Casualidades, impuestos y otros poemas
L. lleva en torno a diez años trabajando en uno de los tres bancos más grandes de España. Su trabajo es revisar las hipotecas que han aprobado sucursales de cualquier parte del país y estudiar si son viables.
En esos diez años pasan muchas cosas, pero hay ciertas cosas constantes. Por eso cuando supo ésto por los medios de comunicación se lo tomó como algo normal, mientras el resto de su familia y amigos, que estaban comiendo al enterarse, se alteraron bastante.
L. comentó que en esos diez años todos los autónomos que han pedido hipotecas tenían sueldos (según la Declaración de la Renta) que nunca pasaban de mil euros. Dentistas. Electricistas. Fontaneros. Muchos más. Pero todos. Durante diez años.
Como es normal, y con la Declaración de la Renta en la mano, todo intento de hipoteca para una casa normal o normal tirando a buena era imposible…hasta que los directores de cada sucursal mandaban extractos de sus movimientos bancarios, acompañándolos de escritos en los que se venía a decir que el solicitante era solvente, aunque su Declaración dijera que no.
Siempre dichos movimientos solían doblar o triplicar lo declarado. Quizás los autónomos que defraudan a Hacienda iban todos al banco de L. Todo puede ser, porqué no. Casualidades suele tener la vida.
Todo esto viene a cuento del tema de la subida de impuestos para la “clase media que gana 50 000 euros” (añadir aquí llantos de todos los que somos mileuristas: si los de 50000 son clase media nosotros debemos ser clase infrabaja).
Si me dicen que suben impuestos o los bajan antes quiero saber qué criterios tendrán esas bajadas o subidas. Qué se subirán o bajarán. Cuanto será. Qué efecto se quiere conseguir. Reducir por reducir o aumentar por aumentar es igualmente bobo: es como ganar o perder peso, antes habrá que saber de qué partimos o qué nos conviene.
Pero es que a lo mejor no es tan importante subir o bajar los impuestos como apretar las tuercas a los que defraudan y se saltan las normas (por lo menos a los del banco en el que trabaja L., que debe ser que atrae a todos los autónomos que defraudan).
A lo mejor ponerse en serio con esto sería bueno, más que nada para hacernos una idea real de lo que hay y de lo adecuado o no del sistema de recaudación que tenemos. A lo mejor todo pasa por perseguir sin complejos a los que defraudan y no dejar a los Inspectores de Hacienda con un 386, una estampita de San Judas y desearles buena suerte. A lo mejor podrían restituir el Impuesto de Patrimonio, que afectaba a gente realmente pudiente y algo más sí ingresaban las Comunidades Autónomas.
A lo mejor no estaría de más dejar los globos sonda y tener alguna maldita convicción de vez en cuando, aunque sea impopular.
Tipo de Pecado: Pensamiento Pagano (PP) |
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