Algunas cosas sobre las tortas a Zapatero
El País feroz. Sí, han empezado a sacar el cuchillo con Zapatero por el vergonzoso regalo del fútbol a gente que no era de PRISA. Sí, los motivos son ruines. ¿Y? Da igual. Si lo que publican es cierto (básicamente lo es) sus motivos no importan. Suena peligrosamente conductista, pero la verdad es que muchos de los trapos sucios (absolutamente necesarios para controlar a gente con poder) que conocemos se deben a gente envidiosa, resentida y con ganas de chinchar. Si lo que dicen es cierto, me da igual que sea por ser paladines a lo AD&D o por estar de pataleta.
Las “ayudas” de Ibarra. Pues eso. Ha tardado poco, además, en demostrarnos una vez más su carácter tolerante y propio de la auténtica izquierda que se perdió por Zapatero (y que bien perdida esté, vamos).
Llantos por el ataque de El País a Zapatero. Jéssica lo resume de un modo contundente: “Pero dejad de lloriquear, nenazas!”. Lo del boicot es de traca también.
La necesidad de reformas. Un país en el que los sueldos no suben durante más de una década y en el que montar una empresa es más complicado que obtener la forma A-38 (¡el puerto sigue a la orilla del mar!) tiene unas cuantas cosas que reformar, sí. El cambio tiene que ser radical…otro cosa es cuales son estos cambios.
El problema que veo a la gente que es mucho más lista que yo y que, seguro, sabe más de estos temas técnicos va por otro lado. Como digo, lo que más o menos ha llegado es que el principio de todo este lío vino por los bancos. Cualquier reforma que tenga que ver con el mercado laboral y que incluya las palabras “despido” o “nuevo contrato temporal” implicará abstención masiva para el PSOE. No es una cuestión de comunicación ni de saber venderlo: la sensación de pagar platos rotos de gente mucho más pudiente es inevitable. El momento es fenomenalmente malo para siquiera proponer cosas así, y más un partido de centro-izquierda.
Con esto no digo que ir soltando ocurrencias al azar cada dos días sea una buena política. Digo que viendo costes/beneficios electorales lo que hace Zapatero es menos arriesgado: una reforma del mercado laboral se le llevará por delante por goleada. Pedir que se queme a lo bonzo puede estar bien cuando se está escribiendo desde tu ordenador, pero desde la perspectiva de un partido izquierdoso que gobierna un país la cosa es más complicada. Sea necesario o no. Además, hablamos de cosas que (rectificadme si no es así) es posible no tengan efecto muy inmediato.
¿Estoy defendiendo que no se haga nada? No. Soy, por ejemplo, partidario de purificar vía lanzallamas la universidad española, uno de los mayores nidos de amigachismo, endogamia, ineficacia y derroche que hay en el país. Pero soy consciente de que cosas así en este momento (recordemos el momento en que estamos: las reformas no se hacen en el vacío) son como que arriesgadas. Arriesgadas en un momento muy malo. Sí, lo suyo sería pactar las cosas con el PP y que les desgaste a ambos, pero eso no va a pasar.
No es ideología (sólo). Es cálculo electoral minimizador de daños. Sí, malo para el país porque aunque salgamos de ésta estaremos en las mismas. Pero hablamos de que la pasividad ante las grandes reformas necesarias en este momento no es irracional. ¿No hablamos siempre de los incentivos? Pues los incentivos para meterse en pollos de este tamaño son escasos: los incentivos para esperar a ver qué pasa son mucho mayores. Es la diferencia entre perder por paliza seguro y perder por relativamente poco con relativa seguridad. Electoralismo, sí.
Incentivo mariano. El principal problema/virtud de Zapatero es que está psicológicamente por encima de la derecha periodística y política española. Conoce su funcionamiento mental y sus problemas a la perfección, y lo usa de maravilla. Le encanta usar leyes “de costumbres” (como la del matrimonio homosexual, con la que estoy plenamente de acuerdo) para que la caverna mediática ponga en aprietos al PP. Y, mientras tanto, gobierna sin meterse en pollos gordos (reforma educativa, p.ej.).
En la primera legislatura vivió de esto. Mariano vivió presa de Jimenez Losantos y el PP hizo el troll lo suficiente como para que demasiada gente le asustara y votara a ZP, que nunca provocó la admiración que sí provocaron González o Aznar entre sus parroquias. Aprobó leyes de costumbres que dejaron al PP mal, pero, quitando la Ley de Dependencia, poca cosa de calado.
Y estoy seguro que Zapatero piensa que puede volver a hacerlo. La ley del aborto o la de libertades religiosas, necesarias y que también apoyo, van en esa línea. Sí, creerá en ellas (y yo) pero que nadie dude que intentará dejar al PP con ellas en el lado de los carcas (y los del PP, como torpes que son, le ayudarán en la tarea) para no tener que meterse en los desagradables charcos económicos y ganar otra vez con aquello del Mal Menor.
En resumen: la táctica le ha ido bien, y el sector ultra del PP hará lo posible por ayudar a Zapatero a aparecer como el Mal Menor frente a un Mariano Rajoy que, con la que cae, esté empatado con un PSOE asociado al paro galopante. Es muy grave, por ambas partes (porque Zapatero quiere vencer elecciones vía hacer cambios de costumbres y punto, pero ni se plantea cambios económicos de fondo).
Y sí, es muy posible que quiera minimizar daños y, con (muchísima) suerte, leyes sociales y ultras berreando pretenda volver a ganar sin tocar nada económico. Y sí, lo tiene muy fastidiado de todos modos.
Tipo de Pecado: Apocalipsis Hispánico |
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