Una historia de etnocentrismo
Primero de Psicología. Clase de Antropología. El profesor va con chaqueta de pana, por no mencionar las gafas y perilla “Trotsky Style”.
Su clase de aquel día trata de algo llamado “etnocentrismo”, enfermedad exclusivamente europea y usamericana que nos impedía comprender y ponernos en el lugar de los que viven fuera de nuestras fronteras…por ejemplo, es la que hace que si una película iraní causa en ti un aburrimiento tremendo te hace sentir culpable (vamos, que puede que la película sólo sea mala, pero no, es que por narices eres un “etnocéntrico”).
El porqué los africanos, asiáticos, centroamericanos o etc no padecían “etnocentrismo” era un misterio para muchos de nosotros, que creíamos que los seres humanos eramos básicamente parecidos, más allá de las culturas concretas (lo cual implica compartir como género humano ciertas tendencias cejijuntiles, como la falta de empatía a lo culturalmente ajeno). Debía ser que en los Emiratos Árabes (p.ej.) no tenían esta enfermedad y siempre se ponían en el lugar del otro.
El profesor, otro día, después de hacernos leer “El Antropólogo Inocente“, nos ofreció su perspectiva sobre la ciencia: lo que llamamos ciencia en los países ricos es algo etnocéntrico. Si en África había tribus con chamanes era por cumplir las mismas funciones culturales que cumplían en España (por ejemplo) los médicos. Por eso no había que intentar imponer la “medicina occidental” (sic) a tribus africanas: el chamanismo era parte de su cultura, que había que respetar ya que intentar difundir la medicina “occidental” era aniquilar su conocimiento y tradición preservada con los años. Una pena, vaya.
En ese momento el profesor pregunta a dos que se ríen al fondo sobre qué les hace tanta gracia. Uno de ellos dice algo parecido a ésto: “Nada, estabamos hablando de “etnocentrismo”. Decía yo a mi compañero que podríamos ir a ver un brujo africano y retarle a un duelo. Él podría lanzarnos su peor maleficio o maldición, y nosotros la nuestra. Él baila alrededor de nosotros, nos grita maldiciones, etc y nosotros le inyectamos con una jeringuilla el virus ébola. ¿Es etnocentrista pensar que morirá el brujo antes?”
Hubo muchas risas.
Y el profesor contestó que esa broma era la definición exacta de “etnocentrismo”.
Muchos años después, unos amigos y yo vimos a dicho profesor en un mercadillo vendiendo “pócimas para mejorar en el amor” en un tenderete. Y sí, hoy sigue dando la misma asignatura. El alumno que preguntó ahora está enseñando en la facultad de Psicología de la UCM y publicando sus trabajos en revistas científicas. Por lo que parece sigue siendo “etnocentrista científico”.
Alegra ver que, de vez en cuando, los “etnocentristas científicos” llegan a sitios desde donde divulgar el “Mal”. A mi por lo menos sí. Soy el demonio, qué le vamos a hacer.
Tipo de Pecado: Historia y Psicología Pecaminosas |









Noviembre 28th, 2008 at 04:40
A mí me ha gustado, ladrón.
Noviembre 28th, 2008 at 07:01
El etnocentrismo no es ni mucho menos una “enfermedad” especifica de Europa y EEUU. En palabras de Levi- Strauss (ya que celebramos su centenario):
“Esta actitud de pensamiento (el etnocentrismo), en nombre de la cual se echa a los “salvajes” (o todos los que se eligen considerar tales) fuera de la humanidad, es precisamente la actitud mas señalada y distintiva de estos salvajes precisamente”
“Raza e Historia”pp 309, en Antropologia Estructural.
Detalle que suelen pasar por alto dichos profesores-curanderos. Por otra parte yo estudio en la facultad de Sociologia de Somosaguas, asi que tambien ando curado de espanto…
Noviembre 28th, 2008 at 08:50
A mí también me ha gustado.
Mi profesor de derecho derridiano comparado en cuarto nos hizo todo un speech sobre lo etnocéntrico que era decir que los tejanos eran unos bárbaros por tener pena de muerte. yo diría algo como “El etnocentrismo es un humanismo”
Noviembre 28th, 2008 at 09:27
[…] Al hilo de nuestra historieta de ayer, os enlazo el bonito post etnocéntrico que ha colgado nuestro compañero Luzbel. […]
Noviembre 28th, 2008 at 13:28
Etnocentrismo no es pensar que el brujo morirá antes por inyectarle el virus ébola, eso es conocimiento.
Etnocentrismo es pensar en retar al brujo para demostrar que la perspectiva biomédica es la mejor sabiendo que ambas ni siquiera son comparables.
Las culturas que no descubrieron la cura para el ébola, ¿son menos avanzadas o no hicieron el descubrimiento por que no lo necesitaban, pues en su entorno jamás tuvieron que enfrentarse a la enfermedad?
Y cuando esas culturas murieron por que algún conquistador les llevo la enfermedad a sus tierras, ¿es ello prueba de una civilización infradesarrollada?
¿El alumno que enseña en la facultad y publica en revistas cientificas, es más feliz o está más realizado o llegó a un mejor destino que el profesor que vende pociones? (¿por que esa parece ser la moraleja de la historia, o no?)
¿Si la ciencia positiva intenta predecir y controlar eventos futuros basandose en ejemplos donde se manipulan variables estableciendose causalidades para el evento, sin establecer hipótesis donde la causalidad establecida no sea aplicable (inducción), es diferente del acto de fe de un chaman que tambien intenta predecir y controlar eventos futuros basandose en comer una hierba u otra y viendo cual es la que lo cura y cual es la que no lo mató?
A mi entender, enseñarle a un chaman la cura para el ébola, o explicarle por que se murió al inyectarle el ebola, es como explicarle la mecánica cuántica a Newton.
No me alegra que los etnocentristas científicos sean los lideres de opinión, como no me alegraría que lo fueran los chamanes.
Me quedo con Poper…
Noviembre 28th, 2008 at 14:59
Judas:
Gracias, guapo.
Pablo:
Bien dicho y aclarado. Que una cosa son los autores y otra las interpretaciones “sui generis” de los profesores.
El libro de antropología enlazado en el post no está nada mal, por cierto.
Citoyen:
Sabría que te gustaría…ladrón.
Noviembre 28th, 2008 at 15:07
“No me alegra que los etnocentristas científicos sean los lideres de opinión, como no me alegraría que lo fueran los chamanes.”
Pues yo doy palmas con las orejas, o las daría si fuese verdad.
Me parece que todos conocemos alguna anécdota parecida en la universidad. Hay otra bastante divertida -por decir algo- sobre Feyerabend, cuando enfermó de cáncer…
Noviembre 28th, 2008 at 15:15
Merton:
“¿El alumno que enseña en la facultad y publica en revistas cientificas, es más feliz o está más realizado o llegó a un mejor destino que el profesor que vende pociones? (¿por que esa parece ser la moraleja de la historia, o no?)”
La moraleja no es esa, Merton. No sé si es más feliz o está más realizado (aviso que el profesor en cuestión tenía un éxito entre las féminas arrollador).
Entiendo tus objeciones, pero no se trata de felicidad o de quienes son los líderes de opinión si no de quienes se van a ocupar de asuntos técnicos…y prefiero a los técnicos para todo el mundo, lo cual no es muy etnocentrista: si Ben Laden se pone malo no sólo va a rezar a Alá, sino que irá al médico.
Y ok a lo de Poper, pero por eso mismo prefiero a los “etnocentristas científicos” en puestos técnicos (lo de los líderes de opinión va por otro lado, y no soy muy tecnócrata, la verdad).
Noviembre 28th, 2008 at 15:27
“Hay otra bastante divertida -por decir algo- sobre Feyerabend, cuando enfermó de cáncer…”
Cuenta, cuenta.
Noviembre 28th, 2008 at 16:15
Zanjado y Aclarado.. o al revez?, jaja
Noviembre 28th, 2008 at 17:36
Eso eso, podíamos convertir esto en una especie de meme
Venga J, propónlo en siracusa, seguro que Eduardo y tú tenéis cosas interesantes que contar
Noviembre 29th, 2008 at 16:49
Sobre Feyerabend hay un librito que sacaron dos profes de la complu (gonzalez recio y otro mas, ahora no recuerdo bien) en el que se relata un fantastico dialogo (en el infierno, una vez muerto Feyerabend) entre Galileo y F. que es una maravilla y muy divertido.La parte del “dadaista metodologico” esta sacada de sus propios textos. El libro se llama Galileo en el infierno, en editorial Trotta, y el pobre Feyerabend acaba desquiciado mientras Galileo va deshaciendo los sofismas que el austriaco utilizaba en sus libros.
Aun asi me cae bien, y los ataques a Popper (”un maestro de escuela”)a Carnap o a Hempel eran descacharrantes… que yo sepa el unico autor contemporaneo suyo que salia bien en sus libros era (quitando Kuhn y Lakatos, y de aquella manera) Ian Hacking, para mi gusto mucho mas interesante que el propio Feyerabend.