Genopolítica
Gracias a Eduardo Robredo y Tercera Cultura tenemos esta interesantísima entrevista a James Fowler, que nos habla del estudio de las bases genéticas del comportamiento político: la genopolítica.
Sólo comentar algo de la entrevista: “Algo que nos mostró la investigación anterior era que los niños tienden a adoptar el partido de sus padres, incluso si están en desacuerdo con algunos temas centrales. Así pues, lo que nuestra investigación confirma es que el medio puede ser muy importante para decidir a qué partido unirse, incluso si los genes poseen un efecto significativo en nuestras creencias centrales.”
Uno puede pensar viendo cómo se comportan los adolescentes que son otro mundo respecto a sus padres, pero estudios de personalidad han demostrado que la estructura de personalidad de esos adolescentes es muy parecida a la de sus padres, y que sus valores y prioridades son, sorprendentemente, muy parecidos.
La heredabilidad de la ideología política bien puede tener que ver con genes, pero podría ser (hipótesis mía, ojo) que dichos genes lo que hicieran sería más bien dar al sujeto unas características de personalidad u otras (la estructura de personalidad se hereda y es difícilmente modificable), lo cual haría más probable o dificultaría que terminara un sujeto teniendo una ideología u otra (en lo cual contribuiría el ambiente, el momento histórico concreto, etc). Parece que hay emociones que se dan más en determinadas tendencias políticas que en otras.
¿Eso quiere decir que estamos condenados a heredar sistemas de prejuicios y a quedarnos con ellos de por vida? No, claro.
En estudios de personalidad también se encuentra que a pesar de que los rasgos de personalidad son bastante estables a lo largo de la vida hay cambios cuantitativos (no cualitativos importantes). Los hombres se hacen más introvertidos con la edad, y las mujeres más extravertidas, por ejemplo. Esto nunca hará que un fiestero se convierta en rata de biblioteca ni que una chica solitaria termine en su jubilación haciendo de relaciones públicas. Lo que yo creo que es el factor primario de tener una ideología u otra, la personalidad, cambia cuantitativamente pero no cualitativamente: puede que Jiménez Losantos pase de leninista de izquierdas a leninista de derechas, pero seguirá siendo leninista. El cambio es posible…aunque será cuantitativo.
Y, para acabar, algo que es necesario recordar más de una vez: “No somos “tablas rasas” o “robots votantes” porque nuestro comportamiento político está moldeado tanto por los genes como por la expresión cultural.”
Tipo de Pecado: Historia y Psicología Pecaminosas |








