Metiéndonos en el debate
Alberto Garzón empezó criticándonos. Después, SuperSantiEgo escribió un (genial) post sobre la crisis. Más tarde Citoyen respondió a Alberto, el cual enlazó el post de SuperSantiEgo para criticar las contradicciones del proyecto Neoprog. Para acabar, Egocrata se metió también en el sarao.
Y ahora le toca al mismísimo Diablo.
En primer lugar, comprendo perfectamente los miedos a alguien que habla de “Ley de la Gravedad” cuando habla de política o economía. Hemos tenido muchos años de neoconservadores dándonos discursos en los que la única manera de hacer las cosas científicamente era la suya. Muchos años de decir que, pase lo que pase, lo que hay que hacer es bajar impuestos y quitar gasto social. Y siempre apelando a la Ciencia, a la Objetividad, tachando a todos los rojillos de gente anticientífica, sentimental y romántica.
En esas aparecemos nosotros, teniendo un texto de referencia hablando de “la Ley de la Gravedad” en las ciencias sociales. Entiendo por eso a Alberto. Pero lo que nos ha unido, creo, no es la adopción de una metodología preferida por gente de derechas, sino un espíritu: es necesario apelar a la ciencia. A los datos. A lo que podamos comprobar. Otra cosa es que haya gente partidaria del “Individualismo metodológico” y de la teoría de la “Elección Racional”, lo cual son herramientas concretas dentro del posible abanico de ellas. Lo que yo pienso sobre estas dos herramientas se parece mucho a lo que explica muy bien SuperSantiEgo en el post enlazado arriba.
¿Esto es obvio o es vago? De eso nada. Paseándose por la red uno puede encontrar actitudes que repelen el más mínimo resquicio de empirismo. Hay montones de personajes que tienen una receta mágica, gracias a la cual todo funcionará de maravilla sin ningún tipo de problema. Eso es absurdo e irreal. Yo soy un idealista de cuidado, tengo el listón altísimo respecto a lo que me gustaría que fuese el mundo, pero soy consciente de que todos los más tienen sus menos. Toda conquista política tiene contrapartidas. Y esto hay muchísima gente que no lo tiene asumido. A izquierdas y derechas.
En segundo lugar, hablemos del método. Se dice que la metáfora de la Ley de la Gravedad (ley física) no es buena para ciencias sociales (economía, política). Y aquí viene mi caso personal, ya que soy psicólogo. En mi carrera el debate sobre si la Psicología debe seguir el método de la Física, sobre si la Psicología es ciencia o no lo das en cada asignatura. En general la Psicología ha evolucionado desde sus inicios filosóficos-molones (psicoanálisis) a una etapa de obsesión por parecernos a la Física (conductismo) para acabar actualmente en un intento cada vez mayor por colaborar con psiquiatras, neurólogos y sociológos (lo cognitivo-conductual).
En Psicología el enfoque conductista ayudó a mejorar mucho el conocimiento de bastantes campos, introdujo un tema vergonzosamente olvidado (¿los tratamientos que suministramos a los pacientes funcionan?) y sobre todo se adoptó una metodología común, observable, cuantificable y refutable. ¿Es un enfoque reduccionista? Sí. Creer que el comportamiento humano puede ser explicado sólo estudiando los estímulos y respuestas de un individuo es tremendamente limitado. En la conducta humana influye lo social, histórico, biológico, evolutivo y etc. Todo esto explicado únicamente a base de estímulos, respuestas y reforzadores da lugar a unos modelos explicativos ridículamente farragosos, irreales e incomprensibles, incluso para los que los hacen. El conductismo presta poca atención al contexto social y a las diferencias individuales de los sujetos.
Pero ojo, es lo menos malo que tenemos en Psicología. Las críticas antes dichas están intentando corregirse, pero en esto soy claro: un servidor es partidario de lo “cognitivo-conductual”. Repito: es lo menos malo dentro de lo que hay (e inmensamente superior al psicoanalisis). Pero tiene carencias y limitaciones, ignorarlo es mentir.
¿Entonces qué? ¿nos quedamos con el método de la Física o no? De lo que sé de Psicología podría decirse que ha sido bueno adoptar algunas de sus costumbres y hábitos de actuación, pero la obsesión por el método ha llevado a callejones sin salida en cuanto a resultados y progreso científico. Parece que poco a poco la cuestión va orientandose a concretar el objetivo (¿vamos a tratar una depresión? ¿vamos a hacer una selección de personal?) y luego buscar la herramienta que sepamos que funciona del modo menos chapucero. Hay trastornos que se tratan de un modo puro conductista (trastornos de ansiedad) y situaciones en las que los diagnósticos se hacen a través de pruebas cualitativas e interpretativas (casi toda la psicología infantil). Es decir, se usa lo que funciona mejor. Si el metodo es el conductista (estímulo-respuesta), pues vale. Si el metodo es más piagetiano, pues vale.
En resumen, el debate no debería ser “método Física sí, método Física no”, sino más bien “cual es el método más fiable/que menos me va a hacer quedar en ridículo”, lo cual llevará a acercanos al método de la Física en lo posible (nunca será igual) o adoptar otro si demuestra ser más eficaz (aunque siempre, claro está, con unos mínimos metodológicos aceptables).
¿Relativismo metodológico? A saber, oigan, pero al menos en mi parcela es lo que hay. No es lo ideal, pero de momento es lo más práctico. Quizás lo más interesante y lo que más progreso en el conocimiento produce desde hace tiempo es cuando se puede trabajar conjuntamente con otras disciplinas, para lo cual, claro está, sería necesario mantener esos mínimos antes mencionados.
Tipo de Pecado: Pensamiento Pagano (PP) |









October 23rd, 2008 at 07:17
Después de haber seguido el debate tengo la impresión de que a algunos economistas les cuesta reconocer que su materia es más una protociencia que una ciencia. En modo alguno hay que considerar esto como un menosprecio.
Pero lo cierto es que los economistas son excelentes explicando la realidad a toro pasado, porque sus predicciones dejan mucho que desear.
No sé quien fue el que dijo que los economistas se pasan la mitad de su tiempo enunciando leyes, y la otra mitad averiguando porqué no se cumplen. La explicación es sencilla: la economía no es una ciencia, entendida ésta como la física; por tanto, sus leyes tampoco lo son, como las de la física.
Se dice que como estamos ante una ciencia social, no podemos esperar el rigor que se da en las otras ciencias.
Al final es más bien una cuestión semántica. Porque, ¿hasta que punto las ciencias sociales son ciencias y no protociencias?
October 23rd, 2008 at 08:59
Vamos a ver;
Todo depende lo que uno entienda por “científico”. Si por científico entendemos exactitud, pues no, las ciencias sociales no son una ciencia-pero eso implica cargarse unas cuantas ciencias consideradas normalmente como científicas.
Si por científico entendemos un conjunto lógicamente organizado de conocimientos comprobables empíricamente, la economía sí es una ciencia. Una de las razones por la que las predicciones no se cumplen es porque hacemos predicciones y esas predicciones son falsables. Cuando uno no hace predicciones nunca se equivoca. En ciencia uno intenta descubrir regularidades empíricas. Cuando uno trata con seres humanos esas regularidades son más escasas, en parte porque las predicciones tienden a actuar sobre sí mismas.
Aparte de que la idea de que las predicciones no se cumplen tiene bastante de mito. Uno no puede predecir fenómenos complicados como cuando ocurrirá la próxima crisis, o qué comprar hoy en bolsa, en parte porque si lo predijéramos dejaría de ser cierto. Pero hoy sabemos muchas cosas que antes no sabíamos; sabemos que el proteccionismo no funciona-casi nunca- sabemos que la economía centralizada tampoco funciona, sabemos que bajar los precios por decreto tampoco funciona, que cuando los tipos de interés bajan demasiado hay inflación, etc… Eso hoy es obvio, pero no lo ha sido siempre-igual que la idea de que la tierra gira alrededor del sol.
Quiero decir, Solow predijo cuando nadie lo pensaba que la URSS se estancaría y le salió bien. Eso hoy es obvio, pero entonces no lo era http://kantor-blog.blogspot.com/2008/04/santa-productividad-ruega-por-nosotros.html
October 23rd, 2008 at 12:54
Citoyen. Gracias por la aclaración.
Oiga, no sé si se ha dado cuenta, pero sus contestaciones en blogs (incluso en el suyo) suelen ser muy claritas. Por contra, no puedo decir lo mismo de sus entradas en su blog. Las encuentro bastante opacas.
Por favor, no se lo tome como un reproche.
October 23rd, 2008 at 14:54
Citoyen, para justificar tu argumento dices, entre otras cosas, lo siguiente:
“sabemos que el proteccionismo no funciona-casi nunca- sabemos que la economía centralizada tampoco funciona”
Te reto a dos cosas, que si quieres lo sumas y la dejas en una.
Escribe un post en el que expliques cómo se industrializó y desarrolló Estados Unidos o Inglaterra. Vamos a probar tu tesis de que el proteccionismo no funciona.
Y la otra, escribe explicando cómo se desarrolló Japón en los sesenta. Vamos a probar si una economía centralizada (o más concretamente: intervenida hasta en las decisiones de crédito de los bancos) realmente no funciona.
Yo me sé las respuestas, pero estaría bien que buscaras literatura contraria. Aunque, ya te advierto, la historia no deja lugar a dudas.
Un abrazo. Salud!
October 23rd, 2008 at 20:32
Científico (de ciencia “dura”, químico) de guardia al aparato: Tengo que confesar que este post me ha dejado ojiplático.
Quiero decir… En serio se plantea esa cuestión? En serio hay gente que practica disciplinas llamadas científicas, que no es consciente de que SIEMPRE Y NECESARIAMENTE es el problema y el tipo de solución (no la solución en sí, sino la “forma” que esta adopta: Yendo al ejemplo físico, no es lo mismo dar un resultado gráficamente, que darlo en forma de tabla de valores absolutos, pasar de lo uno a lo otro no es tan trivial como pueda parecer, y un método determinado da un tipo de resultado determinado) el que determina el método, y no al revés?
Eso no es relativismo metodológico: es simple buena praxis. Un método vale para lo que vale y tiene las condiciones que tiene, y usarlo fuera de esas coordenadas sólo puede llevar, en el mejor de los casos, a la formación de artefactos y falsos resultados. En el peor, al desastre. Si no hay ningún otro método válido en las condiciones de tu problema, se puede aceptar como mal menor, pero siempre poniendo por delante que esos resultados están en cuarentena y no pueden ser tomados más que como vaga indicación.
En el caso de la economía, corríjanme si me equivoco, el grueso de los métodos empleados son estadísticos. Lo cual, a priori, es una buena idea si no fuera por un pequeño detalle: Que lo primero que te dicen cuando empiezas a estudiar estadística es que necesitas cantidades enormes de datos para que el resultado tenga algún valor. Y la historia económica es tan antigua como la historia, pero no empieza a tener registros completos y fiables (y tener un dato que puede ser falso es peor que no tener ninguno) hasta antes de ayer. NO HAY datos suficientes para hacer una estadística con cara y ojos.
El problema no es tanto que sea una protociencia, como dice Lole. Es que está intentando hacer extrapolaciones de una curva de regresión pésima, porque no tiene suficientes puntos. Y así sale lo que sale.
October 24th, 2008 at 01:25
Lole:
Las ciencias sociales son ciencias. Están en otro “escalón” respecto a la Física o la Química, claro está, pero son ciencias. Menos fiables, con más problemas, pero ciencias.
Citoyen & Alberto:
El caso de Japón es tremendísimo, y no sólo en los 60. La propia revolución Meiji es un ejemplo de país reformado con un centralismo muy muy bruto que salió espectacularmente bien.
¿Qué se puede inferir a partir de ahí? Desde luego echa por tierra eso de que el centralismo se la pega por sistema…pero tampoco garantiza que funcione siempre. El caso de Japón es…peculiar.
Por otro lado, lo de la Revolución Industrial da para muuchos post. Si quereis nos ponemos.
Sota de Picas:
Lo del “relativismo metodológico” lo he dicho por un comentario en alguno de los blogs enlazados (no recuerdo cual). Pero estoy de acuerdo totalmente contigo (creo haber transmitido algo parecido en el post, si no es así dímelo para cambiarlo).
Sí, quizás la economía, como la psicología, tiene montones de problemas. Son ciencias, en pañales y con limitaciones, pero ciencias.
Quizás el problema no es tanto si son ciencias o no, sino ser un poco humilde y no creernos los psicólogos o los economistas a las mismas alturas de la Física o la Química. Pero, del mismo modo, no renunciar a la reivindicación del intento de sistematizar los datos y ponernos en marcha.
Saludos a todos.
October 24th, 2008 at 12:31
Tienes razón. A lo largo del siglo XIX todas las disciplinas se declararon “científicas”, pero como primer paso fue poco más que una declaración de intenciones, porque no había más. A veces salió bien, y otras se quedó en eso, en una declaración o en ir a paso de tortuga.