Infidelidad, genes y El Mundo
Ya cuando empecé Psicología, en 1997, oí varias veces que habían encontrado “el Gen” de la Infidelidad, de la Honradez o de la Suspicacia. Pasan los años, y siguen “apareciendo” genes de cosas. Revelaciones asombrosas, según la prensa…pero mal entendidas por los periodistas, ya que luego la inmensa mayoría suelen ser poco relevantes desde el punto de vista científico (lo cual no quita para que los periodistas, como si la genética siguiera en la época de Mendel, estén obsesionados con Un Gen Todopoderoso que determine sin remedio una Característica Psicológica del ser humano…ayh).
Un ejemplo de esto lo podemos ver en este artículo de El Mundo: “Científicos Suecos descubren un gen vinculado a la infidelidad masculina”. Si leemos el artículo del periódico, sin irnos a buscar el estudio por google ni cosas así, veremos que lo expuesto no guarda mucha relación con el titular. Relata un experimento como el que sigue: “El análisis se llevó a cabo durante al menos cinco años con parejas heterosexuales -más de 1.000, de las cuales 550 eran gemelos- que confesaron en test psicológicos si se sentían felices, cómo era su convivencia, si reían o besaban a menudo y sobre el futuro de su relación”.
Según el artículo del periódico, no se recogen datos sobre supuestas infidelidades, como por ejemplo preguntar si se ha sido infiel. Lo que se concluye es que “hombres dotados con dos copias del alelo 334 han tenido en su vida más crisis de pareja y sus esposas afirmaron que están más insatisfechas”. Lo que sí sabemos por estudios psicológicos al respecto es que hay diferencias entre las infidelidades masculina y femenina: la mujer tiende a ser más infiel cuando está mal con su pareja, pero para el hombre es indiferente estar bien o mal con su pareja para ser infiel (intervienen antes otros factores). Es decir, en todo caso este estudio iría más bien en el sentido contrario: si tienes ese “gen” es más probable que ella sea infiel, y no al revés. Pero no se da información sobre que se haya medido la infidelidad por algún medio más o menos burdo (casi todo son estimaciones tirando a arriesgadas…lo más serio al respecto es el porcentaje de niños recien nacidos que no comparten genes con el teórico padre: un 10%).
Aunque claro, en el fondo no echo la culpa a los investigadores suecos, los cuales por lo poco que parece verse en el artículo hablan de modo sensato y poco sensacionalista (“Walum indicó que la influencia de los niveles de la hormona vasopresina y las relaciones sociales es “modesta” e insuficiente para predecir de forma exacta el comportamiento futuro de un hombre en una relación de pareja, ya que ahí intervienen otros factores socioculturales”).
Culpo más a los encargados de Ciencia de los periódicos en este país, los cuales cada vez que intentan hablar de algo relacionado con la Psicología tienden a provocarme vergüenza por su amarillismo, falta de rigor e inferencias baratas (repito: ¿en qué parte del estudio se mide la infidelidad?)
Actualización 23:10h: El País da noticia del mismo estudio y comete los mismos vergonzantes errores. ¡¿¡¿Dónde aparece la infidelidad en el artículo, excepto en el título!?!? ¡Romper con la pareja no es lo mismo que el que te pongan los cuernos!
Tipo de Pecado: Historia y Psicología Pecaminosas |
6 gritos en el Infierno »







