El Mundo destapó el asunto del GAL. Las motivaciones que pudieran tener serían las que fueran. Pedro J. decía que era por la limpieza democrática, otros le acusaban de querer machacar al gobierno del PSOE. Podríamos hablar de las motivaciones de Pedro J., de los periodistas de El Mundo y demás, claro, pero lo importante no era eso.
Lo importante, lo central, es si lo que contaban era verdad. Si desde resortes del estado se había organizado un grupo terrorista. Y sí, cada nueva entrega de “El Mundo” encajaba con la anterior…hasta que los jueces les dieron la razón.
Si lo descubrieron fue por chivatazos de gente descontenta, que no se llevaba su mordida y etc. Así se enteran los periódicos de cosas. Las motivaciones de Pedro J. son irrelevantes: lo que contaba era verdad. ¿Qué más da porqué lo haya revelado? ¿cambia eso el hecho de que existiera terrorismo de estado? No. Y eso era lo central.
Ahora, con la supuesta corrupción y el supuesto espionaje por parte de gente del PP, es lo mismo. Las motivaciones, ideas o intereses de PRISA en todo ésto son secundarias. No somos niños, y es de suponer que si sacan estas cosas es para hacer daño al PP o congraciarse con Zapatero de algún modo. Exactamente igual que si la COPE o El Mundo tuviera información parecida respecto al PSOE o el gobierno de Cataluña (como otras veces ha pasado).
Y se puede hablar de eso, sí, pero lo importante, lo central, es si lo que cuenta El País, las filtraciones y noticias sobre el teórico espionaje y corrupción son verdad. ¿Lo son? Entonces seguirán siendolo sean cuales sean las motivaciones de PRISA.
Y si no es verdad, entonces habrá que atizarles. Hayan tenido bellísimas intenciones o (ejem) más bien sucias.
Primero centrémonos en qué es lo que pasa, en cual es la realidad. Y luego, cuando lo sepamos, podemos centrarnos en las motivaciones y las explicaciones de lo que hay en las cabecitas de cada uno.
Lo demás es embarullarse o querer desviar la atención.
P.D.: Sesgo conductista, lo confieso, pero soy consciente de él.