos, ¿Estamos haciendo todo lo posible para que las generaciones que nos siguen lo sean? Don Lüzbel, yo lo dudo, por no decir algo peor.

    Ôo-~

  3. Lüzbel gritó en el Infierno:

    El ser humano es libre y puede cambiar, como dije en el post. El problema, del que no he hablado, es ese “puede”.

    Claro que puede. Claro que es libre. Pero…

    …no sé hasta que punto es un problema de saber o ser consciente de las cosas (algo cognitivo) o si más bien, como cada vez pienso más, es un problema arraigado en lo emocional más que en saber o tener presente.

    Claro que sabemos que los que se juegan la vida atravesando el estrecho están peor que nosotros, pero no nos hace sentir que debamos ayudar en algo…es más, el sentimiento que crece es de hostilidad hacia ellos. ¿No se sabe? Pues claro que sí,no con todos los detalles, pero sí lo básico. Pero no importa, no emociona, y cuando suele emocionar es para provocar miedo, ira, agresividad.

    Creo que ya no es información lo que hace falta, hace falta pedagogía, hace falta una batalla por qué emociones y qué valores deben guiarnos como sociedad, más que aplastar a la gente con fotos de niños pasando hambre.

    Creo en la capacidad del ser humano para el cambio, el cambio para mejor, pero yo también creo que la afirmación del último párrafo está en lo cierto: es que la tendencia actual es mucho peor.

    Mucho, mucho peor. Y tengo que hablar también de ello.

  4. J.N. gritó en el Infierno:

    Lüzbel,
    En mi opinión la confrontación determinismo vs. libertad, de *pensamiento*, lógicamente no de obrar que eso ya es otra cosa ( por no hablar de la de Bien vs. Mal) son un tanto ficticias. Respecto al desarrollo del cerebro humano nadie duda de la contribución de lo genético y lo epigenético. hablar en general de la participación de cada factor quizás sea una discusión poco relevante. Lo que quizás pueda ser interesante para matizar lo que expones es tener en cuenta lo siguiente:

    - La estructura cerebral determinada genéticamente no es necesariamente igual en los detalles en todos los individuos. Determinadas áreas están más desarrolladas de *fábrica* en según que individuos y probablemente reclamen en un mecanismo de realimentación más recursos. Los elementos interesantes del entorno para cada individuo pueden estar relativamente seleccionados en origen y la realimentación positiva puede tender a desarrollar diferencialmente estas áreas.
    - la plasticidad estructural en el cerebro es muy diferente según áreas. Algunas muestran gran rigidez, otras son especialmente plásticas en determinados periodos y luego restringen esta cualidad y otras pueden permanecer muy remodelables durante toda la existencia (hay mecanismos fisológicos que explican estos cambios, pero no vienen a cuento) Obviamente esto resulta vital. Centrándonos en dos zonas interesantes para la percepción del entorno y el comportamiento social. Naturalmente, resulta útil que las regiones relacionadas con el aprendizaje más empírico y racional pueden permanecer en situación remodelable durante toda la existencia. Sin embargo, las regiones relacionadas con la impronta del *instinto moral* se muestran muy reorganizables en determinadas fases ( y quizás no precisamente impregnables por vía racional) y luego parecen cerrarse volviéndose un tanto recalcitrantes.
    A dónde nos llevan las sugerencias anteriores: Pues a que quizás determinadas personas que tienden ( probablemente por configuración inicial , desarrollo por realimentación y también impronta cultural, no son elementos completamente independientes) a percibir y a relacionarse con su entorno y por tanto socialmente a través de un filtro más moralizado ( que no olvidemos pueden ser individuos muy adaptados a la vida grupal) sean menos susceptibles de modificar su modo de entender el entorno y de relacionarse con él. Por el contrario, individuos con una mayor tendencia a entender y relacionarse con el entorno desde un punto de vista empírico- racional ( que quizás puedan en casos extremos tener ciertas dificultades para la integración y adaptación social) pueden ser más susceptibles de modificar su percepción y comportamiento.
    He escogidos estos dos ejemplos y los he extremado y descontextualizado un poco (todas las áreas están obviamente interconectadas, aunque, de nuevo, no de modo igual según individuos) para ilustrar mejor lo que quiero proponer. Pero naturalmente podríamos haber seleccionado otros.
    Espero haber dejado claro que no planteo juicios de valor. Los dos prototipos extremos planteados tienen sus pros y contras que además dependen de las circunstancias.
    Espero también haberme explicado razonablemente bien y no haber resultado muy farragoso.
    Saludos,
    J.N.

  5. Lüzbel gritó en el Infierno:

    No, muy bien explicado J.N., en serio. El matiz tiene sentido y es correcto.

    De todos modos el cambio en el Ser Humano es posible, y en ese sentido he defendido lo expuesto en el post.

    Luego, claro está, hay cambios más fáciles y más difíciles (en función de genéticas y ambientes facilitadores o dificultadores). Por supuesto.

  6. La Auténtica Izquierda™ (VII): Errores Clásicos | El Daño de Lüzbel gritó en el Infierno:

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Grite vd. algo al Diablo, que igual le oye

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