“Intereses españoles” y el “desafío” de Chávez
Antena 3 ha abierto su informativo de hoy anunciando el “desafío” (sic) de Chávez “a los intereses españoles” (sic). Va de esto la cosa: parece que Chávez quiere nacionalizar la filial venezolana del Banco Santander.
Después sacaban cómo habían ido hoy las acciones del Santander, que parecía que bajaban ante este anuncio.
No entiendo el porqué se tacha a los intereses privados de una entidad privada como “intereses españoles”. Cuando el Santander tiene beneficios brutales a “los españoles” no nos enriquece necesariamente: llevamos una década con los sueldos estancados mientras ellos han tenido beneficios tremendos. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen, es su dinero.
Del mismo modo, si los de Santander tienen negocios en países con gobiernos dados a las nacionalizaciones pues que se jodan: es un riesgo que corren ellos como entidad privada, no “los españoles”. A nosotros no nos metan en sus luchas de beneficios privadas, oigan.
Y si ahora dejan de ganar algunos euros, les aseguro que me parten el corazón. De verdad.
No deja de hacerme gracia cómo una lucha de una entidad privada por no dejar de ganar dinero lo pintan como una afrenta a la patria, a la tortilla de patata y tonterías parecidas. Seguro que cuando hagan públicos sus beneficios anuales se pondrán a repartir los dividendos entre ”los españoles”…
Tipo de Pecado: Armageddon Internacional |









August 1st, 2008 at 19:30
Completamente de acuerdo… Pero la dimensión cultural de esta pocha milonga está tan arraigada que nos va a costar lo nuestro modificarla. Por ejemplo en mi contexto, desde los EE.UU pero no sólo…, la gaita con felicitarme por cualquier logro de un deportista esapañol se está convirtiendo en algo insufrible. Es el mismo mecanismo que en manos de algunos simplistas y pinchados intenta culparte de las tropelias de las privadas españolas en latinoamericana (y como tú bien apuntas ni españolas se pueden llamar). A mí que me importa quien se anúmero uno en raquetas pijas, pegue a las pelotas con más precisión, o sepa empujar redes con mayor efectividad. Y sin embargo los mecanismos de marketing nacionalista (pues eso es en buena medida a lo que nos enfrentamos) se benefician tanto de la promoción como del disfraz que tu denuncias. Pues en la interpretación constrictor de la españolidad un fulano como yo tras 13 años fijos fuera de las fronteras patrias debería sentirse afectado-representado. Como diría Krahe: Vamos anda!
Un gran saludo,
Daniel
August 2nd, 2008 at 01:38
Bueno Lüzbel, en cierto modo sí nos beneficia si el BSCH se dedica a importar capitales venezolanos y los introduce en el mercado español.
Dicho de otro modo: si tú ganas dinero en Venezuela y luego te lo traes y te lo gastas en España, enriqueces a la economía española.
Saludos.
August 2nd, 2008 at 09:25
Lo gracioso en todo esto es que la filial del Santander estaba ya en tratos de venta a otra corporación bancaria venezolana… y al enterarse de la venta, el gobierno venezolano comunicó al Santander que estaban interesados en la compra, por el precio que fijara el banco español. En ese momento, el banco español se echa para atrás en cuanto a la venta de la filial - cosa que imagino el equipo de dirección del banco tendrá que explicar con pelos y señales a los accionistas, porque no hay dios que lo entienda, empresarialmente hablando-.
Por otro lado, esta huida hacia el sol del Santander, con toda lógica, ha puesto en alerta al gobierno venezolano. Si estás vendiendo algo y alguien te ofrece lo que pidas por ello, pero tú discriminas a quien se lo vendes por ser una Administración Pública… pues parece que hay algo tras la venta que nadie ve, o que el Santander no quiere que nadie vea, o por lo menos no quiere que las autoridades venezolanas vean. Y si es así, pues el trabajo del gobierno venezolano es saber qué es, y si es gordo pues nacionalizar el banco antes de que los que ocultan lo que sea se lleven el efectivo del país.
Yo tengo mis sospechas al respecto. Me da la impresión de que hay mucha cuenta en el extranjero gestionada por parte de esa filial del Santander y cuyo montante es desconocido por las autoridades venezolanas. Y como sea eso me da la impresión de que a más de uno se le va a caer el culo - se estima que más del 50% de las cuentas opacas de sudamérica (blanqueo de dinero; beneficios de la venta de armas, de la venta de narcóticos, prostitución, tráfico de vehículos robados, uso abusivo del mercado cambiario, etc, etc), están en manos de filiales de bancos españoles en el continente, gestionadas mediante bufetes de abogados estadounidenses-. Vamos, para querer mear y no echar gota.
No estaría de más que las autoridades bancarias españolas echaran un vistazo al tema… sólo por si acaso, que le dicen.
Ôo-~
August 4th, 2008 at 15:09
Perdonen todos vds. el retraso en contestar, pero estaba fuera el fin de semana.
A Daniel Lobo:
El problema termina siendo ese. No es publicitar la tortilla de patatas, sino que el nacionalismo termine siéndolo todo, y no nos deje espacio para casi nada más.
A Mario García:
A grandes rasgos es cierto lo que dices, pero, como dije en el post, esto no pasa “necesariamente”. En la práctica, viendo lo pasado en la última década, esto apenas lo ha notado la mayoría de personas de este país.
A Santi Benitez:
Huele mal, claro que huele mal. Y aún más cuando la noticia explotó como una bomba, abriendo telediarios y después ha desaparecido casi del mapa. Habrá que estar atento.
August 5th, 2008 at 18:59
Irrelevante diablillo: Se acaba Usted de enterar de que el dinero es la patria de los ricos.
Si tocas la propiedad, insultas a la patria, a la bandera y a la religión verdadera. Y a la tortilla de patata.
De todas formas, el Santander compró el Banco de Venezuela por 400 millones de euros, y se lo van a recomprar por 1.400.
Sin duda Botín compartirá la plusvalía de la operación con usted y conmigo, por patriotas.
August 5th, 2008 at 19:40
Qué va, don Gracchus, si el sentimentalismo “patriótico” de los Botín & co. que vd. cita ya lo conocía.
Si lo que no deja de sorprenderme es el sistemático intento de intentar vendernos patria cuando lo que hay son intereses privados.
El problema es mio, lo asumo: ni me acostumbro ni quiero.