Esa mano es muy visible
En la Comunidad de Madrid, como en otros lados, hay mucha gente preocupada por el lamentable deterioro de lo público. Suelen decir que la culpa es de una cosa llamada “neoliberalismo”, que es lo que en teoría lleva a cabo Esperanza Aguirre. Dicha orientación política consistiría en privatizar todo lo público y que quedara un gigantesco solar repleto de empresas privadas. “¡Que la mano invisible se encargue de todo!”, sería el grito.
Se equivocan. El grito de estos conservadores (ni “neo” ni “liberales”), que dicen ser herederos de Reagan y Thatcher, nunca ha sido el del libre mercado, la libertad o el adelgazamiento del sector público.
Cuando se dice que Esperanza Aguirre se quiere cargar la enseñanza pública no es verdad. Lo que hace Esperanza es gastar el dinero público en centros privados (los llamados “conciertos”), que mayoritariamente en la Comunidad de Madrid pertenecen a la Iglesia Católica.
En la Sanidad pasa algo parecido: el dinero público que antes iba a hospitales públicos ahora va a centros privados, algunos de ellos vinculados a altos cargos del PP, como pasó en Valencia. Con mucho menos personal, que suele estar infrapagado, quemado y con listas de espera vergonzosamente largas.
Si se privatizara de verdad la educación a saber a qué colegio y qué se enseñaría a los chicos. Si privatizara de verdad la sanidad a saber a qué empresa sanitaria terminaría beneficiando más el libremercado. Y si privatizaran Telemadrid ya aviso que no acabaría en manos del grupo PRISA precisamente. Son sectores que mueven mucho dinero y que son claves en cualquier sociedad: demasiado como para dejárselo a “Manos Invisibles”.
En vez de eso, con el dinero público se aseguran que individuos y empresas privadas concretas (afines a ellos) que deben ser beneficiadas lo son. Y lo que se privatiza de verdad se deja en manos de compañeros de pupitre (sobre el hacer que dichas empresas dejen de ser pseudo-monopolios ya no hablamos).
No hay conspiración ninguna. No es una cuestión técnica. No tiene que ver nada la casualidad. La sociedad que pretenden alcanzar Esperanza, Camps y demás de su cuerda no se construye con ninguna Mano Invisible, en la cual no creen, la cual no desean. Al contrario, esa mano es muy visible.
Tipo de Pecado: Viva el Mal Viva el Capital |









October 2nd, 2008 at 10:35
Hace unos meses lei un análisis bastante acertado sobre el “liberalismo” de doña Espe, que no es liberalismo ni es na. Básicamente explicaba muy bien cómo se buscaba llevar a las últimas consecuencias una forma de caciquismo sociológicamente no superado en España, que nos viene de tiempos ancestrales y que no hubo Transición que lo arreglase. Es el modelo de Estado concesionario: en manos de unas pocas familias que controlan empresas que reciben contratos fabulosos de los impuestos (que sólo pagan los curritos), y que dan servicios caros y de mala calidad, mientras sus beneficios apenas tributan.
Ni liberalismo ni no liberalismo. Esto se explica intentando comprender un poco cómo es España.
October 3rd, 2008 at 00:42
…por ahí puede ir la cosa. Caciquismo. Es la palabra.
October 4th, 2008 at 17:16
[…] La mano de Esperanza Aguirre es muy visibleishkarioth.com/luzbel/2008/10/02/esa-mano-no-es-invisible/ por Mpmx hace pocos segundos […]